El nuevo álbum de Foreign Air, Such That I May Glow, marca otro punto álgido en su carrera, consolidando una reputación basada en producciones oscuras cargadas de groove y ganchos melódicos arrolladores. Con más de 200 millones de reproducciones, sincronizaciones para marcas como Nike y Microsoft, y giras junto a Phantogram y Bishop Briggs, el dúo afincado entre Washington D. C. y Carolina del Norte formado por Jesse Clasen y Jacob Michael se ha labrado un espacio propio dentro de la escena electrónica alternativa.
Este tercer proyecto de estudio lleva su sonido hacia un terreno más afilado y deliberado, combinando su instinto compositivo con un enfoque de producción moderno y pulido.
Gran parte de ello se debe a su trabajo con la Play Series de Native Instruments. Los pianos expresivos y las texturas de teclado se convirtieron en un pilar clave del sonido del disco, aportando un toque humano a los elementos electrónicos. Los sonidos de 40’s Very Own Keys y Analog Dreams dotaron a los temas de una calidez y un peso emocional constantes, cohesionando el álbum sin restar espacio a la experimentación característica del dúo.
Salta a estas secciones:
- Cómo Analog Dreams y 40’s Very Own Keys moldearon el sonido del álbum
- Presets que ayudaron al dúo a ponerse a componer al instante
- Cómo influyeron Analog Dreams y 40’s Very Own Keys en su composición
- La magia de superponer capas en el ordenador
- Consejos para crear un kit de herramientas fiable como productor
- El equilibrio entre diseño sonoro retro y moderno
Desde las herramientas de producción que definieron el carácter sonoro del disco hasta la mentalidad que los guio durante el proceso de composición, Foreign Air nos cuenta al detalle cómo nació Such That I May Glow. Pasemos a la conversación completa.
Y consigue el sonido de Foreign Air en tu música con Analog Dreams, incluido en el paquete gratuito Komplete Start con instrumentos, sonidos, efectos de nivel profesional y mucho más.
¿Cómo se convirtieron Analog Dreams y 40’s Very Own Keys en piezas clave del sonido de Such That I May Glow?
En el centro de nuestro proceso creativo hay una plantilla meticulosamente diseñada en Logic Pro X, perfeccionada a lo largo de años de composición y grabación. Esto nos permite ponernos manos a la obra al instante, con una cuidada selección de sonidos y efectos a solo un clic de distancia. Al optimizar nuestro flujo de trabajo, podemos centrarnos en componer en lugar de perdernos en interminables menús de plug-ins. Ya habrá tiempo de sobra para eso más adelante.

Dos elementos destacados de nuestra plantilla son Analog Dreams y 40’s Own Keys. El preset OberBrass de Analog Dreams es un recurso fundamental para experimentar con acordes, ya que ofrece un sonido pleno, exuberante y denso a la vez. Su carácter cinematográfico te transporta al instante y evoca los paisajes futuristas de Blade Runner.

Esta influencia se percibe claramente en temas como Awkward Bones y The Hive de nuestro álbum Such That I May Glow, donde el sonido de sinte de los 80 aporta profundidad y complejidad. El puente de The Hive es un momento estelar, con capas de sintes que crecen en un crescendo que complementa a la perfección la carga emocional de la letra: “This wonderful life tore us in two. Heavy on me, heavy on you”.
Analog Dreams destaca combinando elementos orgánicos y electrónicos, y nos permite crear un sonido único a caballo entre ambos mundos. Nos ayuda a lograr ese sonido característico de Foreign Air. La versatilidad del plug-in y sus ricas texturas aportan sistemáticamente esa cualidad esquiva y emocionante que siempre buscamos en nuestra música.
Por otro lado, 40’s Keys aporta un sonido más sutil pero igual de cautivador. El parche Apollo Lead es uno de nuestros favoritos, con un timbre clásico que encaja a la perfección en cualquier tema que componemos. El arpegiador integrado es una herramienta formidable, y la posibilidad de hacer clic y arrastrar por la sección Velocity supone un antes y un después.
La interfaz intuitiva nos permite trabajar con una rapidez y precisión increíbles, incluso más rápido que programar en algunos de nuestros equipos analógicos externos. Aprovechando estos plug-ins, podemos explotar todo nuestro potencial creativo y llevar nuestra música un paso más allá.
¿Hay algún preset en concreto de alguno de los dos instrumentos que sirviera como punto de partida para los timbres fundamentales del disco?
Uno de los presets más destacados de Analog Dreams es Weirder Stuff, que me transportó de inmediato a mi querido Juno 106. El barrido lento del filtro da vida a pads y leads, infundiéndoles sensación de movimiento y energía. Otro de mis favoritos es Salton Sea, una joya que se aleja del típico sonido de sinte grandilocuente.

El preset Salton Sea
Al contrario: es contenido, ensoñador y lleno de matices sutiles, dejando mucho espacio para otros elementos en la mezcla. Este preset es toda una lección de contención: suena increíble nada más cargarlo sin necesidad de retoques complejos. Aparece en el estribillo de Awkward Bones, arropando muy bien a la voz. Estoy casi seguro de que existe una versión primigenia de esa canción en la que solo suenan ese parche y la voz, antes de que grabáramos el violín y los violonchelos con los que arranca la versión del álbum.

En 40’s Very Own Keys, el preset Grand Synth Bass supuso un antes y un después en nuestro disco, sobre todo en el tema Smile. Es un magnífico ejemplo de cómo algo tan sencillo como un poco de distorsión puede marcar la diferencia. Pasándolo por un clipper y añadiendo compresión side-chain al bombo, logramos un sonido contundente y con gran pegada a la vez que cohesionado.
Lo extraordinario de 40’s Very Own Keys es su capacidad para llenar los subgraves manteniendo la claridad en los medios, lo que lo convierte en un recurso imprescindible para líneas de bajo. Smile empezó con un ritmo de batería sencillo, pero Grand Synth Bass lo llevó a otro nivel. Cuando le das volumen, el bajo tiene una fuerza demoledora: es uno de nuestros sonidos preferidos del disco.
Consejo pro de Foreign Air: Configura tu DAW igual que si tuvieras los equipos físicos en tu estudio. Ten listos tus parches de sinte favoritos y los envíos de efectos ya creados, de modo que solo tengas que subir el fader o activar el envío.
¿Inspiraron Analog Dreams o 40’s Very Own Keys alguna idea melódica inesperada durante el proceso de composición?
En Smile, esa línea de bajo sonaba tan bien que recuerdo que, tras el primer estribillo, sentí que hacía falta un elemento solista potente. Así que duplicamos la pista de bajo, subimos una octava y acabó convirtiéndose en el sonido lead entre el estribillo y la segunda estrofa.

Todo el mundo a quien le he puesto la canción me dice: “¡Ese solo de guitarra es brutal!”. Pero en realidad es el mismo sonido de sinte que la línea de bajo. Creo que nunca había superpuesto un mismo sonido sobre sí mismo haciendo de lead y de línea de bajo a la vez, pero funcionó y acabó siendo un solo que jamás habría compuesto a la guitarra. De hecho, tuve que aprendérmelo en la guitarra para el videoclip.
Siempre buscamos un sonido o una textura sugerente cuando empezamos a escribir una canción nueva. Puedes pasarte un rato programando un sonido en un sinte, o puedes abrir un VST como Analog Dreams o 40’s Very Own Keys y probar un par de presets. En cuanto damos con algo que suena convincente, enseguida surgen ideas para melodías y progresiones de acordes. Cuando ese sonido ya está en marcha, empiezo a improvisar por encima. Así es como solemos crear casi todas nuestras canciones.
La clave está en no darle demasiadas vueltas a todo al principio. Ya habrá tiempo de afinar los detalles más tarde. Al componer, lo importante es permanecer en el momento y plasmar las ideas. La melodía vocal del estribillo de Awkward Bones la compuse en mi teclado Komplete Kontrol S49.
Por lo general improviso con la voz para componer todo, pero a veces me pongo a explorar melodías en el teclado para dar con notas que de forma natural no cantaría. Jamás olvidaré cuando trabajé con un productor hace años y lo vi acercarse al teclado para descifrar las armonías. Desde entonces hago lo mismo, en lugar de limitarme a doblar las armonías que me saldrían cantadas de manera natural.

La voz del estribillo de Smile nació del mismo modo con mi teclado Komplete Kontrol S49.
El verso “never will we part” sonaba justo a lo que el sinte parecía cantarme mientras lo tocaba. Superpusimos la línea de sinte de Analog Dreams con guitarra y voces, y el resultado fue descomunal. Creo que ese postestribillo instrumental es uno de los sonidos más potentes que jamás hayamos creado en un disco. Se me pone la piel de gallina cada vez que lo ensayamos para el directo.
A veces piensas que es imposible hacer que algo suene más grande; que si añades otra capa, solo conseguirás emborronarlo y no aportará nada real. Pero Smile no deja de crecer. Copiábamos una línea de sinte, la subíamos dos octavas y cambiábamos el VST.
Consejo pro de Foreign Air: Mantén tus sesiones ordenadas, asigna colores a las pistas y pon nombres claros sobre la marcha. Te ahorrará un montón de tiempo si lo haces desde el principio.
¿Crees que quienes producen hoy en día subestiman el impacto emocional que tiene superponer capas en un tema?
No sé si se subestima, pero lo que sí puedo asegurar es que los plug-ins de sintetizador no suelen incluir una función de mezcla gradual entre dos fuentes independientes como hace Native Instruments en los instrumentos de la Play Series. Combinar dos sonidos de sintetizador así me recuerda al Mellotron 4000D.
Si asignas por MIDI un fader o un dial de tu teclado, puedes controlar esa transición en tiempo real. Es un recurso fantástico para darle una dimensión distinta a las estrofas respecto a los estribillos. Puedes inclinar la mezcla hacia el preset más ligero en la estrofa para dejarle espacio a la voz y llevarla hacia el sonido más denso en el preestribillo o en el estribillo.
Un pad de sinte sutil y con ataque lento por debajo de un piano de sonido orgánico, como Noire, se ha convertido en mi combinación favorita últimamente. Aporta muchísima complejidad y profundidad, sobre todo con el pedal de resonancia pisado en esos acordes sostenidos.
En un DAW, las posibilidades de superposición de capas son infinitas.
A veces duplicamos una pista de sinte o de lead cuatro veces, cambiamos el VST en cada una y jugamos con los faders hasta conseguir un sonido realmente único. Es el equivalente a enviar señal MIDI simultáneamente a un OBX-A, un Juno, Prophet y un Arp 2600. Esa es la maravilla de trabajar íntegramente en el ordenador.
Consejo pro de Foreign Air: Reserva tiempo para experimentar y explorar tus herramientas, ya sean sintes virtuales o efectos. Investiga a fondo lo que llevan bajo el capó y no olvides guardar tus favoritos.
¿Qué consejo le darías a la comunidad de productores sobre encontrar sus “instrumentos esenciales” en lugar de coleccionar todos los plug-ins posibles?
Creo que encontrar un conjunto de instrumentos esenciales que te inspiren y con los que puedas seguir evolucionando es uno de los pasos más importantes para forjar tu propia identidad como productor. No tiene nada de malo tener un montón de plug-ins, pero si te pasas el día saltando de un grupo de presets a otro, nunca llegarás a dominar de verdad ningún instrumento. No hay nada que eche a perder una sesión más rápido que ver a alguien pasando presets de EDM para festivales cuando lo que estás intentando hacer es un temazo indie tranquilo.
La magia surge cuando das con un par de instrumentos a los que recurrir como herramientas concretas de inspiración y los aprendes a fondo: cómo reaccionan, hasta dónde puedes forzarlos y cómo moldearlos para plasmar ese sonido exacto que tienes en la cabeza.
Para mí, Kontakt es la opción a la que siempre recurro para texturas, pianos y elementos orquestales. Sé exactamente cómo usar Symphony Series – Brass para conseguir un enorme golpe de metales que luego puedo superponer con un sample y pasar por distorsión. De hecho, usamos exactamente esa técnica en nuestro tema Heist (In The Middle) para darle energía y emoción al estribillo.
Analog Dreams se ha convertido en mi elección para pads y leads exuberantes de toque retro, mientras que Hybrid Keys ofrece unas teclas cálidas y ricas que encajan a la perfección en la mezcla. Para bajos y leads, recurro a Massive X, y Battery 4 es mi motor principal de batería.
Cuanto mejor domines tu repertorio básico de instrumentos, más personales y coherentes sonarán tus producciones, y ahí es cuando empiezas a desarrollar tu propio sonido y estilo como productor.
Consejo pro de Foreign Air: Confía en tus instintos y mantén la energía intacta.
Para terminar, ¿podrías dar algún consejo a quienes están aprendiendo a equilibrar las influencias retro y modernas en su diseño sonoro?
Para mí, equilibrar las influencias retro y modernas en el diseño sonoro empieza por buscar una época concreta, ya sean los tonos cálidos y saturados de los años 70 o los estilos de producción abiertos y con puerta de ruido de los 80, y construir a partir de esa base.

Si busco un lead o un bajo al estilo de los años 70, abro Monark y empiezo con el preset Mini Lead PWM para conseguir un lead grueso y expresivo, o Deep Moog Bass para algo más fundamental.
A partir de ahí, ajusto el corte del filtro y la resonancia al gusto, y a veces subo la cantidad de envolvente de filtro para darle algo más de mordida.
Para darle esa auténtica sensación analógica, lo paso por RC 24 con una reverb de placas corta, ajustando lo justo para añadir espacio sin perder pegada. O tal vez por Guitar Rig 7 Pro usando el preset Warm Tube para conseguir una sutil saturación.
Luego introduzco los elementos modernos. Puede que añada una capa con un pad limpio y amplio de Massive X. Por ejemplo, el Wide Sky Pad es fantástico para ponerlo debajo y crear profundidad estéreo, ajustando el corte para que quede detrás del lead de Monark en lugar de competir con él.
Para la batería, recurro a Battery 4 y experimento con distintos kits y samples, usando modelado de transitorios para lograr golpes de batería definidos y contundentes que contrasten con el aire cálido y algo más suelto del sintetizador vintage.
Aunque el núcleo emocional del tema tenga un aire vintage, las herramientas modernas ayudan a equilibrarlo y aportan amplitud estéreo, precisión en graves y un control de la dinámica con los que el equipo clásico suele tener problemas.
Está muy bien inspirarse en discos antiguos, pero resulta aún más estimulante a nivel creativo cuando presentas esas influencias de una forma fresca y moderna.
Consejo pro de Foreign Air: Instala tus bibliotecas de samples en un SSD ligero como un Samsung T9, sobre todo si abres sesiones en varios ordenadores.
A modo de cierre
Such That I May Glow de Foreign Air es una declaración clara del rumbo creativo que están tomando Jesse Clasen y Jacob Michael. Desde el pulso oscuro de sus líneas de sinte hasta el toque expresivo de 40’s Very Own Keys, el disco fusiona atmósfera y ritmo de una manera con propósito y a la vez acogedora. Cada tema refleja las sesiones intensas de composición en las que tomó forma, y el esmero con el que se construyó un sonido que se te queda grabado mucho después de terminar.
Queremos dar las gracias a Jesse y Jacob por abrirnos las puertas de su proceso y compartir las herramientas y técnicas que han dado vida a este disco. Such That I May Glow llegó el 22 de agosto a todas las plataformas de streaming, y es una escucha imprescindible para cualquiera que haya seguido la evolución de Foreign Air o busque música nueva que combine ambientación, melodía y movimiento.