Amen, el EP de debut de St. Mary publicado en bitbird, llega como una rotunda declaración artística que une espiritualidad y caos a través del diseño de sonido, la emoción y la narrativa. Concebido a modo de confesión musical, Amen explora la transformación personal a través de la turbulencia y la calma, trazando un camino desde el desorden hacia la aceptación. El proyecto supone una presentación clarísima de su voz artística, valiéndose del detalle sonoro para reflejar el cambio interior.
En el corazón del mundo sonoro del disco se encuentran los instrumentos que dieron forma a su núcleo emocional.
Los coros, órganos y cuerdas de Kontakt se escuchan a lo largo de todo el EP, sirviendo como puntos de anclaje para la introspección, mientras que Guitar Rig añade tensión, distorsión y liberación. Juntos dan vida a una atmósfera que transita entre la agresividad y la reflexión, combinando la expresión humana con la experimentación digital.
A lo largo de Amen, St. Mary pone su precisión técnica al servicio de la narrativa. Cada tema conecta con un único hilo conductor emocional (conflicto, rendición y renovación), enlazados mediante una misma paleta instrumental.
Salta a estas secciones:
- Construir un EP confesional a través del instinto
- Crear caos en «Psych Ward!»
- Poner a prueba los sonidos de Kontakt en mezclas densas
- Gestionar el espacio y la claridad vocal
- Dar forma a la estructura y a la unidad emocional
- Recontextualizar coros y órganos
El resultado es un disco con un carácter cinematográfico pero profundamente íntimo, que plasma el punto de encuentro entre su intensidad innata y la liberación de tensiones en una identidad creativa en plena evolución. Pasemos a la entrevista completa.
Cuando empezaste a perfilar el arco emocional del EP, ¿en qué momento influyó la elección de instrumentos en Kontakt en la decisión de dividir el proyecto en dos mitades claramente diferenciadas?
El EP fue tomando forma de manera natural mientras me dejaba llevar por lo que sentía y creaba. Cuando me apetecía hacer canciones más introspectivas, recurría a instrumentos de Kontakt como coros, órganos y cuerdas para crear un espacio reflexivo, casi como una oración.

Cuando quería explorar una faceta más agresiva, experimentaba con sonidos mediante procesamientos poco convencionales, añadiendo textura, movimiento e intensidad que transformaban por completo los instrumentos originales.

Con el tiempo, este enfoque dio lugar a una clara división emocional: dos mitades que contrastan entre sí, pero que siguen formando parte del mismo universo.
Para las secciones de alta intensidad de «Psych Ward!», ¿qué te llevó a elegir patches de Kontakt más afilados y percusivos, y cómo reforzaron esas decisiones la sensación de presión interna que impulsa el tema?
Para las secciones más intensas de «Psych Ward!», me decanté deliberadamente por patches de Kontakt más afilados y percusivos porque reflejan esa sensación de presión interna y sobrecarga mental sobre la que gira el tema.
Buscaba sonidos que resultaran casi invasivos; elementos que cortaran de golpe y se repitieran de forma obsesiva, elevando la tensión a lo largo de toda la pista.

Pasé muchos de esos patches por Guitar Rig, utilizándolo más como un procesador de distorsión y carácter que como un simulador de amplificadores tradicional. Eso me permitió transformar rápidamente sonidos orgánicos en efectos y paisajes sonoros afilados e inestables, reforzando esa persistente sensación de presión e inquietud que guía el tema.
Consejo profesional de St. Mary: Dedica tiempo a moldear un único sonido hasta conseguir exactamente lo que tienes en mente, en lugar de apilar capas y más capas para compensar. El exceso de capas suele dar lugar a producciones innecesariamente densas y complica la mezcla. Unos pocos sonidos bien trabajados siempre funcionarán mucho mejor.
¿Cómo valoras los instrumentos de Kontakt a la hora de abrirse paso en una producción densa durante los pasajes más caóticos del EP?
Los valoro no tanto por lo «grandes» que suenan por sí solos, sino por la claridad con la que ocupan un papel concreto en el espectro frecuencial y emocional una vez que todo está superpuesto. Durante las partes más caóticas del EP, busco instrumentos de Kontakt con una marcada presencia en frecuencias medias o con un carácter de transitorios distintivo que pueda convivir con baterías pesadas, bajos y distorsión sin requerir un procesado desmedido.

A menudo los pongo a prueba desde el principio colocándolos directamente en la parte más densa del arreglo para ver cuánto trabajo cuesta que se hagan notar. Si algo requiere recortes constantes de EQ o una automatización extrema de volumen, por lo general no es la opción adecuada.
También me fijo mucho en cómo responde el instrumento al posprocesado y a la dinámica. Los instrumentos que conservan la nitidez al someterlos a saturación, filtrado o automatizaciones agresivas suelen ser los que mejor se abren paso. Al final, el objetivo no es que la capa de Kontakt compita con todo lo demás, sino que se sienta deliberada dentro del caos sin saturar la mezcla.
Consejo profesional de St. Mary: Cuando empieces un tema, intenta llevarlo a una fase de maqueta sólida dentro de esa misma primera sesión. Tu estado mental y tu claridad emocional no serán los mismos más adelante, así que es fundamental capturar la intención principal —ya sea la composición, el diseño de sonido o la dirección general— mientras estás en ese estado de fluidez. La mayoría de las respuestas importantes surgen ahí, y retomar una idea sin terminar más tarde puede hacer que sea mucho más difícil mantenerte fiel a lo que querías transmitir en un principio.
Al trabajar en los temas más tranquilos, ¿qué técnicas te ayudaron a conservar el espacio sin dejar de darle a las capas de Kontakt la presencia suficiente para que tuvieran peso?
Una técnica que utilicé muchísimo fue aplicar compresión sidechain desde la voz principal hacia los instrumentos de Kontakt, sobre todo en cuerdas y órganos.
Eso genera espacio para que las voces destaquen en la mezcla, al tiempo que permite que las capas de Kontakt recuperen toda su presencia cuando la voz descansa de forma natural. Consigue que el arreglo se sienta dinámico en lugar de estático. Para llevar esto un paso más allá, a menudo aplico sidechain únicamente al rango de frecuencias de la voz en vez de a toda la señal; de este modo, los instrumentos no se atenúan por completo, sino solo en las frecuencias que chocarían con la voz.

El resultado es un movimiento de volumen y ecualización mucho más natural. También utilizo un paneo sutil en las líneas de cuerda secundarias y en los adornos, lo que evita saturar el centro y da a esos elementos su propio espacio para brillar sin sobrecargar la mezcla.
Consejo profesional de St. Mary: Algunos de los mejores y peores consejos vendrán de tu círculo más cercano. Todo el mundo habla desde su propia experiencia, y lo que le funcionó a otra persona puede que no te sirva a ti. Nadie entiende tu visión mejor que tú; así que, aunque es importante escuchar y mantener una mente abierta, pasa siempre cualquier comentario por el filtro de tu propio instinto antes de actuar en consecuencia.
¿Cómo equilibras paletas sonoras tan contrastadas a lo largo de un proyecto manteniendo una identidad unificada?
Uno de los pilares más importantes de este proyecto fue el arco narrativo global. Si escuchas con atención, todas las canciones del EP tienen tintes religiosos y están escritas en primera persona, casi como una plegaria. Desde la frase inicial «Take me to a higher place», pasando por «Take me to the psych ward», hasta «Take Me Away», aunque no busque ser evidente de inmediato, todas estas frases expresan el mismo anhelo interno: escapar, encontrar alivio, estar en otro lugar. Ese hilo conductor emocional sirvió para dar coherencia al proyecto a pesar de los cambios en las paletas sonoras.

En un plano más técnico, también mantuve la coherencia de ciertos elementos musicales de manera consciente.
Por ejemplo, los dos primeros temas están en la misma tonalidad (Re menor), solo se llevan cinco BPM de diferencia, cuentan con voces femeninas inspiradas en el rave de la vieja escuela y comparten la misma estructura: intro, estrofa, subida, drop, subida, drop y outro. En la segunda mitad del EP, ambos temas incluyen voces masculinas y están planteados para encadenarse directamente al escucharlos en orden.
Al mantener alineados estos elementos estructurales, tonales y conceptuales, pude dar rienda suelta al contraste entre paletas de sonido sin dejar de asentar el EP como una obra cohesionada.
Consejo profesional de St. Mary: Mejorarás como productor mucho más rápido terminando canciones, aunque no sean «perfectas», que puliendo sin descanso un puñado de temas. Terminar proyectos te enseña muchísimo más que retocarlos, y cuanto más rápido acabes música, más acabarás creando a lo largo de tu vida (¡que al fin y al cabo de eso se trata!).
¿Hubo algún instrumento de Kontakt que acabara utilizándose en las dos mitades del EP? Y si fue así, ¿cómo los adaptaste para que cumplieran funciones emocionales distintas?
Sí, tanto el instrumento de Kontakt Jacob Collier Audience Choir como Vintage Organs están presentes en todo el EP. Aunque el proyecto está dividido en dos mitades bien diferenciadas —una más agresiva y otra más introspectiva—, para mí era esencial que ambas partes siguieran sintiéndose dentro del mismo universo.

En la mitad más introspectiva y centrada en la composición, el coro cumple un papel de acompañamiento, realzando con sutileza las voces principales y el peso emocional de las canciones. En la mitad más agresiva y basada en samples, el coro pasa a primer plano y se convierte en un elemento definitorio, ayudando a marcar el tono general del EP como algo épico, cinematográfico y grandioso.
Consejo profesional de St. Mary: Una de las formas más sencillas de desarrollar un sonido único es tomar prestados elementos de géneros completamente dispares. Así es como evoluciona la música, y lo hemos visto con claridad en la fusión del hyperpop y la EDM en los últimos años. No hay reglas escritas. Algunas de las ideas más interesantes surgen de no tomarse las cosas demasiado en serio y permitirse experimentar, mostrarse vulnerable y probar combinaciones que en un principio podrían parecer «incorrectas».
En conclusión
Con Amen, St. Mary se presenta como una artista capaz de transformar las emociones en sonido con tanta precisión como vulnerabilidad. Kontakt y Guitar Rig le proporcionaron los cimientos para esa metamorfosis, permitiéndole tender puentes entre el caos y la calma sin renunciar a la autenticidad de cada instante.
La estructura del disco refleja tanto el ritual como la liberación, invitando al oyente a vivir el conflicto y la sanación en tiempo real. Como su primera obra completa, Amen afianza la voz de St. Mary como una propuesta enraizada en la autenticidad, la espiritualidad y la exploración sonora.