A menudo, cuando pensamos en una canción, lo primero que nos viene a la cabeza es la melodía. La melodía o “top-line” es la parte de la música que tarareamos o cantamos, y el elemento que suele quedarse grabado en la memoria. Pero una melodía rara vez se sostiene por sí sola. La riqueza y el dinamismo cautivador de una melodía provienen en gran medida de las armonías y acordes que la rodean.
Si comprendemos qué es la armonía en la música, podremos utilizarla para dar vida a nuestras melodías. Mediante un uso inteligente de la armonía, podemos dotar a las melodías de tensión y resolución, complejidad y profundidad.
Quizás te estés preguntando si deberías centrarte en la melodía o en la armonía en tus propios temas. Pero en realidad no se trata de elegir entre melodía o armonía: ambas trabajan codo con codo. Aunque la melodía pueda ser la “estrella” de la canción, son la armonía y los acordes los que le dan todo su carisma.
Ir a estas secciones:
- ¿Qué es la armonía en la música?
- Aspectos principales de la armonía
- Tipos de armonías en la música
- Cómo utilizar la armonía para componer música
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¿Qué es la armonía en la música?
La armonía en la música se refiere al sonido simultáneo de dos o más notas. Dado que estas notas se tocan al mismo tiempo y se “apilan” unas sobre otras, a veces se describe la armonía como el aspecto “vertical” de la música.
La armonía aporta riqueza y textura a la música, y desempeña un papel fundamental a la hora de dar forma a las cualidades emocionales y expresivas de una composición.
Veamos una forma básica de armonización apilando notas sobre esta escala de Do mayor:

Si tocamos la escala de Do mayor con notas adicionales apiladas por encima (aquí empezamos en Mi y subimos por toda la escala mayor), suena así:

Por otro lado, si tocamos esa misma escala pero armonizamos empezando por el La inferior, suena así:

Esto demuestra cómo las armonías pueden transformar una misma línea melódica de maneras muy distintas.
En última instancia, la armonía sirve para establecer un “centro tonal” o una tonalidad “de origen” hacia la que resolver y descansar. Nos permite crear tensión y, después, liberarla.
Jacob Collier explica la idea de la tonalidad de origen de forma fantástica en este vídeo:
Conviene señalar que la teoría analizada en este artículo se basa en la práctica musical occidental. Existen muchos enfoques alternativos de la armonía, incluidos distintos sistemas de escalas, acordes y afinación de instrumentos. Dado que la música popular suele emplear la armonía occidental, nos centraremos en ella.
Aspectos principales de la armonía
Ahora que ya entendemos a grandes rasgos la definición de armonía en la música, analicemos algunos conceptos armónicos esenciales: acordes, progresiones de acordes, armaduras y modulación.
Acordes
Al responder a la pregunta “¿Qué es la armonía en la música?”, resulta imprescindible reconocer la importancia fundamental que tienen los acordes en el contexto armónico.
Los acordes son los cimientos mismos de la armonía, sobre los cuales la melodía construye su poder evocador. Proporcionan el contexto y el telón de fondo de la melodía, permitiendo que las canciones se desarrollen y nos lleven de viaje. Es a través de los acordes y la armonía como la música adquiere sensación de movimiento.
Por lo general, los acordes constan de tres o más notas que se tocan o cantan juntas. Combinar distintas notas en un acorde puede producir resultados sonoros sumamente diferentes.
Una forma sencilla de construir acordes consiste en tomar una escala y usar grados alternos como notas del acorde. Volvamos a fijarnos en la escala de Do mayor.
Podemos construir un acorde tomando tres grados alternos de esa escala (tomar una nota, saltarse la siguiente).
Escuchemos tres notas alternas (Do, Mi y Sol) que, al sonar juntas, forman el acorde de Do mayor. Estas notas se denominan “factores del acorde”.
Acordes consonantes frente a disonantes
Los acordes consonantes son combinaciones de notas que producen un sonido estable y agradable. Ofrecen una sensación de resolución y reposo. Los acordes consonantes pueden ser mayores:
O menores:
Por el contrario, los acordes disonantes pueden generar un sonido tenso, inestable e incluso áspero.
Es importante tener en cuenta que, aunque la disonancia pueda sonar “mal” por sí sola, en la música el contexto lo es todo. Como se aprecia en el ejemplo siguiente, un acorde disonante crea una tensión que se resuelve de forma muy satisfactoria con el acorde consonante posterior.
Acordes de tónica
El acorde de tónica es el acorde “de origen” de una tonalidad musical. Es el más estable de la tonalidad y suele utilizarse al principio o al final de una frase. Se construye siempre a partir del primer grado de la escala. Así, en Do mayor, el acorde de tónica es Do mayor, y está formado por Do-Mi-Sol. Fíjate en las notas resaltadas en el piano roll: son las notas del acorde:

Acordes dominantes
Los acordes dominantes generan una gran expectación, ya que preceden a las resoluciones en la tónica. El acorde dominante de una tonalidad se sitúa en el quinto grado de la escala. Por tanto, en Do mayor, el acorde dominante es Sol mayor/dominante. Sus notas son Sol-Si-Re.

Acordes predominantes
Estos acordes cumplen la función de preparar los acordes dominantes, por lo que suelen aparecer antes del dominante en una progresión de acordes. Existen varios acordes predominantes, incluidos el segundo y el cuarto grado de la escala. En el caso de Do mayor, se trata de Re menor y Fa mayor. El acorde de Re menor está formado por Re-Fa-La.

El acorde de Fa mayor está formado por Fa-La-Do.

Progresiones de acordes
En la música occidental, los acordes suelen encadenarse para transmitir movimientos armónicos concretos. Estas agrupaciones de acordes se denominan progresiones armónicas y proporcionan estructura y dirección a las composiciones musicales.
Ciertas progresiones de acordes se han vuelto sumamente habituales en la música pop y se han utilizado en infinidad de canciones. Tomemos como ejemplo la progresión de acordes I-III-IV-iv (en Do, esto corresponde a Do mayor – Mi mayor – Fa mayor – Fa menor).
(Ten en cuenta que las progresiones de acordes se pueden tocar en cualquier tonalidad: solo depende de la nota o acorde con el que empieces).
En la práctica, ¿cómo suena la armonía en una canción conocida? Pues bien, esta secuencia concreta de acordes se ha utilizado en incontables temas populares como “Vampire” de Olivia Rodrigo.
“Creep” de Radiohead:
“Get Free” de Lana Del Rey:
Y muchas otras.
Nadie tiene la propiedad exclusiva de una progresión de acordes, así que inspírate en los grandes temas e incorpóralas a tu propia composición.
Armadura y tonalidad
La armadura en la música indica el centro tonal de una pieza y especifica qué notas deben alterarse de forma ascendente o descendente a lo largo de la composición. Funciona como una guía para los músicos, indicándoles qué notas deben tocarse naturales, con sostenido o con bemol.
Por ejemplo, en la tonalidad de Mi menor tenemos las siguientes notas:
Mi-Fa#-Sol-La-Si-Do-Re-(Mi)

Puesto que esta es nuestra armadura, tanto la melodía como la elección de acordes para la música se derivarán de este conjunto concreto.
Modulación
La armadura y la tonalidad de una composición no son algo inmutable. En muchas piezas musicales escuchamos “modulaciones” o cambios de tonalidad, lo que puede aportar un potente giro emocional a la música.
Fijémonos en el que probablemente sea el ejemplo de modulación más famoso de la música pop: “I Will Always Love You” de Whitney Houston.
La mayor parte de la canción está en la tonalidad de la mayor. Puedes escuchar el estribillo en esta tonalidad en 1:46. El célebre cambio de tonalidad se produce en 3:09, donde el tema modula rápidamente a si mayor y eleva el ánimo de la canción con un aire triunfal.
Tipos de armonía en la música
Hay muchos tipos de armonía en la música. En la teoría musical occidental, tres tipos habituales de armonía son:
- Armonía diatónica: utiliza notas de la armadura de clave para crear melodías y acordes.
- Armonía no diatónica: utiliza tanto notas de la armadura como notas ajenas a ella.
- Armonía atonal: prescinde por completo de los centros tonales tradicionales.
Veamos algunas de ellas a continuación.
Armonía diatónica
La armonía diatónica se produce cuando la armonía del tema gira en torno al centro tonal marcado por la armadura. En otras palabras, los acordes y las melodías de la armonía diatónica proceden íntegramente de la armadura de clave. Este tipo de armonía es muy común en la música popular.
Armonía no diatónica
Este tipo de armonía utiliza acordes y melodías que se apartan de la escala diatónica. Es muy común en el jazz, la música clásica y muchos otros géneros de la música moderna. Los compositores recurren a la armonía no diatónica para “tomar prestados” acordes de distintas tonalidades y aportar color armónico a su música.
John Coltrane incorpora armonía no diatónica en este tema para aportar matices tonales interesantes e inesperados.
Armonía atonal
La armonía atonal es un enfoque de composición musical que evita por completo establecer un centro tonal o una tonalidad principal. Quienes adoptan este concepto suelen buscar la exploración de facetas de la música que se apartan de las relaciones armónicas tradicionales. En su lugar, investigan métodos alternativos para construir narrativas musicales.
En “Future Markets” de Jonny Greenwood, por ejemplo, resulta imposible percibir un centro tonal o un punto de resolución armónica. Esta pieza fue compuesta de forma atonal.
Empieza a usar la armonía para hacer música
Ahora que ya conoces la respuesta a la pregunta “¿Qué es la armonía en la música?”, puedes incorporar estas ideas a tus propios temas.
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Para demostrar el potencial armónico de Playbox, así como el poder que ofrece conocer la armonía, veamos cómo podemos transformar una melodía que suena vacía en algo especial.
Empecemos con una melodía sencilla sin armonía:
Ahora vamos a añadir unos acordes directamente del preset Curious Sun de Playbox. Con un par de retoques y añadiendo algo de batería y bajo, podemos conseguir un resultado como este:
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