Ningún otro efecto de audio se usa tanto y se entiende tan poco como la compresión. El compresor es una piedra angular de la producción musical: tan importante como efectos todoterreno como la ecualización y la reverb, pero mucha gente lo usa sin entender realmente qué está haciendo. El resultado puede ser una enorme pérdida de tiempo y de CPU. O, peor aún, una mezcla aplastada e inaudible.
Pero una vez que dominas la compresión, este humilde efecto puede hacer maravillas. Puede amalgamar grupos y mezclas enteras, dar pegada a la batería y aportar tono y color a una producción sin vida. Pero ¿qué es la compresión exactamente? En este artículo te explicamos cómo usar un compresor, qué le hace la compresión al sonido y cuáles son los ajustes más habituales. También repasaremos los usos más comunes de la compresión en la música, dándote toda la información necesaria para empezar a comprimir con destreza e intención.
Ir a estas secciones:
- ¿Qué es la compresión en la música?
- ¿Cómo suena la compresión?
- ¿Cuál es el propósito de la compresión?
- Cómo usar compresores en la música
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¿Qué es la compresión en la música?
La compresión es un efecto de audio que reduce el rango dinámico de una señal disminuyendo la diferencia entre las partes con más y menos volumen. Para lograrlo, detecta las partes de la señal que superan un determinado nivel y reduce su volumen.
La compresión es una herramienta esencial en la producción y se utiliza en infinidad de situaciones de mezcla y diseño sonoro. Puede ayudar a que las partes más suaves de una voz o de cualquier otro instrumento resulten audibles junto a los pasajes más potentes. Puede dar cohesión a grupos de instrumentos aportándoles consistencia dinámica. Puede dar pegada y definición a la batería e incluso añadir color tonal al sonido. La compresión también se emplea en la masterización para homogeneizar una mezcla entera.
¿Cómo suena la compresión?
Cuando se utiliza de forma sutil, la compresión aporta suavidad o uniformidad a la señal. Con ajustes más extremos, las señales comprimidas suelen sonar aplastadas o excesivamente apretadas. El carácter distintivo de la compresión es inconfundible una vez que sabes qué estás escuchando, pero para un oído poco entrenado puede ser más difícil de percibir que otros procesamientos como la ecualización o la reverb.
Podemos usar ajustes extremos para demostrar cómo suena la compresión en un bucle de batería. La compresión se aplica en la segunda mitad del clip que tienes abajo. Fíjate en cómo las partes con más volumen del bucle (como la caja) pasan a un segundo plano en la mezcla, mientras que elementos más sutiles como los charles pasan al primer plano. Y observa cómo, en general, el bucle transmite más energía y emoción, con una sensación evidente de bombeo o “pumping”.
¿Qué le hace la compresión al sonido?
La compresión reduce el volumen de las partes de un sonido que superan un determinado umbral. En otras palabras, hace que el sonido sea más tenue en general. A continuación, el nivel de la señal se vuelve a aumentar para que los picos recuperen el volumen original. Esto significa que las partes más suaves de la señal acaban sonando más fuertes que antes, lo que puede dar la sensación de que la señal tiene más volumen en conjunto.
Aquí es donde suele surgir la confusión. Se suele pensar que la compresión hace que las cosas suenen “más fuertes”. Pero recuerda: en primera instancia, suele reducir el volumen. Solo al combinarse con un aumento de ganancia es cuando la compresión puede aportar más volumen a tu mezcla.
<h2=”compression-purpose”>¿Cuál es el propósito de la compresión en la música?
La compresión puede cumplir muchas funciones en tu música. El mayor error que puedes cometer es usarla sin un objetivo claro en mente. Es algo que nos ha pasado a todos: insertas un plug-in de compresión en tu cadena de señal y parece que hace que todo suene un poco más fuerte. “Genial”, piensas, y pasas a otra cosa sin volver a tocar el compresor. A menudo, este tipo de compresión sin rumbo aporta muy poco a tu tema. Incluso puede empeorar las cosas.
Para obtener los mejores resultados, ten siempre un objetivo concreto en mente al usar compresión. Cada meta exige un enfoque de compresión distinto. Echemos un vistazo a algunos usos habituales de la compresión.
1. Controlar la dinámica
El uso más común de la compresión es homogeneizar la dinámica de tu tema. El principio es sencillo: usar la compresión para atenuar las partes más fuertes de un canal o bus, reduciendo así el rango dinámico global.
Ten en cuenta que no todos los instrumentos de tu mezcla necesitan compresión. Algunos sonidos, como las guitarras eléctricas distorsionadas, ya tienen por naturaleza muy poco rango dinámico. Pero hay muchos casos en los que controlar la dinámica resulta indispensable: las voces, por ejemplo, o muchos instrumentos acústicos.

Escuchemos cómo se puede utilizar la compresión para suavizar una voz. Estamos usando VC 76, la recreación de Native Instruments de un legendario compresor FET. El umbral se ha ajustado para captar únicamente los pocos dB de mayor volumen de la señal, mientras que unos tiempos medios de ataque y relajación y un umbral bajo producen un efecto de compresión suave y musical.
En el clip de abajo escucharás primero la señal sin comprimir, seguida de la señal comprimida. El efecto es sutil pero agradable. Presta atención a cómo las partes más fuertes al principio de cada frase ya no sobresalen bruscamente, sino que se integran de forma fluida con el resto de la voz.
Nota: Si tu pista vocal tiene un rango dinámico muy amplio, puede que la compresión por sí sola no baste para domarla sin provocar distorsión. En ese caso, usa la automatización de volumen para nivelar la señal antes de enviarla al compresor.
2. Moldear los transitorios
Además de controlar picos pronunciados, la compresión se puede usar para realzar los transitorios afilados de la batería. ¿Cómo funciona? Al aplicar compresión con un tiempo de ataque lento, el ataque inicial de los tambores pasa antes de que el compresor reaccione. Acto seguido, el compresor actúa sobre el resto del sonido, aumentando la diferencia de volumen entre los transitorios y todo lo demás. ¿El resultado? Un sonido definido y contundente que aporta energía y agresividad a la mezcla.

Aquí hemos añadido pegada adicional a nuestro bucle de batería usando SOLID BUS COMP, un potente compresor de bus de sonido transparente. Un ataque lento deja pasar los transitorios, mientras que una relajación rápida hace que el compresor deje de actuar antes del siguiente golpe de batería. Escucha cómo la compresión compacta el sonido en cuanto entra a mitad del clip.
3. Compresión sidechain
Un compresor “escucha” la señal que está procesando para saber cuándo actuar sobre ella. Pero ¿y si escuchase una señal completamente distinta? Este es el principio de la compresión sidechain. Veamos un ejemplo: el bombo y las líneas de bajo ocupan el rango de subgraves, donde el sonido puede volverse confuso muy rápidamente. Al aplicar un compresor a la pista de bajo y hacer que reaccione al bombo, podemos restarle espacio al bajo cada vez que suena el bombo. De este modo, abrimos hueco en los graves y evitamos un retumbo indeseado.

Usemos VC 76 para demostrarlo. (Todos los VINTAGE COMPRESSORS de Native Instruments incluyen funcionalidad sidechain adicional, una característica que no ofrecían las unidades clásicas en las que se basan).
Primero, escucha cómo suena sin sidechain. El bajo denso y de estilo dub y el bombo retumbante se pelean por el espacio, creando una molesta falta de definición.
Así es como suena con sidechain, utilizando tiempos de ataque y relajación muy cortos y un ratio alto. La compresión ha despejado espacio en la mezcla y ha aportado a la pista de bajo un enérgico efecto de bombeo o “pumping”. Llevado al extremo, este bombeo es una de las señas de identidad en géneros electrónicos contundentes como el EDM.
Este no es el único uso habitual del sidechain. De hecho, el sidechain se inventó originalmente para hacer el “de-essing” en voces: eliminar la sibilancia no deseada en las frecuencias agudas. En este caso, la señal de “sidechain” es una copia de la señal original, pero filtrada para dejar pasar solo las frecuencias agudas. Así, el compresor solo actúa cuando esas frecuencias altas están presentes, atenuando la estridencia no deseada.
4. Moldeado del tono
A menudo se concibe la compresión como un efecto puramente dinámico, pero no es tan simple. Además de controlar la dinámica, los compresores clásicos por hardware (como cualquier circuito analógico) pueden introducir distorsión armónica y otras alteraciones del timbre. Muchos plug-ins de compresión se modelan con fidelidad a partir de estas unidades externas para capturar ese carácter tan jugoso. Puedes recurrir a estas herramientas para aportar riqueza y personalidad a tus temas.

Hemos añadido carácter a nuestro bucle de batería usando SUPERCHARGER GT, una emulación de un compresor a válvulas que ofrece un control preciso sobre los niveles de saturación. Para extraer una enorme dosis de personalidad de nuestro compresor sin renunciar a la pegada, mezclamos la señal comprimida “en paralelo” con la señal sin procesar (es decir, escuchando ambas señales a la vez).
En el clip escucharás primero el bucle de batería sin tratar, seguido de la señal comprimida aislada. La señal se comprime con unos ajustes bastante extremos. En la tercera pasada, la señal comprimida se mezcla con la señal limpia (dry), logrando un equilibrio estupendo entre precisión y garra.
Cómo usar compresores en la música
Ahora que ya sabes para qué se utiliza la compresión, es el momento de aprender a usarla. Con tantos parámetros que ajustar y diferencias a menudo sutiles en el resultado, resulta fácil utilizar mal el compresor. Si aprendes unos cuantos parámetros básicos, tendrás todo a favor para acertar siempre con tu compresión.
Vamos a verlos.
Threshold
El threshold (o umbral) establece el nivel de volumen al que el compresor empieza a actuar sobre una señal. Cualquier señal de audio que supere este punto (expresado en dBFS o decibelios respecto a la escala completa) será procesada por el compresor. Ajusta un threshold alto para capturar solo los picos más fuertes, dejando el resto de la señal intacta. Con valores de threshold más bajos, el compresor afectará a una parte cada vez mayor de la señal.
En el ejemplo de abajo hemos utilizado SOLID BUS COMP para moldear los transitorios de nuestro bucle de batería con pegada y precisión. En la primera mitad del clip, el threshold está ajustado para captar únicamente los 3 dB más fuertes aproximadamente (los golpes de bombo y caja). En la segunda mitad, el threshold se reduce en unos drásticos -10 dB. Escucha cómo la señal queda aplastada, dejando prácticamente solo los transitorios.
Ratio
El ratio controla la intensidad con la que responde el compresor una vez superado el umbral. Por lo general, los compresores no actúan como un muro infranqueable con la señal entrante al llegar al umbral. (La excepción a esto es un limitador, que no es más que un compresor con un ratio muy alto o “infinito”). En su lugar, atenúan la señal progresivamente a medida que esta sobrepasa el umbral. La pendiente de esta reducción de ganancia se expresa mediante un ratio. Un ratio de 2:1 significa que, por cada 2 dB que la señal intente sobrepasar el umbral, su volumen solo aumentará 1 dB. Los ratios más bajos te darán una compresión suave y musical, mientras que los ratios más altos sonarán más “apretados”.

En la primera mitad de este ejemplo, un ratio bajo (1,5) produce una reducción de ganancia suave. Después, el ratio se sube a 10. En este caso, el resultado es parecido al efecto del umbral visto antes: una batería aplastada de forma poco agradable. Pero es importante recordar que el umbral y el ratio cumplen funciones distintas, y ajustarlos suele dar resultados muy diferentes.
Ataque y release
El ataque y el release controlan la rapidez con la que actúa la compresión sobre la señal. Con ajustes más lentos, el compresor tardará más en activarse una vez que la señal supere el umbral, y tardará más en desactivarse cuando la señal caiga por debajo de él. Tiempos más cortos harán que la compresión responda de inmediato, pero el sonido puede ser bastante más extremo. Ajustar bien los tiempos de ataque y release es fundamental, y los valores variarán en función de lo que estés comprimiendo.
Unos tiempos de ataque más largos sonarán más musicales en voces y otros instrumentos, y dejarán pasar los transitorios al comprimir baterías, logrando ese efecto de modelado de transitorios que mencionamos antes. Tiempos de ataque más cortos aplastarán los transitorios y ofrecerán un sonido más compacto y procesado.
Por su parte, dar con un buen tiempo de release depende de tu tema. Por lo general, conviene que el compresor se desactive antes del siguiente pasaje fuerte de la señal entrante. Esto implica ajustar el tiempo de release en consonancia con el tempo y el ritmo o groove de tu tema.
Escuchemos cómo suena al cambiar el ataque. En la primera mitad de este ejemplo, un tiempo de ataque largo (30 ms) deja pasar los transitorios de la batería mientras comprime el resto de la señal. Después, el tiempo de ataque se reduce drásticamente a 0,1 ms. Ahora el compresor atrapa los transitorios, creando un sonido aplastado. Esto quedaría bastante mal como compresión de bus de batería, pero podría funcionar de maravilla para compresión paralela.
Pasemos al release. En la primera mitad de este ejemplo, está ajustado a un valor medio (0,4 segundos), lo que permite que la compresión encaje a la perfección en el groove. Después, el tiempo de release se alarga en exceso. Fíjate en cómo el compresor no llega a desactivarse a tiempo para el siguiente golpe, haciendo que los transitorios se pierdan.
Knee
El parámetro knee (codo) controla lo que ocurre a medida que la señal se acerca al umbral del compresor. Muchos compresores tienen un “hard knee”: el compresor solo empieza a actuar después de que la señal haya superado el umbral. Otros cuentan con un “soft knee”, lo que significa que el compresor empieza a actuar progresivamente a medida que la señal se aproxima al umbral.

Este parámetro añade una dimensión adicional y sutil a la interacción entre umbral, ratio, ataque y release. Un soft knee suele funcionar muy bien con fuentes de sonido naturales, como voces o instrumentos acústicos.
En la primera parte de este ejemplo, una compresión sutil atrapa los picos más altos de la voz, dejando el resto intacto. Suena bien, pero quizá podríamos lograr un resultado más uniforme con un soft knee. (Hemos utilizado el compresor de iZotope Neutron 4, que ofrece ajustes personalizables de knee). La segunda mitad del clip cuenta con soft knee y un umbral más alto. El resultado es más suave y homogéneo, ofreciéndonos una dinámica muy constante sin colorear demasiado el audio.
Makeup gain
La ganancia de compensación o makeup gain controla cuánto se amplifica el nivel de la señal después de haberse comprimido. Se trata de un parámetro fundamental que a menudo se pasa por alto. La compresión hace que la señal suene más baja en general al reducir el volumen de las partes más fuertes. El makeup gain resulta imprescindible para devolverle nivel a la señal y conseguir las ventajas de volumen que aporta una buena compresión.
El makeup gain también es crucial a la hora de calibrar la compresión. El oído humano suele percibir las señales más fuertes como mejores y las más suaves como peores. Si el volumen percibido de la señal cambia después de comprimir, te costará saber si de verdad has mejorado el sonido. Ajusta el makeup gain de forma que la señal tenga el mismo volumen tanto con el compresor activo como en “bypass”. Así podrás tomar decisiones con criterio mientras vas retocando los ajustes.
Al principio de este clip, la voz no tiene compresión. La segunda vez, la hemos comprimido sin ajustar el makeup gain: la señal suena mucho más baja. La tercera vez, se ha subido la ganancia para compensar, devolviendo la señal a su nivel original. Como muchos compresores, Neutron 4 Compressor de iZotope incluye una función de ganancia automática que ajusta el makeup gain por ti. Solo tienes que hacer clic en “Auto” y el plug-in se encarga del resto.

Empieza a usar la compresión
En este artículo hemos repasado qué es la compresión, para qué sirve y cómo utilizarla eficazmente en tu música. Si quieres seguir aprendiendo, echa un vistazo a nuestros consejos esenciales de compresión.
Ahora que ya sabes distinguir el umbral del ratio, es el momento de empezar a utilizar la compresión en tus propias producciones. VINTAGE COMPRESSORS te ofrece emulaciones de primer nivel de tres compresores legendarios de estudio, dándote todas las herramientas que necesitas para empezar a comprimir con criterio y eficacia.