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10 de los mejores compositores de cine de la historia

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10 of the best film composers ever

Piensa en las películas que te encantan. ¿Oyes algo? Ya sean las melodías arrebatadoras de Star Wars o E.T., el tañido de las guitarras en los viejos wésterns o los paisajes sintéticos de Blade Runner, la música da vida a las grandes películas. Componer para el cine es una rica forma de arte que nos ha brindado algunas de las mejores piezas musicales del último siglo.

En este artículo, repasamos diez de los mejores compositores de bandas sonoras de todos los tiempos. Algunos ayudaron a sentar las bases de la composición para cine. Otros idearon rumbos nuevos y audaces. Y otros desarrollaron un sonido totalmente propio. Cada uno de estos célebres compositores de cine nos ha regalado una música inolvidable, y tienen muchísimo que enseñarnos sobre cómo componer para la gran pantalla.

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¿Quién es el mejor compositor de bandas sonoras de todos los tiempos?

Nuestro voto al mejor compositor de cine de todos los tiempos depende de a quién le preguntes. Si te apasiona la historia del cine, Max Steiner se llevaría el mérito por su papel al inventar la música de cine tal y como la conocemos. Si te encantan los temas memorables, John Williams es probablemente el mejor compositor de cine creando melodías icónicas. Si te interesan los sonidos nuevos y audaces, Vangelis o Mica Levi (Micachu) podrían ser tu mejor opción.

Cada uno de estos compositores de cine ha hecho una aportación única y fundamental al arte de la composición cinematográfica. Explóralos todos y descubre con cuál conectas más.

¿Quién es el compositor de bandas sonoras más prolífico?

El compositor de bandas sonoras más prolífico podría ser Ennio Morricone, que compuso más de 400 bandas sonoras a lo largo de su vida. Además de definir el sonido de los wésterns, Morricone compuso para un abanico vertiginoso de géneros, y su influencia todavía se siente en la música de cine actual. Pero tiene una dura competencia con compositores como Max Steiner, que firmó más de 300 bandas sonoras, y Hans Zimmer, con unas 250 bandas sonoras a sus espaldas (y sumando).

10 de los mejores compositores de cine de todos los tiempos

1. Max Steiner

Max Steiner ayudó a inventar la música de cine tal y como la conocemos. O como escribió el crítico Paul Cote: “La música de Steiner tuvo una influencia extraordinaria en las técnicas, enfoques y convenciones que siguen siendo los cimientos de la música cinematográfica en el mundo occidental”.

¿Por qué fue tan influyente? El momento histórico tuvo mucho que ver. Nacido en 1888, Steiner empezó a trabajar en Hollywood durante la época del cine mudo y gozó de una posición privilegiada para dar forma a la transición al cine sonoro. Su singular historia personal también influyó: Steiner nació en Austria antes de huir a Estados Unidos ya de adulto, y aprovechó su formación clásica europea para desarrollar el lenguaje de la música de cine.

Steiner se inspiró en la técnica del “leitmotiv” de Richard Wagner para aportar dramatismo a las películas. Componía temas melódicos para cada personaje, capturando y realzando su personalidad a través de cada melodía. Steiner también fue pionero en la técnica de sincronizar estrechamente la música de cine con la acción en pantalla. Estas ideas pueden parecer obvias hoy en día, pero se debe a que Steiner (y coetáneos suyos como Erich Korngold) las convirtieron en los pilares de la música cinematográfica.

Steiner compuso más de 300 bandas sonoras, muchas de ellas clásicos que lo sitúan entre los mejores compositores de cine. Su música para Gone With The Wind (1939) recurrió a melodías tradicionales estadounidenses para evocar la atmósfera del sur de EE. UU. durante la guerra de Secesión. En Casablanca (1942), transformó la melodía de una canción popular, “As Time Goes By”, en un tema maravilloso que se convirtió en uno de los elementos más memorables de la película y en un hito absoluto de la música de cine.

2. Bernard Herrmann

Una generación después de Max Steiner, Bernard Herrmann puso patas arriba las reglas de la música de cine. Las melodías románticas y grandiosas de Steiner reflejaban una época más inocente en la historia de Hollywood. Por contra, la música de Herrmann era incisiva y rítmica, basada en riffs breves y repetitivos y acordes disonantes. Como escribe el crítico Alex Ross, este sonido “era original, incluso experimental, pero también útil”: reflejaba el estado de ánimo más sombrío de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. Esto convirtió a Herrmann en uno de los mejores compositores de cine de la posguerra.

Herrmann era conocido por utilizar instrumentos inusuales para captar la atmósfera de una película. En la banda sonora que lo consagró, para Citizen Kane (1941) de Orson Welles, empleó el sonido grave y nervioso de cuatro flautas contralto para la tensa escena inicial. También experimentó con nuevas tecnologías, como los lamentos de teremín que se escuchan en The Day The Earth Stood Still (1951).

Herrmann es famoso sobre todo por las nueve películas que hizo con Alfred Hitchcock, donde su música intensifica la tensión ambiental y a veces impulsa la acción hacia delante. El ejemplo más célebre es la escena de la ducha en Psycho (1960). Al principio, Hitchcock no quería nada de música en esa escena, pero Herrmann, un tipo con un carácter notoriamente difícil, insistió. Resulta difícil imaginar este momento del cine sin esas cuerdas punzantes. Bernard Herrmann demostró que las bandas sonoras pueden ser cortantes, disonantes y difíciles, y seguir dando lugar a un gran cine.

3. Ennio Morricone

A veces el destino actúa de formas curiosas. Ennio Morricone y Sergio Leone fueron compañeros de colegio en Roma en los años 30. Pero no volvieron a coincidir hasta décadas más tarde, cuando se convirtieron en uno de los tándems de director y compositor más emblemáticos de la historia del cine. Todo empezó en 1964, cuando Leone invitó a Morricone a componer la banda sonora de A Fistful of Dollars. Un wéstern rodado en Italia podía parecer una apuesta arriesgada. Sin embargo, el estilo de dirección de Leone acabó acuñando todo un género, el “spaghetti western”, y Morricone definió su sonido.

Era un sonido austero, guiado por melodías contundentes y que combinaba instrumentos orquestales tradicionales con sonidos más insólitos: chasquidos de látigo y disparos, guitarras eléctricas, campanas, armónicas y el tintineo de la arpa de boca. Se trata de un estilo tan inconfundible que las partituras de Morricone para películas como The Good, The Bad, and the Ugly figuran entre las más reconocibles de la historia del cine. Su planteamiento también abrió nuevas vías en la composición cinematográfica al demostrar que no hace falta una orquesta gigantesca para crear música de cine magistral. Morricone llegó a componer más de 400 bandas sonoras en los géneros más diversos, lo que significa que, además de ser uno de los mejores compositores de cine, fue también uno de los más prolíficos.

4. John Williams

Es imposible imaginar las últimas seis décadas de cine sin John Williams. Sus temas emblemáticos son incontables, desde el chan, chan de Jaws hasta las arrebatadoras melodías de Jurassic Park, E.T. y muchísimas más. A partir de los años 60 y 70, Williams recuperó el sonido de la “Edad de Oro” de Hollywood de Max Steiner, dándole un toque fresco y moderno. Las partituras de Williams ofrecían al público una vía de escape y un recordatorio de tiempos dorados. Como señaló el escritor Dan Golding: “Al revitalizar el sonido de la orquesta de Hollywood en los años 70, Williams conectó la historia con el presente”.

Su punto de inflexión llegó en 1977 con Star Wars. Por aquel entonces, las películas de ciencia ficción solían recurrir a bandas sonoras futuristas repletas de sintetizadores estridentes. La majestuosa banda sonora orquestal de Williams tomó la dirección contraria, aportando a la película una profundidad y una carga emocional sorprendentes. Causó sensación y cambió el rumbo de la música de cine.

Desde entonces, Williams ha trabajado en incontables películas célebres, desde Indiana Jones hasta Schindler’s List y Harry Potter. Sus partituras elevan el dramatismo y ahondan en la emoción, haciendo que los momentos álgidos de un film resulten eufóricos y los más bajos, profundamente líricos. Pero son sus melodías inmediatamente tarareables lo que lo convierte en uno de los mejores compositores de cine de todos los tiempos. Williams comprendió que una buena melodía refuerza la conexión del espectador con la película y puede transformar un taquillazo en un clásico para toda la vida. Su colaborador y director Steven Spielberg dijo en una ocasión: “John Williams ha sido la mayor contribución individual a mi éxito como cineasta”.

5. Joe Hisaishi

Joe Hisaishi es el compositor de bandas sonoras más aclamado de Japón y el responsable del sonido de las entrañables películas de Studio Ghibli. Sus partituras aúnan el romanticismo de John Williams con ideas audaces de la música minimalista, New Age y electrónica que absorbió en los años 70 y 80, especialmente de la pionera banda japonesa Yellow Magic Orchestra.

Hisaishi ayudó a definir el género del anime gracias a su longeva colaboración con el director de Ghibli Hayao Miyazaki. Ha puesto música a todas las películas de Miyazaki salvo una, incluidos clásicos inolvidables como My Neighbor Totoro y Spirited Away. Sus composiciones son tan cruciales para las películas de Studio Ghibli que el estudio suele pedirle la música en las primeras fases de producción, permitiendo que guíe el rumbo de la película.

Hisaishi se ha definido a sí mismo como un “compositor básico y sencillo. Solo quiero componer cosas que pueda tocar fácilmente en el piano de casa”. Su don para crear melodías hermosas podría ser uno de los secretos de su éxito. Sin embargo, esta humilde descripción no hace justicia a sus complejas partituras, que insuflan vida a las animaciones de Miyazaki. Joe Hisaishi consigue que hasta las escenas más fantásticas se sientan reales y conmovedoras. Esto, por encima de todo, es lo que lo convierte en uno de los mejores compositores cinematográficos de la historia.

6. Vangelis

Vangelis adoptó las herramientas electrónicas para crear algunas de las bandas sonoras más inconfundibles de todos los tiempos. El compositor griego disfrutó de una exitosa trayectoria fuera del cine, primero en la banda de rock progresivo Aphrodite’s Child y, más tarde, en solitario como pionero del género New Age. Pero las extraordinarias partituras cinematográficas que compuso en los años 80 marcaron su punto álgido y demostraron que era uno de los mejores compositores de cine.

Su banda sonora más célebre fue la de Chariots of Fire (1981). El crítico cinematográfico Roger Ebert la calificó como “una de las bandas sonoras más extraordinarias en mucho tiempo”. El épico tema de apertura, que combina un piano exuberante con instrumentos sintéticos, figura entre los más reconocibles de la historia del cine. El otro gran éxito de Vangelis en el cine fue Blade Runner (1982), donde combinó sintetizadores evocadores con jazz propio del cine negro para crear una mezcla única de pasado y futuro.

Vangelis acogió las nuevas tecnologías para reinventar el proceso de composición. No dudó en idear sonidos épicos inspirados en la orquestación tradicional. Sin embargo, el uso de instrumentos electrónicos le ahorraba tener que dejarse la piel escribiendo una partitura completa para después reservar una sesión con una orquesta. En su lugar, podía recurrir a sus sintetizadores para reaccionar a las imágenes en el momento, plasmando a menudo su reacción espontánea mientras se desarrollaba una escena. Con este enfoque tan innovador, Vangelis amplió los horizontes de la composición para cine.

7. AR Rahman

AR Rahman es uno de los compositores de cine más célebres de la industria cinematográfica india, con un talento inigualable para combinar influencias dispares en bandas sonoras audaces y pegadizas. Desde su irrupción en los años 90, se atribuye a Rahman el mérito de haber redefinido la música de cine en la India. Según la revista TIME, “domina la industria musical de forma tan absoluta que ha puesto banda sonora a toda una generación”.

En el singular universo del cine indio, las canciones y la música incidental se funden en una sola entidad, lo que exige que los compositores sean también consumados letristas y autores de canciones. Rahman condimenta su arte compositivo con sonidos eclécticos, como demostró en su rompedor trabajo para Roja (1992), donde combinó con asombrosa maestría los estilos cinematográficos tradicionales de la India con reggae, jungle, orquestaciones al estilo de Broadway y toques a lo Morricone. El resto del mundo se rindió a su talento con Slumdog Millionaire (2008). Temas de la banda sonora como “Jai Ho” reflejan la asombrosa facilidad de Rahman para crear melodías endiabladamente pegadizas, unidas a contundentes ritmos electrónicos y majestuosos elementos orquestales que dan lugar a un sonido único.

8. Hans Zimmer

Hans Zimmer es la auténtica estrella de rock de las bandas sonoras contemporáneas. Es uno de los compositores de cine más célebres de la historia y ha puesto música a muchas de las superproducciones más importantes de nuestro tiempo. Resulta complicado definir un único sonido propio de Zimmer: domina lo épico (Gladiator, Interstellar), el cine familiar (The Lion King, Pirates of the Caribbean) y la ciencia ficción futurista (Inception, Dune). El auténtico sello de identidad de Zimmer radica en su filosofía: abrazar las nuevas tecnologías e innovar sin descanso.

Zimmer apenas recibió formación musical académica formal y recurre a herramientas electrónicas para materializar sus ideas. Esta particularidad le situó un paso por delante de todos cuando la composición para cine se adentró en la era electrónica. Su reveladora banda sonora para Rain Man (1988), por ejemplo, combinó un sintetizador Fairlight CMI con bidones metálicos para lograr un efecto irrepetible. Muchas de sus bandas sonoras mezclan texturas orquestales clásicas con elementos electrónicos. También fue pionero a la hora de trabajar con un equipo de compositores para mantener un flujo continuo de ideas y responder a la enorme demanda de su trabajo.

Por encima de todo, Zimmer posee una intuición privilegiada para anticipar hacia dónde evoluciona la música. Ha encabezado varias olas sonoras dentro del cine: desde el romanticismo con tintes de música del mundo de Gladiator (2000) hasta su audaz partitura para Inception (2010) —que introdujo el archicopiado efecto braaam—, pasando por su trabajo en las recientes películas de Dune, donde destila la esencia misma de la ciencia ficción moderna. Si estás viendo un taquillazo en el cine y la banda sonora suena rotunda y rabiosamente actual, lo más probable es que Hans Zimmer esté detrás.

9. Mica Levi

Es muy fácil dejarse llevar por la nostalgia al hablar de música de cine; al fin y al cabo, contamos con décadas de bandas sonoras legendarias a nuestras espaldas. Sin embargo, hay compositores actuales que crean obras tan esenciales y fascinantes como las de los grandes maestros del pasado. Entre las figuras más brillantes de nuestro tiempo se encuentra Mica Levi. En tan solo un puñado de bandas sonoras, Levi ha forjado un sonido revolucionario: minimalista y extraño, pero impregnado de dosis de humor y romanticismo. Quien escucha una banda sonora de Mica Levi no la olvida jamás.

El gran salto de Levi llegó con la inquietante película de ciencia ficción Under The Skin (2013). En ella, una extraterrestre llega a la Tierra con una misión depredadora, pero termina buscando una conexión íntima con los humanos. La partitura de Levi plasma a la perfección ese contraste entre terror y vulnerabilidad. Para crear esas texturas disonantes que parecen de otro planeta, se inspiró en el compositor de finales del siglo XX György Ligeti (cuya música aparece en 2001 y The Shining de Stanley Kubrick). Pero también hay espacio para momentos de gran belleza lírica, como la pieza “Love”, un fascinante tema de cuerdas con un matiz excéntrico. Como apuntó Pitchfork: “El compromiso de Levi con los temas de la película es absoluto, y la banda sonora se integra a la perfección en el propio ADN de la cinta”.

El resto de las bandas sonoras de Levi demuestran una sensibilidad idéntica hacia las obras que acompañan. En The Zone of Interest (2023), Levi comprendió que la mejor decisión era prácticamente prescindir de la música. La película narra la escalofriante historia de una familia nazi que vive justo al lado de Auschwitz, donde el diseño de sonido asume un papel protagonista a la hora de retratar el entorno. Con el fin de dejar espacio a esos sonidos, Levi compuso apenas 14 minutos de música. En la escena inicial del filme, el tono de la música va descendiendo de forma angustiosa durante tres minutos de pantalla en negro, exigiendo la atención absoluta del público. Es uno de los momentos más sobrecogedores del cine contemporáneo.

10. Hildur Guðnadóttir

Otra compositora contemporánea empeñada en romper moldes es Hildur Guðnadóttir, capaz de encontrar caminos inéditos para integrar la música en el relato cinematográfico. Violonchelista de formación con una dilatada trayectoria en escenarios y estudios de grabación, Guðnadóttir participó en las bandas sonoras más aclamadas del añorado Jóhann Jóhannsson (entre ellas Arrival y Sicario), lo que tal vez explique por qué su universo sonoro resulta tan familiar. Sus partituras, a menudo guiadas por su propio violonchelo, son sombrías y sutiles, encajando a la perfección en thrillers psicológicos donde la música desvela la atormentada vida interior de los personajes.

A la hora de componer, Guðnadóttir utiliza métodos insólitos para vincular la música de forma orgánica a la película. Para Joker (2019), compuso los temas principales durante las primeras fases de la producción, y el director Todd Phillips reprodujo la música directamente en el set de rodaje para guiar la interpretación de los actores. El actor principal, Joaquin Phoenix, confesó haberse sentido “profundamente conmovido” al escuchar la partitura, afirmando que le ayudó decisivamente a recrear la transformación de su personaje en The Joker.

Durante la composición de Tár (2022), Guðnadóttir creó piezas para que el elenco las escuchara a través de auriculares mientras rodaba escenas concretas, si bien esa música no llegó a incluirse en la banda sonora comercial. La música que percibe el público en pantalla es extremadamente sutil y transmite una inquietud soterrada que se filtra en el subconsciente sin que apenas te des cuenta. Supone prácticamente el polo opuesto a las bandas sonoras “tarareables” de John Williams y compañía. Hildur Guðnadóttir demuestra que existen infinidad de caminos para convertirse en una de las grandes figuras de la música cinematográfica de todos los tiempos.

Adéntrate en la música de cine

En este artículo hemos repasado a diez de los compositores más influyentes de la historia del cine. Desde el romanticismo de la Edad de Oro de la mano de Max Steiner hasta las bandas sonoras épicas de Hans Zimmer y las vanguardistas propuestas de Mica Levi, hemos explorado los momentos cumbre de la historia cinematográfica. Ahora que conoces un poco mejor qué hace que una banda sonora sea memorable, ¿por qué no te animas a componer música para cine tú mismo?

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