Cualquier productor quiere que sus temas conecten de verdad con la gente. La música tiene ese poder, y aprender cómo lo han conseguido otros productores y compositores te dará acceso a esa misma fuerza.
La música pop se llama “pop” porque es popular, lo que en el fondo significa que sabe cómo atrapar el oído del público y engancharlo a un tema. La EDM es un género que se ha especializado en esto: toma los elementos fundamentales de la música de baile (en concreto, el house y el techno) y les inyecta las fórmulas del pop para cautivar a quien escucha.
Toda la música, y especialmente el pop, se construye a partir de acordes y melodías. Cada melodía es distinta, pero muchos acordes siguen patrones similares: es lo que llamamos una progresión de acordes. Las progresiones de acordes son la guía que usamos para crear tensión y resolución, dinamismo y atmósferas en un tema. Forman la base de la canción y sustentan la melodía. Y dado que las progresiones de acordes han sido el pilar de todos los grandes éxitos del pop, también están en el corazón de cualquier bombazo de EDM.
Así que, tanto si buscas acordes de piano para EDM como progresiones de acordes de techno, vamos a explorar algunas de las progresiones de acordes más populares de la EDM y a ver cómo puedes utilizarlas en tus producciones.
Ve a estas secciones:
¿Cómo se crean buenos acordes de EDM?
Crear buenos acordes de EDM es igual que crear cualquier buena música: parte de los fundamentos que se aplican a cualquier gran progresión de acordes. Toda progresión utiliza una terminología bastante sencilla. Cada acorde dentro de una tonalidad determinada se designa con un número romano que indica a qué distancia se encuentra de la tónica o nota fundamental. Así, en la tonalidad de do mayor (C major), el primer acorde (el acorde “I”) es do mayor. Como la escala de do mayor contiene las notas C-D-E-F-G-A-B, los acordes de esa tonalidad siguen el mismo orden. Señalamos los acordes según su posición en esa serie: I—II—III, etc. Un truco a tener en cuenta es que algunos acordes de una tonalidad son mayores y otros son menores. Esto se indica escribiendo los números romanos en mayúsculas (III—IV—V) para los acordes mayores, o en minúsculas (iii—iv—v) para los menores. Es una forma fantástica de utilizar una progresión y transportarla a otras tonalidades.
Otro aspecto fundamental al crear buenos acordes de EDM es el tipo de software y VST para EDM que utilizas. Existen muchos subgéneros de EDM, y tomarte el tiempo necesario para escuchar con atención el timbre y la calidad tonal de los instrumentos, sintetizadores y sonidos que usas puede ayudarte a hacer que tus acordes destaquen de verdad.
Echemos un vistazo a algunas de las mejores progresiones de acordes utilizadas en grandes éxitos de la EDM. Identificaremos la progresión y luego mostraremos un ejemplo de cómo se aplicó.
5 progresiones de acordes esenciales para EDM
1. i—III—VII—VI
“Levels” de Avicii es uno de los mayores éxitos de EDM de todos los tiempos, y sus acordes destacan por ser reconocibles al instante. Arranca con el acorde de tónica ( i ) en do sostenido menor. Este es el centro sobre el que giran los demás acordes. Desde la tónica pasa al tercer grado mayor ( III ) de mi mayor, luego al acorde del séptimo grado ( VII ) de esa tonalidad, si mayor, y eleva la tensión pivotando hacia el sexto grado ( VI ), que nos conduce directamente de vuelta a la tónica para empezar la progresión otra vez.
Vamos a probar esta progresión con sonidos diferentes para ver adónde nos lleva. Usaremos PLAYBOX, un instrumento de KONTAKT que te permite jugar con acordes y sonidos de una forma innovadora. Si te apetece probarlo, viene incluido en KOMPLETE 14.

Hemos cogido un bombo de BATTERY solo para mantener el tempo y vamos a colocar ahí un archivo MIDI con nuestra progresión de acordes. PLAYBOX te permite aleatorizar los sonidos, samples y ajustes para probar cómo sonarían los acordes al tocarse juntos. No tienes más que hacer clic en cualquiera de los iconos de dados y se cargará un ajuste nuevo al azar. Hemos llegado por azar a un preset llamado Doll House y además hemos aleatorizado algunos de sus parámetros. Así es como suena.
2. i—VI—iv
A menudo estamos tan acostumbrados a ver progresiones de acordes en secuencias de cuatro acordes que olvidamos que, a veces, menos es más. Una estructura de tres acordes permite que la tensión del cambio quede suspendida antes de resolverse de nuevo hacia la tónica. Calvin Harris está detrás de muchos de los mayores éxitos de las listas de EDM, y esta progresión de acordes de “How Deep Is Your Love” es una de las más conocidas. La progresión es el punto de partida del tema, incluso cuando no oímos los acordes en la mezcla. Luego, cuando los acordes entran en escena, revelan cómo encajan a la perfección la línea de bajo y la melodía. Empezando con la tónica en mi menor, pasa a do mayor, que está a seis grados de distancia de la tónica, lo que lo convierte en el acorde VI. Luego se mueve hacia el cuarto grado ( iv ), algo menos estable, en la menor, que pide resolver hacia otro lugar. Pero se queda ahí durante un compás más (manteniendo esa tensión y reforzando la pregunta del título de la canción) antes de liberarse de vuelta a la tónica de mi menor.
Vamos a repetir el proceso anterior: tomamos el archivo MIDI de esta progresión de acordes y lo probamos en PLAYBOX. Una ventaja de PLAYBOX es que nos permite ajustar diferentes parámetros del patch, incluso después de haber seleccionado otros elementos de forma aleatoria. Echa un vistazo a las opciones que este instrumento ofrece en su interior.

Así suena la nueva progresión:
3. i—VI—VII
Otra progresión de EDM que solo usa tres acordes la encontramos en “The Only Way Is Up”, de Martin Garrix y Tiësto. Aunque guarda ciertas similitudes estructurales, se trata de temas totalmente distintos. Esa es la magia de las progresiones de acordes: puedes usarlas para conseguir el resultado que quieras. Esta pista sigue un planteamiento parecido al que acabamos de ver: empieza con un acorde del primer grado menor ( i ) y acumula tensión con un sexto mayor ( VI ). Pero aquí avanza hasta la séptima posición, lo más lejos posible de la tónica, y luego resuelve de vuelta hacia la tónica y se mantiene ahí en el siguiente compás. Al estar en la tonalidad de do sostenido menor (C# minor), adquiere además un matiz diferente. Cualquier parecido en la estructura se diluye por completo gracias a lo distintas que son la producción y la composición.
Para comprobar cómo esas diferencias se hacen aún mayores con solo retocar algunos parámetros del sonido, vamos a cargar esta progresión en PLAYBOX. Basta con arrastrar y soltar nuestro archivo MIDI sobre la ventana de KONTAKT para que aparezca en PLAYBOX. Verás que están ahí nuestros tres acordes, y que el cuarto acorde regresa al primer grado menor ( i ). Ahora podemos disparar estos cuatro acordes simplemente con una nota desde nuestro teclado MIDI o desde el piano roll de nuestro DAW.

Vamos a elegir un patch aleatorio para ver cómo suena con estos acordes. Como queremos variar el ritmo de los acordes, podemos modificar las notas MIDI para disparar PLAYBOX de una forma ligeramente distinta.

Escuchemos cómo suena:
4. I—V—vi—IV
Como decíamos antes, la EDM utiliza exactamente los mismos acordes que encontramos en la música pop. Estos acordes funcionan en casi cualquier género y forman la estructura sobre la que se han construido muchos de nuestros temas favoritos. De hecho, hay un puñado de progresiones de acordes que han sido la base de tantos éxitos del pop que se han convertido en el blanco fácil de comparaciones y parodias. La más célebre de todas es la progresión I—V—vi—IV (o 1-5-6-4). Esta secuencia forma parte de infinidad de grandes discos y es tan popular que hablaremos de ella también en las siguientes secciones.

Vamos a coger esa progresión y a meterla en PLAYBOX. Así suena:
Resulta casi mágico comprobar con qué facilidad una progresión en do mayor prácticamente idéntica a la de tantísimas canciones famosas puede seguir sonando fresca y cautivadora.
5. VI—IV—V—I
Ya hemos analizado antes un tema de Calvin Harris, pero vamos a ver otro porque está directamente relacionado con la progresión anterior. Los acordes 1-5-6-4 que sustentan tantos éxitos del pop se pueden reordenar para aportar matices diferentes, y siguen funcionando a la perfección. En lugar de que la progresión resuelva hacia la tónica al principio, en este caso la tónica se convierte en el punto final del ciclo. En vez de 1-5-6-4, esta progresión los reorganiza como 6-4-5-1. Aunque pueda parecer una diferencia sutil, ofrece nuevas posibilidades para encajar la melodía y atrapar el oído de quien escucha. Otro detalle a destacar es que hay quien diría que este tema está en do mayor, mientras que otros dirían que está en la menor. Al compartir exactamente las mismas notas, son tonalidades relativas. La progresión sería un 1-6-5-4 en do mayor, pero un 6-4-5-1 en la menor.

Así suena nuestra progresión de acordes en PLAYBOX:
Empieza a usar progresiones de acordes para EDM
Para pillarle el truco a la creación de tus propios acordes, prueba a descargar este archivo MIDI. Puedes cargarlo directamente en PLAYBOX y tocar los acordes en el orden que mejor te suene. Prueba a cambiar la armadura de clave o tonalidad variando el tono en la esquina superior derecha. Sube dos semitonos (+2 Semi) y sigue subiendo, o baja una octava hasta dar con una tonalidad que te guste. Después solo tienes que tirar los dados y encontrar una buena combinación de sonidos para tocar tus acordes.
Esperamos que esta introducción a las progresiones de acordes esenciales para EDM te haya ayudado a comprender mejor qué acordes cautivan a los oyentes y cómo puedes usar algunas de estas progresiones en tu propia música. Si quieres profundizar aún más en la producción y composición de EDM, echa un vistazo a nuestra guía de música electrónica, cómo componer una melodía y cómo crear música house.