|Liam Mitchell

Iniciación al sampleo en el hip hop

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Hip hop sampling 101

La música hip hop surgió en la ciudad de Nueva York en los años 70, en paralelo a la música disco, el electro y otros experimentos pioneros de producción musical con nuevas herramientas electrónicas.

Desde entonces, el género se ha convertido en una enorme industria mainstream con un público global. Hoy en día, una nueva generación de artistas llega pisando fuerte para darle su propio giro a los clásicos, con un arsenal de nuevos instrumentos, sonidos e ideas.

Pero los principios fundamentales del hip hop se mantienen: los beats suenan directos y espontáneos, mientras que la cultura ha conservado esa actitud reivindicativa y de “hazlo tú mismo” presente desde sus inicios.

El sampleo es una técnica de producción habitual con un enorme protagonismo en la música hip hop: un factor determinante de su sonido global y una parte fundamental de los plug-ins VST de hip hop que forman parte de la música que escuchamos hoy.

En esta guía te explicaremos el concepto de sampleo junto con algo de historia y contexto para que te prepares a transformar samples y crear tus propios beats y remezclas.

Un productor cortando y organizando samples de hip hop en un portátil en un estudio de música

Los samples de hip hop al detalle

Empezaremos explicando qué es un sample y luego repasaremos brevemente la historia de la producción de hip hop a partir de samples.

¿Qué es un sample?

Un sample es un fragmento de una grabación musical existente que se extrae y se reutiliza en una nueva composición.

Un sample puede ser cualquier cosa, desde un ritmo de batería o un lick instrumental hasta una grabación hablada o ruido ambiental. Quien produce puede trocear y reorganizar el sample en nuevos patrones, o transformarlo por completo mediante bucles, estiramiento temporal y transposición, todo ello con una herramienta llamada sampler.

¿De dónde proceden los samples?

La primera generación de beatmakers recurría a rebuscar en cajas de vinilos a la caza de sonidos insólitos y joyas sonoras que llamaran la atención. Después, con un sampler hardware, esos fragmentos se aislaban, se troceaban, se mezclaban y se transformaban en nuevos temas.

Hoy en día contamos con la flexibilidad añadida de las herramientas digitales y ordenadores con potente software de sampleo. Además, puedes acceder a enormes bibliotecas de sonidos de alta calidad y libres de derechos, grabados y organizados específicamente para samplear.

Es muy probable que tu software de producción musical incluya ya una selección de bibliotecas de samples, lo cual es un punto de partida excelente.

¿Cómo se utilizan los samples?

Un sample se puede utilizar de infinitas maneras: puede ser el gancho principal de un tema o colocarse en segundo plano para aportar textura y atmósfera.

En muchos casos, el uso de un sample es evidente y fácil de identificar. Tomemos un ejemplo famoso: “Ice Ice Baby” de Vanilla Ice. Seguro que recuerdas el riff inicial sin esfuerzo, pero quizá menos gente sepa que se tomó directamente de la canción de 1981 “Under Pressure”, de Queen y David Bowie.

En las discografías de grandes artistas como Daft Punk o Kanye West abundan samples evidentes y contundentes. A menudo, un sample reconocible es una especie de homenaje, un guiño musical a la obra original.

Uno de los samples de batería más famosos del hip hop es el Amen Break, un fragmento de batería de siete segundos extraído de la cara B de soul de 1969 “Amen, Brother”, de The Winstons. Ha sido sampleado y reinventado por N.W.A. en “Straight Outta Compton”, por Salt-N-Pepa en su single de 1986 “I Desire”, y en incontables temazos de rave y drum and bass durante los años 90, lo que lo convierte en la pieza musical más sampleada de la historia.

Los samples no se insertan simplemente dejándolos tal cual. Se pueden estirar y manipular de formas muy diversas, e incluso transponer a lo largo de las notas de un teclado para tocar tus propias melodías utilizando el sample de origen como un instrumento.

El hip hop destaca por hacer un uso bastante directo de los samples: en lugar de ocultar o disimular el proceso, lo hace evidente. Reciclar sonidos del pasado es una forma de recontextualizar la música anterior, una parte fundamental y reivindicativa de la propia identidad del hip hop.

Historia de los samples de hip hop

Desde luego, tomar prestadas ideas de obras anteriores para crear nuevo arte no es ninguna novedad: la creatividad es una alquimia en constante evolución entre las influencias del pasado y la experimentación con nuevas innovaciones.

Pero el sampleo se refiere específicamente al trabajo con música grabada, por lo que su historia es relativamente reciente.

La primera generación del hip hop de la vieja escuela estaba limitada por la tecnología y al principio utilizaba platos giradiscos de vinilo como un instrumento para crear bucles en tiempo real. Al pinchar dos copias del mismo tema, un DJ con destreza podía alternar con rapidez de una a otra, rebobinando cada disco a mano para reproducir la misma parte en bucle y pasando de uno a otro con una mesa de mezclas.

DJ Kool Herc fue el pionero de esta técnica, a la que llamó “breaking”. Los DJ se decantaban por los pasajes rítmicos cortos de breakdown que aparecían en los discos de funk y soul, recortándolos en bucles sobre la marcha para crear un acompañamiento hipnótico y repetitivo pensado para rapear o bailar breakdance.

Como es evidente, hacer breaking en directo requería un gran esfuerzo físico y no era nada fácil clavar la precisión. Por suerte, poco después empezaron a llegar al mercado los primeros samplers de fabricantes como E-mu, Akai y Ensoniq.

Un sampler te permite grabar y reproducir el clip de audio, lo que amplió enormemente las posibilidades de hacer música de formas totalmente nuevas.

Al combinar samples con cajas de ritmos y sintetizadores —herramientas que también acababan de salir al mercado—, los artistas comenzaron a distanciarse de las influencias previas del disco y el soul para forjar sonidos frescos, vanguardistas y nunca vistos hasta entonces: hip hop, techno y mucho más.

Discos de vinilo y un equipo de platos de DJ utilizado para buscar rarezas y samplear

Cómo crear beats de hip hop con samples

Desde sus orígenes, el hip hop fue un movimiento popular impulsado por nuevas y asequibles herramientas electrónicas que permitían crear y grabar música por cuenta propia.

Medio siglo después, los samplers tanto en hardware como en software son todavía más potentes y accesibles, lo que democratiza aún más el acceso a las herramientas necesarias para producir música.

Qué necesitas

El sampler es la herramienta principal para manipular samples; hoy en día están disponibles tanto en formato hardware como software.

Los primeros samplers hardware marcaron un antes y un después, ya que permitían a quien producía crear bucles y editar sonidos de forma rápida e intuitiva. La mayoría de los samplers son polifónicos, lo que significa que pueden reproducir varios sonidos a la vez. Muchos incluyen también una función de secuenciador con la que introducir patrones rítmicos o melódicos. Superponiendo sonidos en capas y organizando las distintas secciones de un tema, puedes construir beats completos usando únicamente un sampler.

Los samplers de software suelen funcionar dentro de un DAW (estación de trabajo de audio digital). Aunque el software carece de la respuesta física y táctil del hardware, su mayor flexibilidad y precio asequible lo convierten en una opción fantástica para cualquier productor actual que quiera disparar y manipular samples dentro de un proyecto en el DAW.

MASCHINE ofrece lo mejor de los dos mundos: un híbrido perfecto entre software y hardware.

Su cuadrícula de pads sensibles al tacto recuerda a los diseños clásicos de los MPC de Akai, lo que te permite trabajar de forma física y ajustar parámetros de instrumentos virtuales en el DAW sin interrumpir tu flujo de trabajo.

MASCHINE+ va un paso más allá y funciona como un sistema autónomo todo en uno para producción y directo sin necesidad de ordenador. Si buscas una opción software más directa, BATTERY es un sampler de software de vanguardia centrado en la percusión, ideal para procesar samples de batería para hip hop.

Todos estos productos incluyen una biblioteca de samples amplia y variada: grabaciones impecables de toda clase de sonidos e instrumentos clásicos que se pueden retocar y personalizar con un arsenal de potentes efectos.

Dónde encontrar samples

Esto depende del tipo de samples que tengas pensado utilizar. Si quieres grabar tus propios samples, necesitarás un micrófono decente; a partir de ahí, el mundo entero está a tu disposición.

Samplear a partir de discos (el método tradicional) requiere un conocimiento musical profundo, buen oído para detectar pequeños detalles y joyas ocultas, además de tiempo y dedicación para buscar en cajas de vinilos y desenterrar los sonidos perfectos.

Las bibliotecas de samples te facilitan mucho la vida en este sentido. Internet es un auténtico tesoro repleto de paquetes de bucles y sonidos: series como las EXPANSIONS abarcan todos los estilos de hip hop, desde el sonido West Coast cargado de samples hasta el R&B más suave y el downtempo jazzero, pasando por baterías de trap más modernas. STACKS, de la Play Series de NI, ofrece una interfaz rápida y sencilla para editar y combinar una gran variedad de sonidos vintage.

Autorización de samples

Samplear no es copiar ni plagiar, pero el aspecto legal de reutilizar audio procedente de temas existentes puede ser una zona gris. Por lo general, para usar un sample necesitas una licencia oficial del titular de los derechos de autor y pagar regalías por él. Esto no siempre se consigue, por lo que a veces los compositores tienen que sustituir un sample no autorizado por un sonido original que conserve el mismo espíritu sin llegar a infringir los derechos de autor.

Por regla general, resulta más seguro y sencillo utilizar colecciones de samples creadas específicamente para ello: así tendrás la certeza de no meterte en líos. Otra alternativa es buscar y grabar tus propios samples del mundo exterior, un método conocido como grabación de campo o “field recording”.

El arte del sampleo reside en superponer capas de sonidos para formar una especie de mosaico sonoro.

One-shots frente a bucles

Esto se refiere a cómo se comporta la reproducción del sample. Un one-shot es un golpe único: al dispararse, suena una vez y se apaga hasta quedar en silencio. Los one-shots se pueden mapear a lo largo de un teclado para tocar diferentes notas, o bien asignarse a disparadores hardware para interpretar beats sobre la marcha.

Un bucle, por el contrario, es un ritmo o frase que sigue reproduciéndose en un ciclo continuo una vez que se dispara. Los beats electrónicos suelen construirse a partir de patrones en bucle organizados en la pista. Los bucles prediseñados son muy útiles para esbozar ideas rápidas o mezclarlos con tus propios sonidos para añadir profundidad y textura a un proyecto.

Sampleo creativo

El arte del sampleo reside en superponer capas de sonidos para formar una especie de mosaico sonoro. Crear una biblioteca de samples personalizada es una parte fundamental del diseño de sonido y del desarrollo de tu propia identidad sonora.

La mayoría de los productores actuales trabajan con un DAW e instrumentos software, lo que a veces puede dar un resultado algo plano: demasiado preciso y perfecto, hasta el punto de sonar estático y sin vida. Los samples pueden aportar variedad y movimiento a tus temas, sumando swing orgánico y la energía del mundo real.

Hay muchas formas de abordar el sampleo y diferentes trucos y consejos con los que experimentar, pero es importante no saturar el proyecto con demasiados elementos en conflicto.

Especialmente en el hip hop, los samples deben complementarse entre sí y dejar suficiente espacio en la mezcla para que cada elemento respire: eso es justo lo que crea ese sonido con pegada tan característico de los beats de hip hop.

Otra ventaja de tener a mano una colección de samples es poder probar distintas opciones hasta dar con la combinación perfecta. Es una cuestión de prueba y error. A veces, cambiar un elemento clave al final de la producción, como por ejemplo un sample de bombo, puede ser la pieza que faltaba para unir todo el proyecto y lograr un tema redondo.

Manos tocando patrones de ritmo de hip hop en un controlador Native Instruments Maschine

De rebuscar vinilos a descargar sonidos

Con la potencia de la tecnología actual y las herramientas de producción digital, crear beats de hip hop con samples nunca ha sido tan accesible. Este es el momento ideal para dar el salto y empezar a experimentar con samples: aprovecha tus vivencias e influencias y reinventalas para contar tu propia historia.

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