Como estilo musical, el R&B puede resultar difícil de encasillar debido a sus múltiples evoluciones a lo largo de las décadas. Aun así, las estructuras armónicas complejas e interesantes siempre han sido un rasgo definitorio del género. Si buscas lograr ese sonido jazzero tan propio de las progresiones de acordes de R&B, la clave está en utilizar acordes con extensiones, acordes prestados, inversiones y sonidos de teclado que aporten esa textura suave y sedosa tan característica del género. A continuación, exploramos algunos de estos conceptos con más detalle.
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- Deconstruye tus progresiones de acordes de R&B favoritas
- Toma prestados acordes de otras escalas
- Enriquece tus acordes con extensiones
- Utiliza inversiones de acordes
- Aplica transformaciones rápidas y sencillas
Sigue los pasos de este tutorial con 40’s VERY OWN KEYS y crea tus propios acordes con herramientas como los teclados KOMPLETE o MASCHINE.
1. Deconstruye tus progresiones de acordes de R&B favoritas
Si ya cuentas con una base mínima de teoría musical y quieres aprender progresiones de acordes de R&B, un excelente punto de partida consiste simplemente en tocar por encima de un montón de canciones de R&B.
Puedes recurrir a sitios web como Chordify o Hooktheory para descubrir las progresiones de acordes de tus temas favoritos. Estas plataformas recopilan progresiones generadas automáticamente o creadas por la comunidad, mostrándote las posiciones de los acordes en guitarra o piano a medida que avanza la canción, de forma que puedas aprender progresiones de R&B para piano y guitarra a tiempo real.
Una vez que conozcas los acordes de tus canciones favoritas, analízalos para entender por qué funcionan mientras aprendes a integrar progresiones de R&B en tus propias creaciones. Por ejemplo, tomemos el conocido riff de tres acordes mayores del tema “Dont Let Go (Love)” de En Vogue (Fa – Reb – Mib), cambiemos el orden a Reb – Fa – Mib, ajustemos el ritmo y añadamos un Do min7 extra al final de la secuencia. La progresión adquiere al instante un aire completamente distinto.
Escuchemos el antes y el después.
2. Toma prestados acordes de otras escalas
Utilizar acordes prestados consiste en incorporar a tu progresión un acorde procedente de otra tonalidad o modo. ¿De qué tonalidades y modos conviene tomarlos prestados? En el R&B es muy habitual recurrir a acordes de la tonalidad menor paralela o pasar brevemente al modo dórico. El resultado es un sonido diferente pero muy compatible, utilizado con frecuencia en el neo-soul, el jazz y el R&B. Veamos qué ocurre cuando tomamos prestado un acorde de una tonalidad paralela.
Los acordes paralelos son aquellos que se toman prestados de una tonalidad paralela a la de tu tema. En teoría musical, las tonalidades paralelas se definen como una escala mayor y una menor que comparten la misma tónica, pero con distinta escala.
Por ejemplo, la tonalidad paralela de la escala de Do mayor es la de Do menor. Así pues, al componer en la escala de Do mayor, puedes tomar prestados acordes de la escala de Do menor (o de la escala de Mib mayor). Lo mismo ocurre con cualquier escala mayor: la tonalidad paralela de Re mayor es la escala de Re menor, la de Mi mayor es Mi menor, y así sucesivamente.
Veamos cómo se aplica este recurso en el tema “Best Part” de H.E.R. y Daniel Caesar.
El tema utiliza acordes de la tonalidad de Re mayor y toma acordes prestados de la tonalidad paralela de Re menor. Estos son los acordes:
Re maj7 – Sol maj7 – La min7 – Sib maj7

Como puedes comprobar, la canción recurre al Re maj7 y al Sol maj7 de la tonalidad de Re, y sustituye los acordes V y VI por Lam7 y Sib maj7, pertenecientes a la tonalidad de Re menor.
3. Enriquece tus acordes con extensiones
El R&B logra ese sonido jazzero añadiendo acordes con extensiones. Un acorde extendido parte de una tríada básica a la que se le añaden notas por encima de las tres habituales. Estas notas adicionales aportan color y matices armónicos característicos de la música R&B. Puedes convertir una tríada básica en un acorde extendido añadiendo notas por terceras sucesivas a partir de la quinta de la escala. Las extensiones habituales son los acordes de 7.ª, 9.ª, 11.ª y 13.ª. Lo habitual es encontrarlos anotados como Do maj7, Do add9 o Do maj13, donde los números representan la posición de la nota añadida respecto a la fundamental del acorde. Así, un Do maj7 es una tríada básica de Do mayor a la que se añade una nota situada a una 7.ª de distancia de Do dentro de la misma escala. Un Re min9 es una tríada de Re menor a la que se añade una 9.ª desde Re dentro de la escala. El mismo principio se aplica al resto de acordes extendidos.
Las pautas básicas para formar acordes extendidos son:
- Acorde de 7.ª = tríada + 7.ª
- Acorde de 9.ª = tríada + 7.ª + 9.ª
- Acorde de 11.ª = tríada + 7.ª + 9.ª + 11.ª
- Acorde de 13.ª = tríada + 7.ª + 9.ª + 11.ª + 13.ª
Las extensiones sirven para embellecer acordes sencillos, y existen muchas formas de interpretarlas. Las notas no tienen por qué tocarse siempre por encima de la tríada; de hecho, en la mayoría de los casos suenan mucho mejor agrupadas en bloques densos o distribuidas a lo largo de varias octavas.
Examinemos más de cerca las estructuras armónicas típicas del R&B, en las que rara vez se usan tríadas simples. Tomemos como ejemplo las notas Do – Mi – Sol, que componen el acorde de Do mayor.

Es mucho más probable que escuches un acorde con séptima mayor (Do – Mi – Sol – Si), séptima dominante (Do – Mi – Sol – Sib) o “extensiones” como novenas, oncenas y trecenas.


4. Utiliza inversiones de acordes
Una “inversión” de acorde consiste en reorganizar las notas que lo componen. Se produce cuando un acorde se toca con cualquier nota distinta de la fundamental en el bajo. Por ejemplo, nuestro Do maj7 anterior (Do – Mi – Sol – Si) se convertiría en Mi – Sol – Si – Do en su primera inversión.


No te obsesiones con la terminología: simplemente quédate con la idea de que utilizar inversiones puede transformar al instante una secuencia de acordes por lo demás elemental. Esto resulta especialmente efectivo al crear progresiones en las que la nota del bajo se mantiene idéntica entre un acorde y el siguiente, logrando una transición mucho más fluida. De hecho, prolongar notas de un acorde a otro siempre produce un efecto armónico excelente.
5. Aplica transformaciones rápidas y sencillas
Una vez asimiladas las inversiones, te resultará mucho más intuitivo realizar transformaciones de acordes. Una transformación armónica tiene lugar cuando se modifica la disposición de voces (voicing) de un acorde para convertirlo en otro distinto. Estas transformaciones resultan muy útiles para minimizar el movimiento de manos al pasar de un acorde al siguiente. Por ejemplo, un acorde de Do mayor (Do – Mi – Sol) se transforma fácilmente en un Mi menor invertido con tan solo descender la nota Do un semitono (Si – Mi – Sol). En este caso, la transformación te ahorra tener que desplazar toda la mano cuatro semitonos hacia arriba para tocar un Mi menor convencional (Mi – Sol – Si).
Las transformaciones son sumamente prácticas en el R&B porque reducen el esfuerzo que exige tocar acordes extendidos complejos. En su lugar, puedes utilizar acordes más compactos y pasar de uno a otro con un movimiento de manos mínimo.
Si todavía no dominas del todo la técnica de las transformaciones y progresiones, no te preocupes. Aquí tienes algunas pautas sencillas para trasladar tríadas básicas al terreno del R&B. Mostramos estos ejemplos en Do mayor y La menor por ser las tonalidades más fáciles de anotar, pero puedes transportar los acordes a la tonalidad que prefieras. Utilizaremos 40’s VERY OWN KEYS para ilustrar estos ejemplos, aportando ese sonido R&B tan característico.

Una de las progresiones en modo mayor más reconocibles del R&B es el paso de Do – Mi – Sol – Si – Re (Do maj9) a Si – Re – Fa# – La (Si min7). Supone un punto de partida perfecto para una progresión de acordes en cualquier tema de R&B.


Dale vida a una tríada de La menor (La – Do – Mi) añadiendo un Sol por arriba para formar La min7, un Si por arriba para obtener La min9, o un Re por debajo como la 11.ª de la extensión, actuando como nota del bajo.



Esta técnica también puede entenderse de otro modo: creando un acorde menor con 13.ª al tocar una tríada menor con la mano izquierda (La – Do – Mi) y una tríada mayor con la derecha diez semitonos más arriba (Sol – Si – Re). Omite la nota central de la tríada superior para lograr un sonido más abierto.

Yendo un paso más allá, puedes crear disposiciones armónicas compactas al estilo neo-soul tomando las notas de 7.ª, 9.ª, 11.ª o 13.ª —que habitualmente se tocan por encima de la tríada— y bajándolas una octava. Prueba con La – Do – Mi – Sol – Si y baja el Si superior una octava para formar La – Si – Do – Mi – Sol.


Del mismo modo, prueba a duplicar notas del acorde, subiéndolas o bajándolas una octava. Por regla general, las notas más graves deberían situarse más separadas entre sí, y las más agudas, más juntas.

Algunos acordes de séptima menor y mayores son parecidos y comparten muchas notas. Estos dos tipos de acordes se pueden intercambiar para dar más interés a tus composiciones. Por ejemplo, Amin7 (A – C – E – G) y Cmaj (C – E – G).


Casi cualquier tipo de extensión de acorde menor suena bien cuando progresa hacia una extensión de acorde mayor situada 4 semitonos por debajo. Se utilizan casi las mismas notas, por lo que resulta fácil de tocar. Por ejemplo, de A – C – E – G – B en transición a F – A – C – E – G. Del mismo modo, baja otros 3 semitonos por la escala hacia otra extensión de acorde menor: D – F – A – C – E. Y si te apetece, resuelve en un agradable Emin7: E – G – B – D.


Lleva tus progresiones de acordes de R&B un paso más allá
Una vez que domines los fundamentos de las tríadas, las extensiones, las inversiones y otras disposiciones de acordes, el género del R&B se convertirá en tu patio de recreo. Diviértete con la producción: asigna acordes a distintos instrumentos, entrelaza líneas de bajo a lo largo de tus progresiones e introduce partes de sintetizador que complementen las progresiones de acordes con melodías principales interesantes. No olvides que casi toda la teoría de acordes descrita en este artículo se puede aplicar también a las armonías vocales de R&B... pero ese es un tema enorme que da para otro día. Si aùn no lo has hecho, empieza a explorar algunos instrumentos sampleados que puedas usar al planificar tus progresiones de acordes.