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Secretos de las interfaces electrónicas: modularidad

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Secrets of electronic interfaces: Modularity

En una serie de artículos para Native Instruments, el autor de PUSH TURN MOVE y PATCH & TWEAK, Kim Bjørn, explora métodos para interactuar con la música a través del hardware y el software. En esta cuarta entrega, analiza distintos enfoques modulares tanto para hardware como para software.

La mayoría de los instrumentos electrónicos aúnan diversas funciones bajo una superficie llena de diales, faders, botones y elementos similares. O bien, esas funciones están ocultas en las profundidades del código de software. El resultado final es el mismo: a menudo te encuentras ante un instrumento que te invita a experimentar y retocar. Pero ¿y si pudieras separar esas funciones y combinarlas de formas nuevas para construir tu propia ruta de señal o instrumento, y explorar aún más a fondo? No hace falta ser un entusiasta de los sintetizadores de la Costa Oeste ni un friqui del código de REAKTOR para seguir este artículo: del concepto de modularidad se puede aprender muchísimo, incluso si eres DJ, productor o músico de cualquier estilo.

Tres niveles de modularidad

Configuración

La mayoría de los músicos electrónicos utilizan una configuración compuesta por diferentes plug-ins, dispositivos de hardware o unidades de efectos, cada uno con una función específica. Un sinte en concreto puede tocar la línea de bajo, una caja de ritmos se encarga del ritmo y el DAW se utiliza para mezclar, mientras que varios plug-ins pueden aportar desde efectos hasta más sintetizadores o samples. La figura del hombre orquesta no es nada nuevo: simplemente consiste en una configuración modular de dispositivos. En este nivel, si algo no te convence, no tienes más que puentearlo o cambiar el dispositivo por otro que se adapte mejor a lo que buscas.

Dispositivo

Dentro de un instrumento, distintas secciones como canales, efectos u osciladores ofrecen opciones para trabajar con las funciones del instrumento o dispositivo. Los primeros grandes sistemas modulares estaban formados por unidades independientes, cada una con su función específica (como el LFO, el VCO, el VCA, etc.). Estas funciones se conectan entre sí mediante cables extraíbles. Un mezclador, por ejemplo, consta de varios canales individuales (por ejemplo, 8, 16 o 24), y en un sintetizador, un módulo independiente puede actuar como filtro. En este nivel, lo ideal es que el dispositivo sea lo más flexible posible en cuanto a prestaciones (por ejemplo, varios tipos de efectos), enrutamiento de señal y posibilidades de actualización; o, en el mejor de los casos, que te guste cada una de sus partes tal y como viene.

Módulo

El tercer nivel de modularidad reside dentro del propio módulo. Siguiendo con nuestro ejemplo del mezclador, tenemos la tira de canal individual, compuesta por un fader de volumen, varios controles de ecualización, envíos de efectos, botones y entradas. En el filtro de un sintetizador, puede incluir un control de frecuencia, control de resonancia, entrada y salidas (por ejemplo, paso alto, paso bajo y paso banda). En este nivel de modularidad no tienes por qué conformarte con el filtro de tu sintetizador o los controles de EQ de tu mesa de mezclas: simplemente extraes ese módulo y lo sustituyes por otro que disponga de las funciones o características que buscas. Aunque, claro está, esto requiere que el dispositivo sea modular.

Descubre cómo el siempre innovador DJ y creador musical Richie Hawtin diseñó su espectáculo CLOSE – SPONTANEITY AND SYNCHRONICITY con un auténtico espíritu modular.

Unas palabras sobre el flujo de señal

Antes de profundizar en la modularidad, conviene aclarar un concepto clave: el flujo de señal. La síntesis sustractiva parte del rico contenido armónico de los osciladores, que después se mezcla, se filtra y, finalmente, se modela mediante envolventes y otros moduladores. Este flujo de señal suele visualizarse de múltiples formas: desde líneas de conexión y flechas o agrupación de controles, hasta luces LED intermitentes y pantallas gráficas que ilustran la arquitectura del sonido. La clave aquí es que disponemos de un enrutamiento fijo basado en un enfoque tradicional. En el mundo modular, este enrutamiento predeterminado se pone a prueba y se reinventa.

El pionero absoluto en la visualización del flujo de señal es el Minimoog original, y con razón: los osciladores pasan al mezclador, la señal se modifica y va directa a la salida. Claro y sencillo.

En MONARK (que también se basa en la síntesis sustractiva), el flujo de señal queda patente en la disposición de las funciones de izquierda a derecha: así de simple.

Interfaz del sintetizador Monark que muestra el flujo de señal de síntesis sustractiva de izquierda a derecha

Por el contrario, en los sintetizadores FM es habitual ilustrar gráficamente las relaciones entre operadores mediante diagramas, y otros diseños pueden recurrir a flujos de señal alternativos. FM8 utiliza una matriz de modulación para controlar las conexiones entre operadores y la cantidad de modulación en frecuencia, como se muestra a continuación:

Interfaz de la matriz de modulación en frecuencia del sintetizador FM8 que enruta las conexiones entre operadores

Entrando en la matriz

El primer requisito para cualquier tipo de modularidad es poder combinar distintas funciones de diversas formas para permitir nuevos enrutamientos de señal. Por ejemplo, tal vez quieras controlar no solo la frecuencia del filtro, sino también el tiempo de ataque de una envolvente con la rueda de modulación de tu teclado. En este caso, una matriz de modulación resulta comodísima: fuentes de modulación en un eje y destinos en el otro. Para un enrutamiento rápido de señales sin cables o para ahorrar espacio, una matriz ofrece una flexibilidad enorme.

En la célebre matriz de 16×16 del clásico EMS VCS3, las conexiones se realizan insertando clavijas. Los colores pueden indicar distintos valores de resistencia y, por tanto, diferentes niveles de señal o modulación. Echa un vistazo al recorrido que hace el diseñador de sintetizadores Tatsuya Takehashi por el EMS VCS 3 en este vídeo.

Sintetizador analógico vintage EMS VCS3 con una matriz de modulación de clavijas de 16x16

Disponer de una matriz de modulación para crear o interrumpir conexiones entre fuentes y destinos se ha convertido en algo habitual en muchos sintetizadores actuales, como en el Arturia MatrixBrute, que ofrece una gran matriz de modulación junto con las funciones de secuenciación y selección de patches de su cuadrícula de 16×16 botones.

Sintetizador analógico Arturia MatrixBrute con su matriz de modulación de 16x16 botones

Semimodularidad

Ahora que ya entendemos el flujo de señal y hemos trasteado con la matriz, toca adentrarse en los sintetizadores semimodulares, conocidos a menudo como “la puerta de entrada al mundo modular”. Son dispositivos autónomos cuyo flujo de señal viene precableado o “normalizado” internamente. Esto significa que puedes conseguir resultados rápidamente nada más conectar la unidad. A través de los puntos de patch, es posible puentear los enrutamientos convencionales para descubrir territorios sonoros totalmente nuevos.

El ARP 2600 es un sintetizador analógico semimodular diseñado por los recordados Alan R. Pearlman y Dennis Colin. A diferencia de otros sistemas modulares de los años 70, el ARP 2600 cuenta con un conjunto fijo de componentes básicos de sintetizador precableados internamente. Se diseñó en dos módulos independientes: el sintetizador propiamente dicho y el teclado.

Sintetizador analógico semimodular clásico ARP 2600 y unidad de teclado

Gracias a sus etiquetas de texto claras y a las intuitivas líneas de conexión, resulta perfecto para que cualquier artista no familiarizado con la síntesis analógica pueda utilizarlo con o sin cables de patch. El ARP 2600 ha sido utilizado por músicos de la talla de Stevie Wonder o Herbie Hancock, entre muchos otros.

Esquemas semimodulares

El sintetizador analógico Korg MS-20 de 1978 agrupa todos los puntos de patch en la parte derecha de la unidad para un manejo más cómodo. Están dispuestos siguiendo el flujo de señal normalizado que se ilustra en el panel frontal. Este sistema deja muy claro en qué puntos se puede interrumpir o redirigir la ruta de la señal.

Sintetizador analógico Korg MS-20 mostrando su panel frontal de patch y mandos de control

En la actualidad existen diversas opciones de sintetizadores semimodulares de hardware, como el Moog Mother-32, el Make Noise 0-Coast o el Korg MS-20 Mini; sin embargo, si buscas un modelo con teclado, el Moog Grandmother te permite empezar al instante e incluso refuerza el concepto de módulos al diferenciarlos por colores en el panel frontal:

Una interfaz semimodular, ya sea en hardware o en software, es una forma práctica y gratificante de adentrarse en el mundo de los sintetizadores modulares, al tiempo que aprendes sobre generación, modulación y enrutamiento del sonido a través de una interfaz mucho más comprensible.

La magia de la modularidad total

La modularidad es una forma flexible y sumamente eficiente de construir cosas: basta con fijarse en los muebles de IKEA o en LEGO. Yendo un paso más allá del universo semimodular, la auténtica magia de lo modular se desata cuando podemos separar o cambiar por completo los elementos de nuestra ruta de señal. Imagina que no quieres un filtro en escalera de transistores: puedes sustituirlo por uno de estilo SEM o un filtro en escalera de diodos. ¿Que prefieres siete ondas sinusoidales en lugar de tres? Sin problema, siempre que dispongas de los módulos que ofrezcan esa función.

Los sistemas modulares se encuentran entre los instrumentos electrónicos más fluidos, complejos y versátiles. Por lo general, puedes elegir entre un amplísimo catálogo de módulos individuales y colocarlos, conectarlos e incluso sustituirlos según lo requieran tus necesidades. Como es lógico, este nivel de libertad tiene ventajas e inconvenientes.

Por un lado, la posibilidad de armar tu propio sintetizador con módulos escogidos de diversos fabricantes da como resultado un instrumento completamente único y personal. Por otro, crear una interfaz de usuario intuitiva a partir de semejante diversidad puede resultar muy exigente, sobre todo para quien no tiene experiencia. Incluso sin la barrera que suponen los cables de patch, un modular rara vez se interioriza en la memoria muscular tan rápido como un sintetizador de arquitectura fija. Los sintetizadores modulares existen tanto en formato hardware como software, y abarcan desde los diseños analógicos clásicos hasta ideas y tecnologías sumamente innovadoras.

El mundialmente conocido compositor y músico Tom Holkenborg, también conocido como JunkieXL, incorpora su impresionante equipo modular en multitud de bandas sonoras y explica a la perfección su flujo de trabajo:

A Kaitlyn Aurelia-Smith también le fascinan los sintetizadores modulares y utiliza el Buchla Music Easel para componer y actuar. Comenta: “La sensación de ser prácticamente una creadora de instrumentos al usar sintetizadores modulares me entusiasma”. Descubre cómo se inició en la síntesis modular y cómo compone en el vídeo que te dejamos a continuación:

Alerta friqui: formatos de hardware de sintetizadores modulares

Si has decidido profundizar en la síntesis modular, te vendrá bien tener un poco de contexto repasando los cuatro formatos principales.

El formato Eurorack

En 1997, Dieter Doepfer presentó la línea de módulos A-100 y, desde entonces, se le considera el padre del Eurorack. Aquel fue el punto álgido del renacimiento de la síntesis modular, cuya popularidad no ha dejado de crecer desde ese momento. Los módulos Doepfer presentan un diseño muy uniforme y han servido de inspiración a infinidad de fabricantes para dar el salto al mundo Eurorack, dando lugar a una oferta creativa y variada de estilos y tecnologías. Los cables de patch utilizan minijacks de 3,5 mm y los controles tienen un tamaño acorde, aunque siguen siendo relativamente cómodos de usar. Aquí tienes una introducción al mundo modular Eurorack perfecta para principiantes:

El formato Moog Unit (MU)

El formato MU se originó a partir de los sintetizadores modulares de Bob Moog y es un formato bastante grande, con diales grandes, conectores jack de ¼ de pulgada para la señal y abundante espacio en el panel para manejar el instrumento. Moog Music construyó muchos sistemas basados en este diseño, y fue el formato predilecto de artistas y grupos famosos en los años 60 y 70, una época en la que la síntesis analógica floreció y alcanzó una enorme popularidad. Aquí puedes ver y escuchar un sistema modular Moog en acción, mientras que entre los sistemas contemporáneos en este formato también se encuentran Synthesizers.com y Moon.

El formato Serge

Desarrollado por el compositor y diseñador electrónico francés Serge Tcherepnin en los años 70 en el California Institute of the Arts, el sistema Serge Modular se basa en la visión de Tcherepnin de crear un “sintetizador para el pueblo”. El sistema utiliza conectores banana y los módulos 4U presentan un diseño reconocible con códigos de color: rojo para señales de disparo (trigger), morado para señales de sincronización, azul para señales acopladas en CC y negro para señales acopladas en CA. El diseño uniforme de los paneles cuenta con diales y orificios de conexionado alineados que ofrecen una distribución estructurada y de poco contraste. Los módulos y sistemas Serge están disponibles a través de fabricantes como Random Source, donde Serge ocupa actualmente el cargo de Chief Innovation Officer, y una dinámica comunidad de constructores independientes pone a disposición de entusiastas del DIY placas de circuito impreso, paneles y kits. La empresa sueca 73-75 ha creado una reinterpretación moderna de los diseños de panel originales que luce igual de increíble y misteriosa:

Sistema moderno reinterpretado del sintetizador Serge Modular construido con paneles 4U de conectores banana

El formato Buchla

Con el llamado enfoque “West Coast” de la síntesis, Don Buchla comenzó a crear sus instrumentos prácticamente al mismo tiempo que Bob Moog (a principios de los años 60), aunque ambos planteamientos eran muy distintos. Mediante conectores banana, los sistemas Buchla incorporan un código de colores en las conexiones: las entradas de CV son negras y grises, y las salidas de CV son azules, violetas y verdes. Las entradas de pulso son naranjas y las salidas de pulso son rojas. Los módulos Buchla se integran en un sistema autónomo y suelen apostar por la experimentación y la exploración de las infinitas posibilidades que ofrecen estos módulos (a menudo multifuncionales). Esto también se refleja en la variedad de disposiciones de panel y luces, que ofrecen información visual al usuario.

Aquí tienes a Suzanne Ciani explicando su trabajo con el “misterioso” sistema Buchla:

Si los sonidos del Buchla te sirven de inspiración, ¿por qué no pruebas este ensemble de Reaktor por tu cuenta?

Siete formas de explorar el mundo modular

Ya sea creando extraños paisajes sonoros generativos o las clásicas secuencias al estilo Escuela de Berlín, probar diferentes niveles de modularidad te ayudará a transformar tu forma de concebir tus instrumentos, plug-ins y flujo de trabajo. Aquí tienes algunas formas de empezar:

Utiliza pedales de guitarra

Si te van los efectos, una forma fantástica de explorar la modularidad es combinar varios pedales de efectos de guitarra. Los pedales de guitarra hacen maravillas con cualquier elemento: desde sintes y mezclas de DJ hasta pistas de batería y voces. La forma más habitual de encadenar pedales de efectos es empezar con dispositivos de modelado tonal, seguidos de procesadores de ganancia como distorsión, fuzz o saturación (overdrive), pasar luego a efectos de modulación como chorus, flanger o trémolo, y terminar con delay y reverb. Ahora bien, el orden depende por completo de ti: ¿por qué no probar una reverb antes del fuzz, o la distorsión después del flanger?

Por ejemplo, echa un vistazo a la guía de Sara Simms sobre cómo incorporar pedales de efectos a tu equipo Traktor aquí.

El plug-in multiefectos modular MOLEKULAR y GUITAR RIG son puntos de partida excelentes para experimentar. Yendo un paso más allá, puedes combinarlos con CRUSH o MOD PACK junto con pedales de guitarra físicos reales, tal como hace Hainbach en este vídeo:

Pásate a lo semimodular

Como mencionábamos antes, los sintes semimodulares son fantásticos para empezar a adoptar una mentalidad modular. Aparte de los dispositivos ya citados, opciones como el Behringer Neutron y el Korg Volca Modular representan dos alternativas distintas y económicas. Este vídeo te dará una idea de todo lo que se puede conseguir con un aparato experimental tan compacto. Si quieres una integración fluida con tu flujo de trabajo en el ordenador, asegúrate de que el semimodular disponga de la entrada MIDI necesaria para sincronizar el tempo y grabar sonido. Es genial para samplear fragmentos experimentales en MASCHINE y construir temas a partir de ellos. Hasta Ski Beatz lo hace.

Crea y retoca sonidos con BLOCKS WIRED

Gran parte de la síntesis modular radica en los sonidos y composiciones que permite crear. Así que, ¿por qué no adentrarse en el mundo modular con BLOCKS WIRED? Se trata de un conjunto de tres sintetizadores modulares precableados creados con REAKTOR Blocks: la forma más sencilla de empezar a explorar el lado más lúdico y divertido de la síntesis modular.

Continúa con REAKTOR BLOCKS

Cuando tengas todo a punto para dar el siguiente paso y empezar a cablear a fondo, puedes pasarte a la versión completa de REAKTOR y explorar las múltiples opciones modulares de BLOCKS. REAKTOR es, con diferencia, la experiencia más modular que encontrarás dentro del software de Native Instruments; no te pierdas esta Native Session titulada Play Patch Build, donde se descubren todas las posibilidades modulares que ofrece REAKTOR.

Interfaz de software de síntesis modular interconectada con cables virtuales

Empieza con software y apps modulares

Con diferencia, el software de síntesis modular más extendido y respaldado por la comunidad que ofrece una experiencia bastante fiel a la realidad es el software gratuito e independiente VCV Rack, desarrollado por Andrew Belt. Aunque también existe una versión de pago, incluye la colección gratuita de módulos “Fundamental”, que incorpora de forma muy práctica un osciloscopio idóneo para observar y aprender sobre formas de onda y síntesis.

Hay cientos de plug-ins disponibles, algunos gratuitos pero la mayoría por un precio módico. Encontrarás versiones autorizadas de fabricantes de Eurorack como Befaco o Grayscale y, sobre todo, la serie gratuita de módulos de Mutable Instruments, denominada Audible Instruments en VCV Rack. VCV Rack es la oportunidad perfecta para explorar desde ruteos básicos hasta usar tantas copias de un mismo módulo como quieras: por ejemplo, 20 LFO modulándose entre sí, un secuenciador de 272 pasos o cualquier otro conexionado complejo que tu ordenador sea capaz de procesar. Aquí tienes un tutorial magnífico para empezar.

Otra opción fantástica, si tienes un iPad, es deslizar y tocar en la app para iOS Moog Model 15, una herramienta de aprendizaje magnífica para adentrarse en la síntesis y el mundo modular: empieza con estas 15 lecciones.

Sistema Eurorack de sintetizador modular DIY Polivoks personalizado

Hazte con un sistema modular preconfigurado

Quienes empiezan con un sintetizador semimodular a veces se quedan con ganas de más. Tanto músicos experimentados como principiantes tienen muchas razones para preferir sistemas preconfigurados: suelen ofrecerlo todo en un único paquete, y su estructura y estética suelen ser más coherentes porque el fabricante ha pensado con detenimiento cómo interactúan los módulos entre sí; por ejemplo, echa un vistazo al flamante pocket operator modular system. Suele resultar más económico que adquirir los módulos por separado. Algunos sistemas están diseñados con conceptos o estilos concretos en mente, como el Erica Synths Drone System, y otros te permiten explorar un formato o filosofía concretos, como el AE Modular System de Robert Langer, que cuenta con frontales de cartón y utiliza cables de pines.

Configuración de sintetizador modular Eurorack alojada en un mueble rack de estudio de madera

Crea tu propia caja de…

¿Quieres experimentar destrozando samples, crear una caja de efectos, un “jardín de filtros” o construir el paraíso de los secuenciadores? El formato modular es ideal para eso, ya que puedes fabricar tu propia caja de sorpresas. No te pierdas este vídeo en el que se utiliza un sistema modular como procesador de efectos de guitarra; y lo mejor de todo es que también puedes hacerlo con software modular:

Lee, mira, conecta y sigue aprendiendo: ¡adelante!

Como ocurre con cualquier otro tema técnico y musical, la modularidad es un campo infinito de exploración y experimentación que puede llevarte por muchos caminos. Por supuesto, tengo que recomendarte el libro PATCH & TWEAK, pero si te estás ahogando entre vídeos de YouTube y manuales en PDF, una forma fantástica de explorar el mundo modular es en persona: asiste a un encuentro local, busca en grupos de Facebook y conecta con entusiastas y músicos de tu zona que puedan ayudarte a dar tus primeros pasos o a ampliar tus horizontes de cara a futuras aventuras modulares.
KIM BJØRN es el autor de PUSH TURN MOVE y coautor de PATCH & TWEAK. Músico electrónico, compositor y diseñador con un profundo interés en la interacción entre las personas y las máquinas. Afincado en Copenhague, imparte habitualmente charlas y talleres en el ámbito creativo de la interacción y el diseño, ha publicado seis álbumes de música ambient y ha actuado en directo en salas y festivales de todo el mundo. Echa un vistazo a sus artículos anteriores en este blog sobre flujo de trabajo, expresión y colaboración y conectividad.

Foto del Arp 2600 por Vintageworks.nl

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