A medida que empiezas a producir más y más música, te das cuenta de que tus mezclas deben mejorar para que los temas transmitan el impacto que buscas. La mezcla y la masterización son habilidades que se desarrollan con el tiempo a base de ensayo y error. Aunque conseguir un sonido profesional en un estudio casero puede resultar complicado, aquí tienes algunos consejos para que tus mezclas suenen más cohesionadas antes de pasar a la fase de masterización.
Ir a estas secciones:
¿Qué significa tener una mezcla cohesionada?
- Prueba a mezclar a un volumen bajo
- Aplica ecualización y compresión en mono antes de panoramizar las pistas
- Usa Density para cohesionar la mezcla
- Asegúrate de que las reverbs y los delays juegan a tu favor
- Presta atención a las incoherencias en distintos sistemas de monitorización
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¿Qué significa tener una mezcla cohesionada?
Entonces, ¿qué significa tener una mezcla cohesionada y cómo debería sonar una mezcla antes de masterizarla? La cohesión significa que los elementos están unidos y funcionan juntos con eficacia. A la hora de mezclar música, una mezcla cohesionada debe guiar el oído de quien escucha de forma deliberada para potenciar al máximo el impacto emocional del tema.
Si pretendemos transmitir sensación de paz a quien escucha, podemos suavizar las entradas de los instrumentos para que se fundan y crezcan juntos. Si queremos crear desconcierto o generar tensión, podemos recurrir al volumen, a la automatización del panorama y a la distorsión como herramientas para lograrlo.
Lo primero que debes hacer al abordar una mezcla es definir tus objetivos. Cuando tienes una visión clara de hacia dónde vas, resulta mucho más fácil tomar decisiones. Al fin y al cabo, mezclar consiste en eso: en tomar decisiones sobre el tono, el volumen, el balance, la claridad y mucho más. Y conviene tomarlas sin perder de vista la meta artística de la mezcla.
1. Prueba a mezclar a un volumen bajo
Con tus metas en mente, utiliza los faders para lograr un balance de volumen aproximado entre las pistas. El primer instinto suele ser empezar con el bombo, ajustar la caja a partir de ahí, luego los platos, el bajo, etc. Sin embargo, el problema es que, aunque el bombo sea importante, probablemente no lo sea más que la voz principal. Determina cuál es el elemento más importante de la mezcla (la voz principal o la guitarra solista en un tema instrumental, por ejemplo) y luego equilibra los volúmenes de las demás pistas en función de ese elemento.
Algo que me ha resultado muy útil para equilibrar el volumen es mezclar a un nivel bastante bajo. Al oído le resulta más fácil detectar si algo suena demasiado alto o bajo en una mezcla cuando el volumen general es bajo. Si mezclamos a un volumen muy alto, los detalles más sutiles se vuelven casi imposibles de percibir y, además, el oído se fatiga enseguida. Esto también resulta muy práctico a la hora de escuchar la compresión.
2. Aplica ecualización y compresión en mono antes de panoramizar las pistas
Me encanta utilizar la automatización del panorama para dar dinamismo a una mezcla, pero cuando empecé a hacerlo noté que una pista encajaba bien en la mezcla hasta que se movía con la automatización. En cuanto esa pista cambiaba de posición en el campo estéreo, perdía toda su definición.
Esto se debe a que, en cuanto panoramizaba la pista hacia un espacio ocupado por otros instrumentos de la mezcla distintos a los que compartían espacio antes, empezaban a solaparse frecuencias diferentes. Al experimentar con el campo estéreo se abrían nuevos focos de conflicto tímbrico. Como consecuencia, algunas mezclas sonaban un tanto inconexas, ya que las pistas panoramizadas tenían un tono incoherente a lo largo del movimiento.
Una solución para esto es ecualizar y comprimir antes de panoramizar nada. Mantén todo en el centro y utiliza la ecualización para corregir cualquier problema de enmascaramiento o de fase que pueda surgir. Así consigues una separación mucho más limpia entre pistas en lugar de depender únicamente del panorama. Luego, cuando empieces a colocar las pistas en el espacio estéreo, obtendrás una mezcla más contundente, con más definición y con pistas que conservan su timbre al desplazarse por el campo estéreo.
Como ventaja adicional, esto asegura que tu mezcla sea compatible con mono, algo cada vez más necesario con la enorme popularidad de los altavoces Bluetooth domésticos.
3. Usa Density para cohesionar la mezcla
Mientras que la mayoría de compresores tradicionales atenúan la señal cuando supera un nivel o umbral determinado, Density en Neutron Elements recurre a la compresión hacia arriba (upward compression): cuando el nivel de una señal cae por debajo de cierto umbral, el volumen aumenta para equilibrar la dinámica de la pista.
Esto permite resaltar matices o partes de la letra que de otro modo pasarían desapercibidos, sobre todo en mezclas complejas. En este ejemplo he utilizado Density en las voces para que destaquen mejor en la mezcla y para realzar ciertas pistas de sintetizador.

4. Asegúrate de que las reverbs y los delays juegan a tu favor
Quizá hayas oído eso de utilizar solo una reverb y enviar todas las pistas a ella para que todo suene en el mismo espacio acústico. Aunque eso puede funcionar en algunos estilos (sobre todo en géneros acústicos como el bluegrass), no siempre es lo más adecuado en cualquier música, especialmente si contiene muchos sintetizadores y samples.
La conclusión más importante es que tus reverbs y delays deben complementarse bien. En los efectos basados en el tiempo, conviene asegurarse de que encajan con el tempo y el ritmo del tema. Por ejemplo, en una canción rápida solemos evitar las reverbs muy largas en elementos con mucho movimiento rítmico, como un patrón constante de charles o una voz de rap.
Suelo utilizar varias reverbs y delays en una mezcla porque hay instrumentos que deben sonar directos y en primer plano (es decir, con efectos más cortos o sutiles) y otros más difusos y al fondo para dar profundidad. Decidir hasta qué punto enfocas cada pista depende exclusivamente de ti y variará según la intención del tema en el que trabajes.
En este ejemplo tengo una voz principal, un doblaje de la voz principal y entre dos y cinco capas de coros. En el primer archivo, la mitad de los coros y la voz principal van a una reverb, mientras que la otra mitad de los coros y el doblaje de la voz van a otra distinta. En mi opinión, esto hace que los coros suenen menos equilibrados en cuanto a presencia.
En el siguiente ejemplo, la voz principal se envía a una reverb más corta, mientras que el doblaje y todos los coros van a la misma reverb de duración intermedia. Para mí, esto suena mucho más claro y cohesionado. En ambos ejemplos he utilizado Nectar para las reverbs.
El pad de FX en la parte inferior izquierda de Assistant View te permite ajustar la intensidad (Intensity) y la mezcla (Mix) de cualquier efecto. Puedes añadir Reverb, Delay y Dimension, que incorpora efectos de chorus, flanger y phaser.

Una vez que tengas en tu sesión reverbs que te gusten, ¡no dudes en experimentar! Prueba a automatizar el envío de la voz a la reverb para que vaya aumentando hacia el final de una frase vocal. O bien enruta la salida de la pista de reverb hacia una pista de audio, graba solo la cola de la reverb y mueve ese clip a otro punto del tema para anticipar o hacer de eco de algún momento concreto. También puedes invertir ese clip y colocarlo justo antes de una frase vocal a modo de transición. ¡Las posibilidades son infinitas!
5. Presta atención a las incoherencias en distintos sistemas de monitorización
Parte de lo que hace que una mezcla suene cohesionada es cómo responde en diferentes monitores. Escuchar en distintos sistemas te dará una mejor perspectiva sobre posibles problemas de mezcla que antes pasaban desapercibidos. Esto ya empieza a entrar en terreno de masterización, pero si lo tienes en cuenta al mezclar, el proceso de masterización resultará mucho más sencillo.
Aquí tienes la instrumentación completa de “Coco Oils”. En la versión “antes”, había estado mezclando en mis monitores de estudio grandes con un subwoofer. En cuanto pasé a los monitores más pequeños, me di cuenta de que el bajo y el bombo sonaban muy débiles y les faltaba definición. Pasé la mezcla por Ozone Elements para limpiar una resonancia en graves que enturbiaba la mezcla. Aquí tienes el antes y el después:

Si buscas una guía paso a paso sobre el proceso de masterización, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo masterizar con Ozone.
Consigue un sonido cohesionado mezclando y masterizando
Conseguir una mezcla cohesionada se reduce en realidad a tres aspectos: balance de volumen (mejor no asustar a la audiencia con un solo de guitarra atronador de repente), balance espacial (usa la ecualización para hacer hueco acústico a cada instrumento y recurre a reverbs y delays para ubicarlos en distintos planos) y lograr un verdadero impacto emocional.
Al final, recurrimos a la técnica para crear arte, de modo que si a ti te suena bien y cumple los objetivos que te habías propuesto, para mí la mezcla ya es todo un éxito.