|Liam Mitchell

Cómo mejorar en la producción musical: 12 consejos esenciales

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ways to get better at music production

La producción musical moderna te ofrece total libertad y control creativo: desde la primera semilla de una idea, pasando por el diseño de sonido, los arreglos y, por último, la mezcla y la masterización de tu trabajo listo para publicarse.

Con tantas exigencias sobre nuestro tiempo y nuestra capacidad de atención, podemos caer en la tentación de la pereza y los resultados rápidos, saltando de una cosa a otra sin profundizar en cómo funcionan las cosas por dentro. Pero crear un flujo de trabajo eficaz e incorporar técnicas de producción más avanzadas a tu música es algo que requiere constancia a largo plazo.

Sigue leyendo para descubrir consejos sobre cómo mejorar produciendo música: repasaremos todo el recorrido de un proyecto y te ofreceremos prácticos recursos online para ayudarte a lograr un sonido más profesional.

Pasa directamente a estos consejos para mejorar en la producción musical:

  1. Escucha más música
  2. Sigue tu instinto
  3. Aprende teoría musical
  4. Conoce a fondo tus herramientas
  5. Practica con regularidad
  6. Crea un flujo de trabajo eficiente
  7. Aprende diseño de sonido
  8. Equilibra variación y repetición
  9. Prueba tu música en distintos sistemas de sonido
  10. Aprende a mezclar tu propia música
  11. Familiarízate con la masterización de audio
  12. Comparte tu música y pide opiniones

12 formas de mejorar en la producción musical

1. Escucha más música

Tus ideas musicales surgen de forma inevitable a partir de los sonidos que escuchas y absorbes. Escucha con atención y detenimiento la música que te apasiona y a los artistas que admiras, pero ábrete también activamente con curiosidad a técnicas de producción y estilos musicales nuevos y desconocidos.

Acostúmbrate a analizar y deconstruir mentalmente la música mientras la escuchas, fijándote en cómo elementos como el arreglo, la instrumentación, el tempo, el tono y el rango dinámico generan un impacto emocional global. En el fondo, estás haciendo tu propia labor de investigación y desarrollo, y seguro que descubres trucos e ideas de temas para poner a prueba.

Salir de fiesta a discotecas y asistir a conciertos es sin duda una forma de investigación: te permite comprobar cómo suena y se siente la música al reproducirse a gran escala para llenar un espacio público, y cómo el ambiente del lugar y la energía del directo pueden influir notablemente en la reacción del público.

Además, YouTube cuenta con un sinfín de música para inspirarte. Escuchar cómo se construyen los temas puede ayudarte a entender mejor tu propio proceso de producción musical.

2. Sigue tu instinto

Los distintos sonidos y géneros pasan por ciclos de mayor o menor popularidad, pero es esencial que sigas tu propia inspiración por encima de las tendencias del momento. Consolidarás tu propio sonido si no tienes miedo a plasmar tu personalidad en tu música, fiándote de tu intuición sobre lo que suena “bien” en lugar de dudar constantemente de ti mismo.

A menudo, los proyectos necesitan un tiempo de maduración, así que no hay nada malo en dejar algo a un lado y retomarlo más adelante. Quizás descubras que dos medias ideas pueden combinarse después en un proyecto mucho más sólido.

3. Aprende teoría musical

Dominar los fundamentos de la teoría musical es una forma impagable de mejorar en la producción musical. Cuanto mejor entiendas cómo funciona la música, más rápido podrás estructurar tus ideas. Seguro que ya sabes qué tipo de música quieres crear: apóyate en las convenciones y paletas sonoras de un género concreto y compara tu trabajo con pistas de referencia.

Pero no tengas miedo de cambiar las cosas: la teoría musical no es más que una base y tiende a lo tradicional. Con un DAW moderno, nunca ha sido tan fácil meterse de lleno y trabajar a tu manera. Quizás te sorprendas con algo inesperado y experimental, fresco y emocionante.

4. Conoce a fondo tus herramientas

Con tantos instrumentos y productos de producción musical en el mercado, puede ser tentador probar un plug-in tras otro sin llegar a dominar nunca una sola herramienta. Tantas opciones pueden convertirse en una distracción y en un obstáculo a la hora de terminar canciones.

Para evitar esa búsqueda interminable de plug-ins, limítate a las herramientas y sonidos esenciales de producción musical que despierten tu creatividad. Una vez que hayas elegido tus herramientas, aprende a fondo sus funciones. Cuanto mejor las conozcas, más eficazmente desarrollarás tus técnicas de producción musical. No dejes de visitar el blog de Native Instruments para ver tutoriales sobre producción musical y el blog de iZotope para tutoriales sobre mezcla y masterización.

Y si ya tienes una herramienta como MASCHINE o KONTAKT, echa un vistazo al canal de YouTube de Native Instruments para aprender a sacarle todo el partido a tu arsenal.

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5. Practica con regularidad

Puede sonar obvio, pero la práctica constante es de una importancia incuestionable. Invertir tiempo y ganar experiencia es la forma número uno de mejorar en la producción musical.

Con el tiempo, vas ganando confianza en tu propio proceso, incluso cuando sientes que no avanzas. A menudo hay que superar una racha complicada para dar con ideas mejores y más profundas.

Intenta reducir al mínimo las distracciones para concentrarte mejor. Crea un espacio de trabajo dedicado exclusivamente a hacer música. O, como mínimo, cierra el correo electrónico, las redes sociales y cualquier otra aplicación abierta en tu ordenador que no tenga nada que ver.

6. Crea un flujo de trabajo eficiente

El objetivo es que empezar a trabajar en tu música te resulte lo más fácil posible. Aquí tienes varios consejos para crear un flujo de trabajo eficiente:

Prueba a crear y guardar plantillas personalizadas en tu DAW y presets de instrumentos: te lo agradecerás más adelante cuando puedas saltarte la configuración inicial y ponerte manos a la obra de inmediato.

Organiza tu entorno físico y digital para que moverte por tus espacios creativos resulte sencillo. Organiza tus bibliotecas de samples en carpetas ordenadas para localizar tus sonidos rápidamente, y crea un sistema de nombres y códigos de color para los distintos canales y regiones de tu proyecto. Tu espacio de trabajo físico también debería estar preparado para que puedas ponerte a trabajar de inmediato.

Otra forma de lograr un flujo de trabajo de producción musical fluido y ameno es utilizar un controlador MIDI o una controladora de pads. Los controladores MIDI te ofrecen una interfaz física (diales, faders, botones, etc.) con la que controlar y navegar más fácilmente por tu DAW y tus plug-ins.

 7. Aprende diseño de sonido

Aprender diseño de sonido es una habilidad muy útil que te dará un mayor control sobre tu sonido. En lugar de pasarte el tiempo buscando en bibliotecas de samples y presets, ¿por qué no crear tú mismo el sonido perfecto? ¡Echa un vistazo a nuestras guías sobre diseño de sonido e iniciación a la síntesis sonora para empezar! Aunque utilices presets y samples como punto de partida, conocer el diseño de sonido te permitirá retocar tus sonidos hasta convertirlos en algo nuevo y único.

8. Equilibra variación y repetición

Si quieres crear música que enganche, tendrás que dominar el equilibrio entre variación y repetición. Si tus canciones son demasiado repetitivas, aburrirás a tu público en poco tiempo. En cambio, si no hay suficiente repetición, el oyente no tendrá nada a lo que aferrarse ni recordar.

Puedes introducir variación en tu música aplicando cambios a cualquiera de estos elementos: timbre, ritmo, melodía, contrapunto y arreglo. Una buena regla general es cambiar, añadir o quitar un elemento cada ocho compases. Puedes hacerlo añadiendo o eliminando una melodía, una armonía o una base rítmica. También puedes recurrir a técnicas de diseño de sonido para modificar el timbre de un sonido a lo largo del tiempo. Con el carril de automatización de tu DAW, el LFO de un sintetizador o una envolvente de modulación, puedes alterar un sonido en el tiempo para que resulte más dinámico e interesante. Prueba a cambiar el tono, el contenido frecuencial, la amplitud y los parámetros de los efectos para crear más movimiento en tus canciones.

En el siguiente vídeo se explican diez efectos esenciales que todo productor musical debería conocer y que pueden ayudarte a aportar movimiento, color y textura.

9. Prueba tu música en distintos sistemas de sonido

Una vez que estés en marcha y un proyecto empiece a sonar prometedor, conviene probarlo en diversos sistemas de sonido.

La respuesta sonora varía enormemente entre los altavoces de un portátil o un móvil, auriculares intraurales y circumaurales, altavoces Bluetooth y monitores de estudio o grandes sistemas de sonido para discotecas o conciertos. Escucha tu música en tantas fuentes como puedas para obtener la impresión más precisa de tu mezcla.

El sonido se comporta de forma distinta según la sala y el entorno. Cada espacio tiene su propia coloración acústica y, con el tiempo, aprenderás a conocer la de tu espacio para no caer en el error de sobrecompensar y terminar con una mezcla descompensada.

Por eso se ven materiales de insonorización en tantos estudios. Si vas a grabar instrumentos reales o voces, colocar algo de aislamiento acústico casero en forma de mantas u otros materiales absorbentes puede ser suficiente, ya que absorberán y atenuarán los rebotes y reflexiones sonoras.

10. Aprende a mezclar tu propia música

La mezcla es el proceso de ajustar todas las pistas individuales de instrumentos de una composición para que formen un sonido cohesionado. El truco consiste en conseguir que los elementos principales destaquen y evitar que el conjunto suene “embarrado”.

Una buena práctica habitual al grabar es ir mezclando sobre la marcha. Obtener la señal más limpia y óptima desde el principio siempre es mejor que intentar corregirla a posteriori, y te ahorrará tiempo cuando llegue el momento de hacer la mezcla final.

Resulta muy útil entender los fundamentos del gain staging, que consiste en equilibrar el nivel de volumen en cada etapa, desde la fuente de sonido hasta el último efecto de la tira de canal.

Recuerda usar la panoramización estéreo para crear una sensación de espacio horizontal en la mezcla, no solo una columna vertical en el centro. Esto resulta más natural para el oído, ya que emula cómo percibimos el sonido en entornos reales.

Mezclar es un arte delicado que requiere ensayo y error. Échale un vistazo a estas herramientas de iZotope que te ayudarán a lo largo del proceso: Pro Audio Essentials enseña las bases de la mezcla mediante juegos y retos interactivos, mientras que iZotope Neutron 4 incluye una vista Assistant View con tecnología de IA para conseguir que tu mezcla alcance un nivel profesional con una interfaz clara y minimalista.

11. Familiarízate con el mastering de audio

El mastering es la etapa final de la producción de audio. Consiste en realzar y pulir tu mezcla final para darle un acabado brillante y contundente, así como en optimizar colecciones de temas para que suenen de manera uniforme.

El mastering resulta técnico y complejo para quien no tiene experiencia: los lanzamientos comerciales suelen enviarse a ingenieros de mastering especializados. Aunque no es imprescindible que masterices tu propio proyecto, es muy útil familiarizarse con el proceso y comprender el vocabulario para poder comunicarte con tu ingeniero. Aun así, hoy en día es cada vez más factible crear un master de calidad casi profesional por tu cuenta combinando ecualización, compresión y, en ocasiones, reducción de ruido.

Ozone de iZotope incluye incluso la función Master Assistant, capaz de analizar tu tema y ajustar su balance tonal y dinámica a presets de distintos géneros o a los temas de referencia que elijas.

El mastering requiere un toque sutil. No te pases o podrías acabar con un archivo excesivamente comprimido: una forma de onda cuadrada y aplastada que sacrifica el detalle y el rango dinámico, por no hablar de lo agotador que resulta para el oído.

Si quieres aprender más sobre mastering, la serie de vídeos Are You Listening? es un recurso didáctico de lo más completo.

12. Comparte tu música y recibe opiniones

Publicar tu música puede imponer bastante: sin duda existe un punto de equilibrio entre compartir trabajo inacabado antes de tiempo y no tener nunca la seguridad suficiente para compartir nada.

Si te cuesta decidir cuándo está terminado un tema, márcate plazos y cúmplelos. Prueba a exportar el proyecto desde tu DAW y escuchar el archivo de audio resultante: por algún motivo, de esta forma siempre se aprecian detalles distintos.

Nunca ha sido tan fácil compartir música por Internet. Native Instruments cuenta con una magnífica comunidad online donde puedes publicar tus temas y pedir opiniones a otros productores musicales sobre cualquier aspecto, desde la elección de sonidos hasta los arreglos y la mezcla.

Gestionar las críticas, tanto positivas como negativas, es un proceso en sí mismo: lo fundamental es qué haces con esa información. A todos nos viene bien recibir validación y ánimos en nuestro trabajo, pero depende de ti valorar qué parte es verdaderamente constructiva. Al final, la única forma de dar por concluidos tus temas y progresar como músico es no ser demasiado duro contigo mismo ni caer en un perfeccionismo excesivo. Déjate llevar, no fuerces las cosas y, sobre todo, ¡no te olvides de disfrutar!

Mejora como productor musical hoy mismo

Convertirse en un mejor productor musical exige combinar dominio técnico, creatividad y dedicación. Desde desarrollar una sólida base de teoría musical y diseño de sonido hasta experimentar con diferentes técnicas de producción y forjar un estilo creativo propio, el camino para perfeccionar tu sonido nunca se detiene. Tanto si estás empezando como si cuentas con una amplia trayectoria, no tengas miedo de asumir riesgos y desafiar los límites en tu trabajo. Recuerda que la práctica hace al maestro, y cuanto más produzcas, mejor lo harás. Así que sigue aprendiendo, sigue creando y no dejes nunca de volcarte en tu pasión por la producción musical.

Y si buscas más herramientas para llevar tus producciones al siguiente nivel, Native Instruments te ofrece un paquete gratuito con más de 2.000 sonidos, 16 sintetizadores e instrumentos sampleados de calidad profesional y mucho más en KOMPLETE START.

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