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Ruth Royall desglosa su flujo de trabajo de masterización centrado en la voz con Ozone

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Ruth Royall feature

Ruth Royall se ha ganado su reputación gracias a una independencia sin concesiones. Con el inminente lanzamiento de su álbum de debut, Queen, en su propio sello, Royall Sound, se ha volcado de lleno en la autoproducción.

Una pieza clave en esa evolución es Ozone, una herramienta que le ha permitido tomar el control absoluto de sus mezclas sin perder de vista lo que más importa: unas voces claras y contundentes y unos graves que funcionan a la perfección en cualquier entorno.

El single principal, “Forevermore”, es una muestra evidente de ello.

Coescrito con Brad Ellis y producido junto a Joe Lenzie de Sigma, refleja la evolución de Ruth hacia un flujo de trabajo donde el mastering ya no es un paso aislado, sino una prolongación de su proceso creativo. Con Ozone modelando desde la claridad vocal hasta la pegada en graves, ha logrado compaginar sin limitaciones su faceta como compositora, productora e intérprete en directo.

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Está claro hasta qué punto iZotope Ozone se ha convertido en una pieza fundamental del proceso de Ruth. Desde pulir sus voces hasta equilibrar la potencia de los graves, cada paso refleja su apuesta por la independencia y la precisión. Esto es lo que nos contó sobre cómo tomó el control de su sonido y moldeó su álbum de debut, Queen.

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¿De qué forma cambia el tener una herramienta como Ozone en tus manos la manera de enfocar la mezcla y los arreglos en comparación con trabajar con un técnico?

Ruth Royall en directo

Para mí, la mayor diferencia es el nivel de control que tengo al alcance de la mano. Tanto si estoy procesando mis voces a distancia como si estoy preparando stems para mis directos o mezclando una grabación en vivo, Ozone me permite moldear el sonido justo como quiero.

Una de las funciones más potentes para mí es Stem Separation.

Como cantante, poder aislar y trabajar únicamente en la mezcla vocal marca un antes y un después. Me permite situar mi voz en primer plano de forma rápida y sencilla, lo cual es fundamental para conseguir la claridad y la carga emocional que busco.

Spectral Shaper me permite controlar aspectos como la sibilancia de una voz sin tener que apilar múltiples plug-ins.

Cuando preparo temas para mis actuaciones en directo, sobre todo si estoy mezclando tres o cuatro temas usando grupos de stems, tengo que asegurarme de que nada se pierda en la mezcla. Ozone me ayuda a gestionarlo a la perfección. Puedo equilibrar los graves entre los distintos temas sin perder claridad ni pegada. Al contar con una banda en directo, se juntan muchísimos elementos sonoros a la vez, y Ozone me permite mantenerlo todo limpio, dinámico y potente, incluso en arreglos complejos.

Ozone también agiliza mi flujo de trabajo. Puedo aplicar rápidamente un preset de mastering o usar el Master Assistant para hacerme una idea de cómo sonará la mezcla terminada e identificar dónde hace falta ajustar niveles. Me encanta que los controles sean sencillos y que sea una forma de trabajar muy visual: no complica las cosas innecesariamente y consigues un sonido limpio de forma rápida y fácil, sin perder horas haciendo ajustes.

Consejo pro de Ruth Royall: La herramienta Master Rebalance es fantástica para aislar partes del tema y luego aumentar o reducir la ganancia. Resulta muy útil, ya que no tienes que volver al proyecto a retocar la mezcla; puedes hacerlo en la etapa final.

¿Cómo suele ser tu cadena de señal cuando interviene Ozone en el master? ¿Hay algún paso imprescindible?

Sesión de Ruth Royall

Mi cadena de señal siempre varía según el tema. Suelo empezar con Master Assistant. Es una herramienta comodísima, no solo porque acelera el trabajo, sino porque reequilibra la voz durante la fase de análisis, lo que para mí como cantante es fantástico. A menudo me sugiere módulos o ajustes que quizá no se me habrían ocurrido, así que también sirve para aprender a exprimir el plug-in. No siempre me da el sonido exacto que busco, pero sí un punto de partida muy sólido para empezar a retocar.

Normalmente empiezo la cadena con un ecualizador. Y una de mis funciones preferidas en Ozone es Transient/Sustain. Disponer de ese control añadido sobre el sonido es sumamente útil, sobre todo cuando buscas que un tema respire y resulte dinámico.

El módulo Impact es imprescindible para mí. Es increíble todo lo que se puede moldear la sensación general de un tema con solo ese módulo. La opción de escuchar en solo bandas de frecuencia individuales es genial: me da un control milimétrico sobre el carácter de las distintas partes de la mezcla y me permite guiarme de verdad por el oído.

El módulo Clarity es otro básico. Lo utilizo prácticamente siempre. Ayuda a enfocar mejor las voces y garantiza que mi voz destaque exactamente como quiero, incluso cuando hay una gran densidad de elementos sonoros.

Concierto de Ruth Royall

La mayor parte de la música que produzco se mueve en el terreno de los graves potentes del drum and bass, el garage y el dubstep, así que Low End Focus viene genial para compactar esos graves sin enturbiar la mezcla. Ayuda a que todo suene contundente y limpio, sobre todo cuando los temas van a sonar en grandes equipos de sonido.

También uso mucho Spectral Shaper, sobre todo para controlar las sibilancias en las voces. Lo que más me gusta es que, combinado con Stem Separation, puedo aislar y ajustar al instante una parte vocal o incluso de batería sin tener que volver a abrir el proyecto completo. Esa flexibilidad marca una gran diferencia cuando estoy en plena racha creativa o preparando versiones para el directo.

Suelo terminar la cadena con el Maximizer. Es súper visual e intuitivo de usar, lo cual me encanta, y ayuda de verdad a elevar el volumen percibido sin aplastar el sonido. Eso me viene de perlas cuando preparo temas combinados o versiones alternativas para los conciertos: necesito que peguen fuerte y suenen impecables.

Para quienes producen y quieren conservar su independencia, ¿qué papel juega aprender nociones básicas de mastering en su trayectoria global?

Impact 1

El mastering es indispensable, sobre todo cuando pinchas tu propia música en directo. Influye de forma determinante en la vibra general de una sesión. Aprender a masterizar tus propios temas te da el control sobre qué elementos se sitúan en primer plano, y eso contribuye enormemente a forjar tu identidad como artista. No se trata solo del volumen: consiste en tomar decisiones conscientes que definan tu sonido.

Dicho esto, creo que en el drum and bass existe cierta obsesión por «ver quién suena más fuerte», algo que no siempre considero necesario y que a veces puede restarle personalidad a un tema. Se trata de encontrar el equilibrio: saber cómo lograr que tu música suene nítida, potente y pulida sin renunciar a ese rollo que la hace tuya. Si consigues eso, vas a destacar sin duda.

Y no solo sirve para el directo.

Un tema bien masterizado marca una diferencia enorme al presentarlo a sellos o para oportunidades de sincronización. Trabajo bastante en propuestas para cine y televisión, y si un tema suena listo para emitir, tengo muchísimas más probabilidades de que lo elijan. Saber cómo lograr ese nivel por mi cuenta sin depender cada vez de un técnico ahorra tiempo y dinero, y me permite avanzar más rápido y con más seguridad. Ese tipo de independencia te abre más puertas, lo cual lo es todo a la hora de construir una carrera sostenible.

¿De qué forma tomar el control absoluto de tu sonido te ha ayudado a superar las reticencias de la industria o las dudas creativas?

Ruth Royall conduciendo

Sin duda ha sido todo un camino.

Creo que la mayoría de artistas autodidactas lidian en cierta medida con el síndrome del impostor, y yo no soy una excepción. Asumir el control de mi sonido no ocurrió de la noche a la mañana: llegó poco a poco gracias a la colaboración. Trabajar con otros productores en mi álbum me dio margen para aprender, experimentar y recibir comentarios en tiempo real sobre mis producciones. Ese proceso me ayudó a ganar confianza de forma completamente natural.

De lo que me he dado cuenta es de que cuanto más intentaba ponerme súper técnica, menos sonaba la música a mí misma. Tuve que soltar la presión de cumplir con todas las exigencias técnicas y empezar a confiar en lo que me transmitía buenas sensaciones. Produzco por instinto, y cuando productores a los que admiro, como Doctor P (que participó en gran parte de la coproducción del álbum), me decían que les encantaban los temas que estaba creando, supuso una inyección enorme de confianza. Ese apoyo me recordó la fuerza que tiene mantenerse auténtica.

Tomar las riendas de mi sonido me ha ayudado a rebelarme contra la idea de que tengo que encajar en la visión ajena de cómo “debería” hacerse la música. He aprendido a confiar en mi propio proceso, y eso no solo me ha convertido en mejor productora, sino en una artista con mucha más seguridad en todos los sentidos.

Consejo pro de Ruth Royall: Utiliza la función Delta para escuchar qué le está haciendo exactamente Ozone a la señal de entrada en cada módulo que utilices.

En tu álbum Queen, ¿de qué forma te ayudó Ozone a abrir espacio para la voz manteniendo unos graves contundentes?

Eventos de Ruth Royall

¡Las voces y el bajo son el núcleo de este álbum, así que esto era fundamental!

A fin de cuentas, un álbum de bass music llamado Queen es básicamente esos dos elementos plasmados en diseño de sonido, ¿no? Ja, ja.

Utilicé Ozone durante todo el proceso en prácticamente todo. Mi estilo de composición tiene muchas capas: suelo volcar todas mis ideas en un tema y luego ver qué encaja de verdad. Eso puede saturar la mezcla muy rápido, sobre todo cuando buscas que la voz brille sin perder la pegada de esos graves tan pesados. Ozone me ayudó a tomar esas decisiones con mucha más claridad.

Cuando llego a la fase de mastering, me permite escuchar de verdad qué es indispensable y qué se puede eliminar.

El módulo Impact resultó muy útil para eso. Me proporcionó control sobre la dinámica para poder realzar las frecuencias más importantes, como la presencia vocal o la pegada del subgrave, sin que todo compitiera por el espacio ni se embarullara. Es una herramienta fantástica para mantener la energía y la dinámica del tema.

El Exciter también es algo que utilizo muchísimo, sobre todo para realzar el bajo de forma que conserve la musicalidad. Y la función Transient/Sustain me dio todavía más precisión: podía graduar el ataque o recortar algo lo justo para dejar respirar a la voz. Ese nivel de control marcó una diferencia enorme a la hora de equilibrar la carga emotiva y hacer que los temas sonaran listos para la pista de baile.

Consejo pro de Ruth Royall: Utiliza Stem Separator para retocar la mezcla vocal al final y evitar acumular múltiples plug-ins en tu cadena vocal. Al final, tu CPU te lo agradecerá.

¿Qué consejo darías a los artistas que se sienten desbordados al intentar autoproducirse y terminar sus propios discos?

DNU1

No tengas miedo de pedir ayuda. Colaborar es clave, no solo para aprender, sino para ganar confianza. Trabajar con otras personas ha sido una de las mejores formas que he tenido de desarrollar mis habilidades de producción. Compartir un espacio creativo con otros te aporta perspectiva y, cuando regresas a tu propio estudio con esa experiencia, lo enfocas todo con mayor claridad.

Hay muchísimo contenido formativo fantástico online, y puede ser de gran ayuda, pero sinceramente lo más importante es confiar en tu oído. Si algo te suena bien, eso es lo que cuenta. Uno de los mejores hábitos que he adquirido es probar mis temas en varios sistemas: en el coche, en el móvil, con los AirPods... y ver simplemente cómo suenan.

Lo más importante es pasártelo bien. No te obsesiones demasiado con la perfección. Experimenta, comete errores y céntrate en crear música que te haga sentir bien. Eso es lo más potente que puedes hacer como artista.

Consejo profesional de Ruth Royall: Utiliza Master Assistant como punto de partida para acelerar tu flujo de trabajo. También puedes usarlo a lo largo del proceso de composición para hacerte una idea del resultado final sin tener que pasarte horas retocando una cadena de máster que quizá ni utilices al final.

En resumen

La historia de Ruth Royall demuestra lo que ocurre cuando una artista toma el control de cada etapa de su música. Ozone se ha convertido en una pieza clave de su forma de trabajar, ayudándola a dar forma a sus temas con confianza y a plasmar su visión directamente en sus mezclas. Su álbum de debut, Queen, refleja esa independencia combinando precisión técnica con un enfoque instintivo que mantiene su música cercana y directa.

Mientras se prepara para presentar el álbum ante el público de toda Europa, su proceso sirve de claro ejemplo para cualquier productor que busque desarrollar su propio flujo de trabajo.

Su forma de utilizar Ozone demuestra cómo el enfoque adecuado puede simplificar las tareas complejas. Ruth ha construido un espacio para su música a su propia manera y, con Queen, está lista para compartirlo al completo.

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