|Liam Mitchell

¿Qué es el shoegaze? 4 formas de lograr un sonido etéreo

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what is shoegaze

Ahora que todo lo relacionado con los años 90 vuelve a estar de moda, adentrémonos en uno de los sonidos esenciales de aquella época: el shoegaze. Célebre por su volumen atronador y sus texturas envolventes cargadas de fuzz, el shoegaze respira un aire más indie-rock que las influencias de punk y metal del grunge (un género emparentado de la misma época).

Gracias a un uso innovador de los efectos para extraer timbres y texturas inéditos a partir de instrumentos tradicionales, el shoegaze ha ejercido un impacto sutil pero muy real en el conjunto de la música popular.

Esta guía repasa el pasado, el presente y el futuro del shoegaze. Con la potencia de la producción moderna y el acceso a instrumentos y efectos software de calidad, el límite lo pones tú.

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¿Qué es el shoegaze?

El shoegaze es un estilo de rock alternativo caracterizado por texturas densas y brillantes de guitarras distorsionadas, baterías atronadoras y voces etéreas cargadas de reverb.

El shoegaze nació en el Reino Unido y ganó popularidad a finales de los años 80 y principios de los 90. El término “shoegaze” tuvo al principio connotaciones negativas y fue acuñado de forma despectiva por un periodista, de forma muy parecida a lo sucedido con el “grunge”, que surgía por esa misma época al otro lado del Atlántico.

El término “shoegazing” (literalmente, «mirarse los zapatos») aludía a la actitud estática de los músicos en el escenario, que tocaban con la mirada clavada en el suelo, lejos del carisma y el machismo de las grandes bandas de rock de estadio.

No era una música pensada para las masas, y ese carácter reservado e introvertido se convirtió en una verdadera declaración de intenciones dentro del género. Simon Scott, de Slowdive, lo definió como “antiespectáculo”.

Pero el nombre “shoegaze” tiene una doble lectura. Los pedales de efectos para guitarra son un componente fundamental de su sonido, sobre todo el delay y la distorsión. Aquellos músicos no se miraban las zapatillas: estaban controlando la pedalera en directo.

Los cimientos del sonido shoegaze residen en un potente muro de ruido de guitarras, creado al combinar pedales de fuzz o distorsión con pasajes extensos de delay y reverb. La dinámica brillante y ondulante se consigue mediante efectos de chorus, trémolo, flanger o phaser.

Muchos pedales utilizados en la época dorada del shoegaze siguen en el mercado y son relativamente asequibles. Como alternativa, Guitar Rig 7 Pro te da acceso a una enorme selección de amplificadores y efectos con los que experimentar y apilar capas en un práctico formato software.

Breve historia del shoegaze

Las raíces del shoegaze se hunden en el rock psicodélico de los años 60, así como en el sonido indie estadounidense de Dinosaur Jr. (que giraron por el Reino Unido a principios de los 90) y Sonic Youth. Entre otras influencias tempranas figuran The Velvet Underground, The Cure y Siouxsie and the Banshies. A dos grupos escoceses, Cocteau Twins y The Jesus and Mary Chain, se les considera los precursores directos del estilo shoegaze.

El shoegaze fue cobrando identidad propia, con un marcado énfasis en efectos llevados al extremo y un volumen abrumador. En su momento álgido a principios de los 90, la vanguardia de esta vertiente más contundente estuvo dominada por gigantes como My Bloody Valentine, Ride, Lush, Pale Saints, Swervedriver y Catherine Wheel.

La formación clásica del shoegaze gira en torno a guitarras, bajo y batería, pero puedes recrear esa misma alineación de banda de rock mediante instrumentos virtuales.

La escena del shoegaze destacaba por su ambiente constructivo y de apoyo mutuo, con una presencia de músicas y vocalistas femeninas mucho mayor que en otras escenas de la época. A pesar de su atractivo, el shoegaze no tardó en verse eclipsado por géneros paralelos que explotaron a mediados de los 90: el britpop en el Reino Unido y el arrollador éxito comercial del grunge estadounidense. Quizá el grunge y el britpop resultaban más accesibles y fáciles de asimilar, mientras que al shoegaze se le tachaba de autocomplaciente, rebuscado y propio de empollones de los pedales. Aunque cuenta con grupos y discos de renombre indiscutible, fue y sigue siendo una escena de culto con un sonido de nicho. Con todo, la huella del shoegaze sigue muy viva hoy en día.

Temas emblemáticos de artistas de shoegaze

My Bloody Valentine – “Only Shallow”

Se coincide unánimemente en que Loveless (1991), de My Bloody Valentine, es el disco por excelencia del shoegaze: una obra cumbre que sintetiza a la perfección la esencia del género.

Desde el primer segundo del tema que abre el álbum, “Only Shallow”, nos golpea una oleada de ruido eufórico y demoledor. La canción ilustra a la perfección el matrimonio tan característico del shoegaze entre lo visceral y contundente y lo onírico y sentimental: bellas canciones sumergidas en ciénagas de ruido textural que exigen atención, pero recompensan con creces al oyente.

Fíjate en cómo los acordes parecen deformarse y fluctuar de afinación: esta técnica pionera la ideó el guitarrista de MBV, Kevin Shields, accionando la palanca de trémolo mientras rasguea para lograr ese efecto ondulante y casi ebrio tan imitado.

“Ride” – Vapour Trail

Con su debut de 1990, Nowhere, Ride firmó todo un clásico del shoegaze. El disco ha alcanzado la categoría de leyenda y ha llamado la atención mucho más allá de los confines de la escena shoegaze.

La banda da con el equilibrio perfecto entre riffs monocordes, baterías contundentes y ganchos pop melódicos e irresistibles. “Vapour Trail” saca a relucir la faceta más delicada del grupo, sin perder un ápice de esa fuerza envolvente y expansiva gracias a progresiones de acordes repetitivas que se encadenan en pasajes largos e hipnóticos.

Tras la disolución de Ride en 1996, su vocalista y guitarrista Andy Bell pasó a formar parte de Oasis: un claro reflejo del rumbo cultural que se alejaba del shoegaze para abrazar el britpop.

“The Verve” – Blue

A The Verve no se les suele asociar de inmediato con el shoegaze, pero sus primeros trabajos reúnen todos los rasgos distintivos del género.

Publicado en 1993, su álbum de debut A Storm in Heaven anticipó el éxito mundial que cosecharían más tarde (culminando en 1997 con el hit “Bittersweet Symphony”).

Este disco, mucho más representativo de la escena alternativa de aquellos años, ofrece una embriagadora mezcla de eco de cinta y reverb, apostando por las texturas de guitarra antes que por la exhibición técnica virtuosa.

“Blue” presenta una estructura de canción muy pulida, ideal para sonar como single en la radio. En el resto del álbum, el grupo se recrea en pasajes más libres que reflejan la improvisación y la espontaneidad de aquellas sesiones de grabación.

Una banda de rock tocando música shoegaze en directo sobre el escenario con guitarras y pedales de efectos

4 consejos para crear música shoegaze

Ahora que hemos repasado los orígenes del shoegaze y escuchado algunos ejemplos fundamentales, veamos cómo crear música shoegaze con 4 formas de trasladar su influencia a tus producciones musicales.

1. Funde los instrumentos mediante efectos

La clave del sonido shoegaze reside en la manera en que guitarras, baterías y voces se funden en un paisaje sonoro denso y compacto.

En el shoegaze, los efectos son la música: muchas veces las notas que se tocan o cantan son muy sencillas, pero el resultado tras el procesamiento es colosal y expansivo.

Experimenta con efectos de reverb y delay para generar sensación de espacio. Si subes la retroalimentación (feedback) o la señal procesada (wet), añadirás una cola densa y prolongada con la que notas y acordes se apilan hasta formar un inmenso muro de sonido.

La mezcla puede volverse turbia con facilidad, de modo que una ecualización sutil y un equilibrio preciso de los elementos resultan esenciales. bx_delay 2500 de Brainworx es un versátil delay software que integra chorus, distorsión y compresión para ayudarte a encontrar el empaste perfecto.

2. Usa la distorsión para crear fuzz, aspereza y ruido

Los directos de shoegaze tienen fama de sonar A TODO VOLUMEN. La distorsión cumple un papel crucial en este sonido: oleadas arrolladoras de fuzz, aspereza y ruido. En el caso de My Bloody Valentine, el timbre de guitarra parece casi romperse y agrietarse por la pura intensidad.

Aunque los pedales analógicos eran la norma en la edad de oro del shoegaze en los 90, hoy en día contamos con potentes plug-ins software. Algunos, como Trash 2 de iZotope, se han ganado un estatus legendario por derecho propio. Aunque Trash 2 se ha descatalogado, sigue vivo en el “Trash mode” dentro de Neutron 4, integrando la distorsión de lleno en el proceso de mezcla.

Un truco muy eficaz en el shoegaze consiste en situar la distorsión al final de la cadena de señal para comprimir y saturar las largas colas de reverb y el resto de efectos.

3. Anímate a incorporar elementos del shoegaze moderno

Aunque la época dorada del shoegaze fue breve, dio origen a un entramado de subgéneros en el que nuevos artistas reinventaron la propuesta y mantuvieron viva la llama. Con el tiempo, el sonido shoegaze se expandió y fusionó con estilos como el heavy metal, el ambient y la electrónica.

El carácter melódico del dream pop influye de manera evidente en géneros actuales como el lo-fi y el chillwave. En el extremo opuesto, el “blackgaze” combina los drones etéreos del shoegaze con los tonos más oscuros del black metal.

Echa un vistazo a esta entrevista a Kerry McCoy, guitarrista de Deafheaven, en la que habla de la huella imborrable del shoegaze y presenta su propia colección de presets personalizados para Guitar Rig.

4. Emplea efectos para llevar el toque shoegaze a otros instrumentos

Si pensamos en el futuro del shoegaze, trasladar sus característicos timbres de guitarra mutantes y sus cadenas de efectos al terreno de la producción electrónica parece un paso completamente natural.

Prueba a aplicar el tono y el espíritu del shoegaze a otros instrumentos y paletas de sonido: por ejemplo, procesando pads de sintetizador con dosis generosas de delay y distorsión para crear una densa nube de ruido, o usando la rueda de modulación o pitch bend en instrumentos digitales para emular esas melodías ondulantes y flotantes tan propias del género.

El productor Orchin charló con Native Instruments en Instagram sobre cómo crear sonidos de guitarra ficticios con instrumentos virtuales, tomando como base estéticas guitarreras tradicionales para dar una vuelta de tuerca actual a la nostalgia de los 90.

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