Kiki Botonaki ha pasado la última década consolidándose como una de las voces más fiables de Grecia en la música electrónica underground. Entre su programa de radio y su presencia en discotecas, ha creado una sólida plataforma para su particular visión del afro house y el deep house melódico. Su lanzamiento más reciente, “I Know What Love Is”, llega a través del sello de Fiona Kraft, Non Merci Music, y añade otra potente referencia a su catálogo de ritmos hipnóticos y cargados de soul.
En esta entrevista, nos explica por qué Massive sigue siendo una pieza clave en su proceso. Su enfoque a la hora de crear patches da prioridad a la calidez, el movimiento sutil y la claridad, generando sonidos que resultan personales y a la vez están listos para la pista.
Desde sus hábitos con los osciladores hasta las cadenas de modulación, su flujo de trabajo en Massive refleja años de perfeccionamiento y dedicación. No se trata de seguir modas, sino de aprender a confiar en tu propia voz trabajando a fondo con un sinte a la vez.
Ir a estas secciones:
- Cómo da forma Kiki a su tono básico en Massive
- Abordar los presets como materia prima
- Construir una identidad sonora para destacar y conseguir bolos
- Equilibrar coherencia y evolución en el diseño de sonido
- Mantener la inspiración tras años con el mismo sinte
- La lección más valiosa que Massive le enseñó sobre la profundidad
El flujo de trabajo de Kiki demuestra cómo elegir un sinte principal, como Massive, y comprometerse con él puede acelerar tu evolución. Se convierte en un espacio familiar donde cada parámetro empieza a reflejar tus decisiones y tu identidad con más claridad.
Y ahora, vayamos con la entrevista.
Cuando abres Massive, ¿cuáles son los primeros parámetros o secciones a los que sueles recurrir para conseguir “tu” sonido?
Cuando abro Massive, casi instintivamente empiezo dando forma a los osciladores. Normalmente, el primer y el segundo oscilador son suficientes para empezar a jugar.

Para mi estilo de house, busco algo cálido pero también hipnótico. Luego paso bastante rápido a la sección de filtros, porque ahí es donde puedo definir si el sonido se siente profundo o en primer plano. Un filtro paso bajo con algo de saturación o un modo de filtro combinado me dan al instante esa energía profunda y palpitante que tanto me gusta.
A partir de ahí, la sección de modulación es donde siento que mi sonido empieza a respirar. Asignar envolventes o LFO a varios parámetros a la vez crea patrones evolutivos que reflejan la complejidad rítmica que quiero transmitir. Incluso antes de pensar en los efectos, quiero que los osciladores puros y los filtros cuenten una historia.
Consejo profesional de Kiki Botonaki: Consigue que los elementos básicos de tu patch suenen genial antes de pasar a los efectos y la modulación.
¿Cómo abordas la creación de patches que suenen exclusivamente tuyos, incluso si partes de un preset?
Si empiezo desde un preset, lo trato como materia prima. Lo primero que hago es eliminar los elementos que resultan demasiado evidentes, como una reverb estándar o un movimiento de filtro que ya he escuchado cien veces. Luego reconstruyo la modulación para que el patch se mueva con un ritmo que encaje con mi groove. A veces reasigno las velocidades del LFO para crear efectos a contratiempo, algo muy característico del género que produzco.
También me gusta superponer osciladores desafinados que aportan imperfección y calidez. Aunque el preset tenga una buena base, mi identidad está en los pequeños detalles: la forma en que se abre el filtro, las automatizaciones en módulos específicos, etc.
Consejo profesional de Kiki Botonaki: Superpón color de ruido bajo los elementos de sinte para aportar calidez y realismo.
En tu opinión, ¿hasta qué punto influye tener una identidad sonora reconocible en la capacidad de un artista para destacar, conseguir fechas o fichar por un sello?
En mi experiencia, la identidad sonora lo es todo. Hay muchísimos productores con talento que hacen temas técnicamente impecables, pero quienes se quedan en la memoria son aquellos cuyo sonido reconoces en los primeros compases. Ese es el núcleo de mi estilo de house, y mi principal objetivo es que, cuando la gente lo escuche, reconozca al instante que es mío sin necesidad de mirar la lista de reproducción.
Desde el punto de vista de la industria, esa identidad da a promotores y sellos más seguridad a la hora de posicionarte.

Saben con total exactitud qué tipo de atmósfera puedes aportar a un cartel. En cuanto la gente conecta con tu sonido característico, te acompañará en cualquier giro creativo que decidas explorar después.
Consejo profesional de Kiki Botonaki: Experimenta con las divisiones de tiempo del LFO para crear ritmos de house hipnóticos.
Al desarrollar tu sonido, ¿cómo encuentras el equilibrio entre mantener la coherencia y dejar espacio para la evolución y la experimentación?
Mantengo ciertos elementos, como mis ritmos, texturas y el ambiente general, para que mi música tenga una identidad clara. Al mismo tiempo, siempre dejo margen para probar cosas nuevas, ya sea experimentar con una técnica de síntesis distinta, explorar nuevas escalas o colaborar con otros músicos.
Este equilibrio me ayuda a ser fiel a mi sonido mientras sigo evolucionando y manteniendo las cosas frescas.
Massive es fantástico para esto porque puedes guardar tus elementos básicos favoritos, configuraciones de oscilador y cadenas de modulación, y luego añadir nuevos ingredientes. Puedo coger un patch de bajo que llevo usando años y cambiar por completo la tabla de ondas o introducir nuevas modulaciones, pero manteniendo la misma forma de envolvente rítmica.
De ese modo, el estilo se mantiene coherente, pero la expresión no deja de evolucionar.
Consejo profesional de Kiki Botonaki: Automatiza la mezcla dry/wet de los efectos en lugar de limitarte a sus parámetros. Puede generar transiciones más llamativas.
¿Cómo mantienes la inspiración cuando trabajas con la misma herramienta principal durante tantos años?
No veo Massive como un único instrumento, sino como un universo entero de instrumentos por descubrir. Tras años utilizándolo, he aprendido que pequeños cambios en tu forma de abordarlo pueden abrir puertas creativas totalmente nuevas.
A veces me limito a un solo tipo de oscilador y compruebo hasta dónde puedo llevarlo con pequeños ajustes aquí y allá. Otras veces, diseño patches utilizando varios tipos de filtro o enrutando la modulación de formas que nunca antes había probado.
Consejo profesional de Kiki Botonaki: Mantén una biblioteca personal con tus combinaciones favoritas de osciladores, filtros y modulación para inspirarte rápidamente.
¿Cuál es la lección más valiosa que Massive te ha enseñado sobre el diseño de sonido en general?

Massive me ha enseñado que la complejidad no es lo mismo que la profundidad.
Al principio, creía que los grandes patches tenían que usar cada oscilador, cada efecto. Con el tiempo, me di cuenta de que los sonidos más potentes suelen ser los más sencillos, pero con cada parámetro meditado al detalle. Se trata de la intención: decidir por qué un filtro se mueve de una forma determinada, en vez de añadir elementos solo para rellenar espacio.
Un patch nunca está terminado del todo. Es una foto fija de un momento, y mañana podrías escucharlo de otra manera. Esta mentalidad me mantiene despierta la curiosidad, porque cada vez que abro Massive no solo estoy creando un sonido: estoy descubriendo algo sobre mi propia voz musical.
Consejo profesional de Kiki Botonaki: Haz resampleo a audio de tus patches de Massive y procésalos después. A veces la magia surge cuando sales del sinte.
Para terminar
Muchísimas gracias a Kiki por compartir cómo utiliza Massive y cómo ha seguido desarrollando su sonido sin perder la base emocional sobre la que se asienta. “I Know What Love Is” ofrece una muestra de ese proceso en marcha, a la vez rítmico y personal, cohesionado mediante sutiles curvas de filtro y una modulación muy meditada.
Tanto si acabas de iniciarte en el diseño de sonido como si estás puliendo tu propia voz dentro de un único plug-in, el método de Kiki demuestra que la profundidad nace de la concentración. No necesitas una docena de sintes para destacar: necesitas uno que encaje de verdad en tus manos.