Vivimos una época apasionante para la industria musical. Las nuevas tecnologías, los cambios de hábitos sociales y las transformaciones globales hacen que el mundo de la música avance a toda velocidad. Las normas que han regido el sector durante décadas se están disolviendo, y por todas partes surgen géneros, formatos y herramientas de producción insólitos y fascinantes. Sin duda, 2025 traerá incertidumbre, pero también muchísimas oportunidades. Estas son nuestras apuestas sobre lo que podría deparar el futuro de la música. Desde géneros rompedores hasta herramientas de producción vanguardistas, te presentamos nueve tendencias de la industria musical a las que conviene seguir la pista en 2025.
Ir a estas secciones:
- ¿Cuál será el próximo gran fenómeno de la música?
- ¿Cuál será el género musical más importante en 2025?
- La música se definirá por momentos, no por géneros
- La IA generativa podría entrar en tu flujo de trabajo de producción
- La estética «dirty» e imperfecta tomará el control
- Las redes sociales darán a luz nuevos formatos
- La música en directo se valorará más que nunca
- Las herramientas inteligentes democratizarán aún más la creación musical
- La IA sacudirá los géneros más formulaicos
- Las estrellas emergentes ya no tendrán que encajar en moldes
- La música dance mostrará su lado más suave
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¿Cuál será el próximo gran fenómeno de la música?
Es muy probable que el próximo gran fenómeno de la música surja de la combinación de nuevas tecnologías, la evolución de los hábitos de escucha y la aparición de nuevos géneros apasionantes. En 2025, quienes hacen música probablemente utilizarán herramientas de IA generativa para crear de formas radicalmente nuevas. Habrá artistas que se abrirán paso con estilos únicos que romperán las fórmulas comerciales, sobre todo si consiguen combinarlos con formatos pensados para las redes sociales. Y es muy posible que veamos el auge de una estética descarnada y auténtica tanto en el pop como en otros estilos. A continuación analizamos todas estas tendencias musicales en detalle.
¿Cuál será el género musical más importante en 2025?
Probablemente, el género musical más importante en 2025 no sea ningún género en absoluto. En la era del streaming y las redes sociales, las etiquetas musicales se están diluyendo y fusionando, convirtiendo la industria musical en una colorida amalgama de sonidos y estéticas. En su lugar, el público busca ahora estados de ánimo y estilos que saltan de un género a otro para acompañar y enriquecer su día a día. Más abajo repasamos algunas tendencias de la industria musical para 2025 que podrían ocupar el lugar de un «gran» género: desde la bajada de revoluciones en la música de discoteca hasta el auge de estéticas más «trash» y el triunfo de lo excéntrico en el pop. Sigue leyendo para descubrir nuestra lista completa de predicciones.
1. La música se definirá por momentos, no por géneros
Vivimos en una época en la que las categorías musicales tradicionales se están disolviendo. El año pasado ya anticipamos el auge de la fluidez de géneros y la personalización de la escucha musical. Como era de esperar, en 2024 la música se ha vuelto aún más difícil de encasillar: las plataformas de streaming y las redes sociales han derribado las barreras entre géneros y han hecho que los formatos de lanzamiento tradicionales queden desfasados.
Nadie que haga música debería desanimarse por esto. La pérdida de relevancia de las categorías fijas no significa que la música se haya convertido en mero hilo musical de fondo. Al contrario: la música sigue siendo la banda sonora, llena de significado, de la vida de la gente. Las plataformas de streaming han vivido un auténtico bum de playlists creadas por los usuarios con la etiqueta “POV”, pensadas para capturar y realzar momentos especiales con la banda sonora perfecta para un primer beso, una tarde de lluvia o un verano interminable. En una encuesta reciente de Spotify, el 80% de los jóvenes afirmó sentirse como el personaje principal de una película cuando escucha música durante sus actividades cotidianas.
Esto demuestra que, a medida que categorías tradicionales como el género y la instrumentación pierden peso, el contexto se convierte en el factor más decisivo a la hora de escuchar música. En 2025, quienes componen se verán motivados a plantearse sus temas no por el estilo al que pertenecen, sino por cómo encajan en la vida de los oyentes. ¿De qué momento especial podría ser la banda sonora tu próximo lanzamiento?
2. La IA generativa podría entrar en tu flujo de trabajo de producción
La IA lleva ya tiempo siendo un concepto familiar en la producción musical. Muchos utilizamos productos —como los de iZotope— que aplican tecnologías inteligentes para asistirnos en el proceso de producción. Sin embargo, todavía no hemos visto una herramienta de producción musical de adopción masiva que aproveche de verdad toda la potencia caótica y vanguardista de la nueva oleada de IA generativa (como ChatGPT en el caso del texto, Stable Diffusion para imágenes, etcétera).
Estas herramientas no se limitan a ayudarte a tomar decisiones. Te lanzan ideas totalmente nuevas a partir de sencillas instrucciones (o prompts), convirtiéndose en un nuevo e impredecible aliado en el proceso creativo. Hasta ahora, los intentos de aplicar esta tecnología a la música han tomado sobre todo la forma de servicios como Udio y Suno AI, que generan una canción entera a partir de una descripción de texto. Estas herramientas pueden dar la sensación de estar pensadas para sustituir a quienes crean música, en vez de para ayudarlos.
Pero esta no es la única forma en que la IA generativa puede integrarse en el futuro de la música. Existen incontables aplicaciones posibles de esta tecnología que enriquecerán el proceso de producción musical en lugar de reemplazarlo. Imagínate un plug-in que genere un bombo a partir de una indicación de texto, o una unidad multiefectos que reinterprete el audio de formas descabelladas e imprevisibles. Ya hay desarrolladores trabajando en muchas herramientas de este tipo, pero todavía no han dado el salto al circuito habitual de producción.
2025 podría ser el año en que una herramienta de producción basada en IA generativa sea adoptada de forma masiva por productores musicales. Una herramienta así podría ofrecer ideas, sonidos y funciones fascinantes que revolucionen el mundo de la producción. Quién sabe: tal vez acabe convirtiéndose en una pieza clave de tu flujo de trabajo.
3. La estética «dirty» e imperfecta tomará el control
2024 fue el año del regreso del «indie sleaze». Esta corriente cultural de principios de los 2000, que celebra la fiesta desenfrenada y el glamur decadente y desaliñado, resucitó primero en el mundo de la moda. Poco después se coló de golpe en la industria musical de la mano de brat, el álbum de Charli xcx que dominó todo el verano.
El éxito de brat resulta aún más sorprendente si se tiene en cuenta que su producción cruda, sus ritmos de discoteca descarados y sus voces espontáneas van en contra de muchas de las reglas de la industria musical actual. En la era de los smartphones y las redes sociales, se espera que los músicos sean perfectos en todo momento: cada estilismo debe estar pulido al milímetro y cada decisión musical, analizada minuciosamente por equipos de especialistas.
El éxito de Charli —junto a otros hitos del pop parecidos, como la recuperación por parte de Kesha del eurodance desenfadado y dosmilero en «Joyride»— apunta a que el público está preparado para algo distinto. Buena parte de la cultura pop reciente ha parecido excesivamente calculada. Quizá la gente tenga ganas de algo más libre, espontáneo y divertido.
Cabe esperar que la estética «dirty» e imperfecta sea una tendencia musical destacada en 2025, ya se manifieste como actitud punk, energía cruda de club o letras confesionales sin filtros. Tras años guardando las formas, el pop podría estar a punto de inaugurar una etapa rebelde.
4. Las redes sociales darán a luz nuevos formatos
En 2024, muchos productores te dirán que poner su música al alcance de los oyentes es más difícil que nunca. Las ventas físicas y de descargas son ya un mercado de nicho, y abrirse camino en las plataformas de streaming no es nada fácil. Aunque uno de tus temas escale posiciones en las playlists, lo más probable es que llegue a oyentes pasivos que no explorarán el resto de tu catálogo, y mucho menos se convertirán en seguidores fieles.
Hoy en día, muchos amantes de la música la descubren y consumen sobre todo a través de las redes sociales. En lugar de escuchar una canción entera en Spotify o comprarla en tu página de Bandcamp, lo más probable es que escuchen un fragmento acompañando una tendencia viral de TikTok. O quizá te sigan en Instagram, donde es más fácil que interactúen con vídeos de actuaciones en directo y confesiones a cámara que escuchando un tema completo.
A quienes aprecian los formatos musicales tradicionales, este panorama puede resultarles desalentador. Sin embargo, hay músicos innovadores que se están adaptando a esta nueva realidad y desarrollando formatos centrados en la música pensados de forma nativa para las redes sociales.
Perfiles de Instagram como dnksaus y jabeau comparten consejos de producción y extractos de proyectos en proceso en formatos sumamente creativos, fusionando diseño sonoro ingenioso y herramientas vanguardistas con una edición de vídeo desenfadada. Y creadores de contenido como marg.mp3 transmiten su pasión y conocimientos musicales en vídeos cortos, rescatando lanzamientos desconocidos para una gran comunidad de entusiastas de la música.
Estos casos de éxito demuestran que el público sigue teniendo ganas de sonidos estimulantes, siempre que se presenten de la forma adecuada. En 2025 cabe esperar que estos formatos innovadores ganen reconocimiento como forma artística de pleno derecho. Quienes componen podrían empezar a centrarse menos en los lanzamientos convencionales y más en piezas breves de audio innovador que celebran el poder del sonido de maneras inéditas.
5. La música en directo se valorará más que nunca
La música en directo atraviesa momentos difíciles. El aumento de los costes complica más que nunca que grupos y artistas ganen dinero con sus actuaciones. Las salas de conciertos en países como EE. UU. y el Reino Unido están cerrando a un ritmo vertiginoso. Y el público gasta menos en lujos como los conciertos, mientras el precio de las entradas no para de dispararse. Entretanto, las plataformas de streaming y otros medios digitales nos prometen todo el entretenimiento imaginable sin movernos del sofá.
A pesar de estas desalentadoras tendencias del sector, la música en directo sigue siendo muy valorada. Un informe reciente de Spotify reveló que el 74% de los jóvenes ha asistido a un concierto o espectáculo en directo en el último año. The Eras Tour de Taylor Swift fue uno de los acontecimientos culturales más importantes de 2024, con un enorme impacto económico en las ciudades por las que pasó. A menor escala, el público ha acogido con entusiasmo nuevas experiencias musicales en directo, como las fiestas de escucha de álbumes («listening parties»).
Todo esto demuestra que, al margen de su situación económica, los amantes de la música siguen buscando esa energía especial que solo da un espectáculo en directo. En 2025, los directos seguirán siendo cruciales para el futuro de la música, aun con márgenes financieros cada vez más ajustados. Los artistas capaces de crear experiencias en directo memorables y auténticas con presupuestos reducidos verán recompensado su esfuerzo por parte de sus seguidores.
6. Las herramientas inteligentes democratizarán aún más la creación musical
En los últimos años hemos sido testigos del auge de los plug-ins inteligentes. Estos plug-ins, creados por compañías como iZotope, aprovechan una ingeniería brillante y tecnología puntera para asistir a los productores en distintos aspectos del proceso de creación musical.
A menudo, estas herramientas se centran en tareas técnicas —como la mezcla y el mastering— que antes eran coto exclusivo de especialistas con estudios repletos de equipos carísimos. Los plug-ins inteligentes han contribuido a poner esas tareas al alcance de cualquiera que tenga un portátil, unos cuantos plug-ins y buen oído. Gracias a ello, la calidad de sonido general de la música ha dado un salto exponencial.
En 2024 hemos visto nuevos y prometedores plug-ins inteligentes de mezcla, como el saturador dinámico de iZotope, Plasma. Con una potencia de procesamiento que no deja de aumentar y nuevas tecnologías de IA cada vez más accesibles, en 2025 es muy probable que lleguen herramientas aún más innovadoras. La nueva generación de plug-ins inteligentes podría sonar mejor, consumir menos recursos y resolver tareas más complejas que sus predecesores.
¿Le quitará esto la magia a la producción musical? En absoluto. Al encargarse de tareas técnicas, los plug-ins inteligentes dan rienda suelta a la creatividad de los productores. En 2025, los creadores dedicarán menos tiempo a complicarse con los detalles técnicos y más a idear sonidos y géneros nuevos.
7. La IA sacudirá los géneros más formulaicos
La IA no puede sustituir la sensibilidad artística. Las personas siempre buscarán la expresión humana en el arte, independientemente de las herramientas con las que se cree. Pero la IA generativa destaca imitando fórmulas ya establecidas. Basta pensar en la habilidad de ChatGPT para reproducir estilos de escritura conocidos, ya sea una carta formal o los giros característicos de tu autor favorito. O en la forma en que las herramientas de IA visual pueden tomar el estilo de un pintor célebre y generar variaciones sobre el mismo tema.
Este mimetismo tan perfeccionado también se puede aplicar a la música. Muchos de nuestros géneros favoritos se basan en un conjunto de características recurrentes. Piensa en los pads envolventes de sintetizador de la música ambient, los acordes con eco del dub techno o los patrones rítmicos que sostienen multitud de géneros populares, desde el trap hasta el reggaetón. Con el tiempo, las herramientas de IA se volverán increíblemente hábiles a la hora de imitar estos géneros de música popular.
De hecho, esto ya está ocurriendo. En 2024, las listas de reproducción de Spotify dedicadas a géneros fáciles de replicar como el ambient se vieron inundadas de contenido generado por IA. Puede que este contenido no conecte con tanta fuerza con el público, pero suena lo bastante convincente como para clasificarse en un género popular, captando así reproducciones (e ingresos).
Quienes hacen música deberían tomarse esto como un reto, no como una amenaza. Si se puede componer música predecible con solo tocar un botón, nos toca ser más creativos y darle una vuelta de tuerca a los géneros de formas emocionantes e innovadoras que a una IA jamás se le ocurrirían. En 2025, quien rompa las fórmulas será quien destaque.
8. Las estrellas emergentes no tendrán que amoldarse
En 2024, un puñado de estrellas de pop de lo más peculiares alcanzaron la fama a una velocidad pasmosa. Chappell Roan saltó al estrellato prácticamente de la noche a la mañana con un estilo pop extravagante inspirado en la cultura drag. El cantante británicochipriota Artemas transformó el furor viral en un dominio absoluto de las plataformas de streaming con su synth pop oscuro. Y artistas de Brasil como Ludmilla irrumpieron en la escena global con el sonido futurista del funk.
Embed:Estos ejemplos nos demuestran que ya no hace falta diluir las ideas para llegar a un público masivo. El éxito viral y los algoritmos de las listas de streaming han aportado una nueva velocidad y volatilidad a las tendencias musicales emergentes. Las ideas atrevidas e insólitas pueden llegar rápidamente a muchos oídos curiosos, sin necesidad de rebajarse al mínimo común denominador ni subirse al carro de géneros ya asentados.
Son buenas noticias para quienes crean música con una visión clara, y también para quienes la escuchan. En 2025, cabe esperar grandes éxitos pop que no encajen en ningún molde establecido. Y el resultado será una música mucho más interesante.
9. La música de baile mostrará su lado más suave
La música de baile lleva ya un lustro en una espiral ascendente. Ya sea en clubes underground de Europa, en grandes festivales de EE. UU. o en raves en naves industriales de Sudamérica, el sonido de la noche se ha vuelto cada vez más rápido, contundente y agresivo. Géneros fundamentales como el techno han alcanzado velocidades vertiginosas, y estilos de pura energía como el gabber, el hardcore, el hard house y el trance gozan de más popularidad que nunca.
Existen varias teorías sobre por qué esta tendencia de la industria musical ha sido tan duradera. Hay quien sostiene que la pandemia dejó al público de los clubes con impaciencia y sed de adrenalina. Otras personas señalan a las redes sociales: los géneros con grandes drops y ritmos demoledores causan más impacto en los vídeos cortos que comparten online tanto DJs como el público.
Sea cual sea su origen, 2025 podría ser el año en que lo duro y veloz dé paso a lo lento y sensual. Ya se aprecian señales de cambio. En el techno, 2024 fue testigo del auge del “groove”, una tendencia musical que antepone un swing sutil a los ritmos de martillo pilón. Géneros de club más lentos y contenidos, como el minimal y el tech house, no dejan de crecer, lo que apunta a posibles nuevos rumbos para la escena de club global.
Es difícil predecir con exactitud qué nuevos sonidos triunfarán en 2025. Pero si quieres crear el hit de club más vanguardista del año, quizá merezca la pena bajar las revoluciones y explorar texturas más suaves.
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En este artículo hemos repasado algunas de las tendencias musicales, tecnologías e ideas de vanguardia que podrían definir la música de 2025. Pero, por supuesto, el mundo de la música no cambia por arte de magia: lo moldean los músicos. ¿Quieres poner tu granito de arena en el futuro de la música? Inicia tu viaje de producción con Komplete Start, una suite gratuita de herramientas de producción de primer nivel, desde sintetizadores hasta samples y efectos.