De la gran pantalla a tus auriculares, el trepidante mundo del K-pop exige un nivel de pulido sonoro tan quirúrgico como cinematográfico. En la película ganadora del Globo de Oro K-Pop Demon Hunters, la música define ese universo.
Nos sentamos a hablar con dos de los artífices de la banda sonora de la película: el productor Lindgren (Dua Lipa, BTS) y el ingeniero de mezclas Curtis Douglas (TWICE, Snoop Dogg, Hunter Hayes), nominado recientemente a cinco premios GRAMMY por su trabajo en el proyecto. Nos contaron cómo utilizaron las herramientas de Native Instruments e iZotope para gestionar sesiones gigantescas y conseguir un sonido tan agresivo como impecable.
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Lindgren, como productor de “Takedown”, y Curtis, como responsable de la mezcla y la edición vocal: ambos desempeñasteis un papel fundamental a la hora de dar forma a un tema clave de la banda sonora. ¿Cómo se cruzaron vuestras respectivas funciones y visiones creativas para responder a las exigencias de una película de acción inspirada en el K-pop?
Lindgren: Curtis y yo hemos colaborado en muchos proyectos, así que cuando llegó el momento de hablar de mezcla y edición, fue la única persona en la que pensé para este desafío. La producción de “Takedown” acabó convirtiéndose en algo que habría abrumado a cualquiera, pero Curtis domó a esa fiera. Estuvimos en constante comunicación e hicimos muchísimos retoques antes de presentar el trabajo a la discográfica o al estudio.
Curtis: Lindgren y yo tenemos gustos muy parecidos, lo que hace que mezclar sus producciones sea un proceso divertido e intuitivo. Aunque la sesión era enorme, llegó superorganizada y ya sonaba de maravilla. Vamos haciendo ajustes hasta que nos convence a todos y luego la enviamos.
Curtis, utilizaste RX De-click y De-clip en todas las voces de la banda sonora. ¿Nos puedes explicar cómo usaste estas herramientas de restauración para lograr ese sonido de K-pop tan potente y pulido?
Curtis: Soy muy sensible a los ruidos de la boca, como los chasquidos y los sonidos de saliva. En las partes más intensas pueden pasar desapercibidos, pero en los pasajes íntimos, como en la intro de “Free”, distraen muchísimo.
Uso RX De-click como plug-in AudioSuite en Pro Tools. Selecciono una sección pequeña, como la primera mitad de una estrofa, y la pongo en bucle. Selecciono “Output Clicks Only” y ajusto la sensibilidad hasta oír solo los chasquidos. Si la sensibilidad está demasiado alta, se producen desgarros y la voz original sufre daños. Y eso no lo quiero. Repito el proceso con cada algoritmo (Single Band, Multi-Band y Low Latency) para cazarlo todo.

Para los problemas de clipping, uso De-clip. A veces ciertos sonidos saturan el micrófono, haciendo que algunas palabras suenen más distorsionadas que el resto. Uso De-clip para controlar esas palabras y lograr que suenen coherentes con las voces que las rodean.
Curtis, ¿cómo lograste equilibrar la necesidad de un volumen competitivo con mantener el impacto cinematográfico necesario para una sala de cine?
Curtis: Elegir el limitador adecuado es una parte fundamental de ese sonido. Sabía que si me alejaba demasiado de mi flujo de trabajo habitual, las mezclas se resentirían. Me aseguré de mantener el dinamismo automatizando la salida de la sección máster de Ozone.
Suelo dedicar 15 o 20 minutos al final de la mezcla para comprobar qué limitador suena mejor. Normalmente me decanto por IRC 2 o por el modo Clipping de IRC 3. IRC 2 suena limpio y con pegada; suelo recurrir a él cuando el modo Clipping parece demasiado saturado.

Lindgren, aparte de esta banda sonora, ¿cuáles son tus herramientas de cabecera de Native Instruments?
Lindgren: No recuerdo la última vez que produje un tema sin Kontakt. Aunque acumulo sintetizadores analógicos, hay cosas que no me caben en el estudio, como las orquestas. También me fascinan las guitarras y los bajos.
- FM8: Sigue siendo una auténtica bestia; me encanta exprimirlo al máximo.
- Guitar Rig: Un habitual para mí, ya sea como emulación de amplificador o simplemente como rack de efectos.
Curtis, teniendo en cuenta tus cinco nominaciones a los GRAMMY, ¿cuál es el consejo más importante que le darías a alguien que aspire a trabajar como ingeniero de mezclas?
Curtis: Tómate tu tiempo. Cuando trabajas con un número enorme de pistas, es fácil agobiarse. Organizar y etiquetar bien las sesiones facilita muchísimo la gestión. Mezclé “Golden” de una sentada, pero con “Soda Pop” tardé tres días. No doy por terminada una mezcla hasta que no estoy orgulloso de ella, cueste el tiempo que cueste.
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Ya sea para domar una sesión enorme o para realizar una restauración vocal quirúrgica, contar con las herramientas adecuadas y un flujo de trabajo paciente resulta esencial para lograr resultados profesionales. Si te centras en la organización y utilizas el procesamiento adecuado para cada tarea (desde RX hasta Kontakt), te asegurarás de que tus temas destaquen en cualquier plataforma.