|Dean Salant

5 progresiones de acordes de jazz para transformar tus composiciones

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Jazz chord progressions

En los últimos años, el jazz ha experimentado un resurgir impresionante. Gracias a instrumentales con toques de jazz como los de Kendrick Lamar o al uso de samples en la música house, el género vuelve a estar en el centro de todas las miradas. Cualquier persona que produzca música o cree beats, sin importar su género principal, puede sacarle muchísimo partido a la teoría del jazz, sobre todo a la hora de componer progresiones de acordes de jazz.

Las progresiones de acordes de jazz están repletas de una riqueza armónica y una versatilidad capaces de dotar a tus temas de sonoridades realmente únicas. Da igual si compones jazz rap, house o casi cualquier otro estilo: estas progresiones ampliarán enormemente tu paleta de colores armónicos.

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¿Qué son las progresiones de acordes de jazz?

Las progresiones de acordes de jazz son secuencias armónicas que se originaron en este género musical. Las canciones de jazz utilizan armonías exuberantes y complejos acordes con extensiones que añaden colores tonales vibrantes a las tríadas básicas.

La mayoría de las progresiones de acordes de jazz habituales proceden de lo que llamamos “estándares”. Los estándares de jazz son composiciones consagradas que multitud de músicos han tocado y versionado a lo largo de los años. Buena parte de estas piezas debutaron en musicales de Broadway. Como la improvisación es uno de los pilares del jazz, los músicos tomaban las progresiones de acordes de estos musicales e improvisaban melodías sobre ellas, transformándolas en algo totalmente nuevo.

Al igual que ocurre con otras progresiones de acordes mayores y menores, las progresiones de acordes de jazz no pertenecen a nadie, sobre todo en sus formatos más breves. Úsalas con total libertad en tu música y adáptalas a lo que necesites. Prueba distintas tonalidades y combinaciones con melodías originales: experimentando siempre acaba surgiendo algo interesante.

Insistimos: aunque no hagas jazz, esta teoría te vendrá de maravilla. Multitud de músicos que no son estrictamente “artistas de jazz” utilizan en sus temas progresiones de acordes y samples de jazz. ¿Por qué no ibas a incluirlas tú en tu proceso de composición?

Un buen ejemplo de esto es “Boredom” de Tyler, The Creator. Este tema incluye una de las progresiones de acordes que analizaremos más adelante: el ii-V-I:

¿Cuáles son los acordes básicos de jazz?

La teoría del jazz puede imponer un poco al principio, así que empecemos por el principio. Para entender los acordes de jazz, conviene dominar bien las tríadas mayores y menores. Damos por hecho que tienes nociones básicas de teoría musical, ya que hablaremos de conceptos como intervalos, escalas y armonía. Si no es así, no dudes en repasar esos conceptos básicos antes de continuar.

Las tríadas son acordes formados al superponer tres notas alternas de una escala. Estas tres notas suelen ser los grados primero, tercero y quinto de una escala concreta (puedes pensar en esta fórmula: toma el primer grado, salta el segundo, toma el tercero, salta el cuarto y toma el quinto). Las dos tríadas más comunes son la mayor y la menor.

Una tríada mayor se compone de una nota fundamental, una tercera mayor y una quinta justa. Suena así:

Una tríada menor está formada por una nota fundamental, una tercera menor y una quinta justa. Suena así:

Los acordes de jazz parten de estas tríadas mayores y menores básicas y las amplían con notas adicionales superpuestas. La primera extensión que se suele añadir a un acorde se denomina séptima (siguiendo nuestra fórmula anterior: salta el sexto grado y añade el séptimo).

Existen bastantes variantes de acordes de séptima. Empezando por el acorde de séptima mayor (maj7), formado por la fundamental, una tercera mayor, una quinta justa y una séptima mayor. En la tonalidad de do (C), serían C, E, G, B, y sonaría así:

Acorde Cmaj7 en el piano roll
Acorde Cmaj7 en el piano roll

El acorde se llama Cmaj7. Fíjate en que el “maj” del nombre del acorde no solo hace referencia al tercer grado de la escala (que es lo único que la palabra “mayor” describe habitualmente en una tríada), sino también a la séptima.

El acorde de séptima dominante es probablemente el más utilizado en el jazz. Consta de nota fundamental, tercera mayor, quinta justa y séptima menor (o bemol). En la tonalidad de C, incluiría C, E, G y Bb. En el cifrado de acordes, las séptimas dominantes se escriben sin ningún descriptor aparte del propio número 7. Por tanto, C7 (sin descriptores como “minor” o “major”) es un acorde de C séptima dominante. Suena así:

C7 en el piano roll
C7 en el piano roll

(Una regla general para leer acordes de jazz es que, a menos que se indique explícitamente lo contrario, el séptimo grado del acorde se bemoliza).

Un acorde de séptima menor consta de fundamental, tercera menor, quinta justa y séptima menor (bemol). El acorde Cm7 estaría formado por C, Eb, G y Bb. Suena así:

Cm7 en el piano roll
Cm7 en el piano roll

El último acorde básico de jazz que veremos es el de séptima menor con quinta bemol (o semidisminuido). Incluye fundamental, tercera menor, quinta disminuida y séptima menor (bemol). Un Cm7b5 contiene C, Eb, Gb y Bb. Suena así:

Cm7b5 en el piano roll
Cm7b5 en el piano roll

Estos acordes pueden incluir muchas más extensiones, pero para familiarizarte con los fundamentos de las progresiones de jazz es aconsejable ceñirse a las séptimas. Si te apetece experimentar, sigue la fórmula anterior y añade notas alternas de la escala por encima de los acordes.

5 progresiones de acordes de jazz populares

Ahora que conoces el lenguaje básico de las progresiones de acordes de jazz, veámoslas en la práctica. Para facilitar la consulta, incluimos las extensiones en los nombres de estas progresiones, aunque en un lead sheet de jazz (una partitura esquemática) a menudo solo se indica la información armónica más básica. A partir de ahí, puedes añadir tus propias extensiones a los acordes, como las séptimas.

Ten en cuenta también que estas progresiones no son tan cíclicas como las de la música pop. En el jazz, las progresiones suelen formar parte de estructuras más amplias, por lo que identificarlas puede requerir un poco más de atención. Escucha los ejemplos tantas veces como necesites para reconocer las progresiones de acordes.

Todos los ejemplos se mostrarán en la tonalidad de C (mayor y menor).

1. iim7-V7-Imaj7 (mayor): Dm7-G7-Cmaj7

El ii-V-I (pronunciado “dos-cinco-uno”) es, con diferencia, el movimiento armónico más habitual del jazz. Estos tres acordes aparecen en infinidad de grabaciones.

Esta progresión funciona tan bien gracias a su estrecha relación con el círculo de quintas: la nota fundamental de cada acorde está a una quinta de distancia de la anterior. Esto es precisamente lo que hace que esta secuencia sea tan omnipresente, ya que permite recorrer el círculo de quintas y modular (o cambiar de tonalidad) con total fluidez.

Si solo vas a utilizar una progresión de acordes de jazz, quédate con esta.

Puedes escuchar el ii-V-I en “Autumn Leaves”. Esta versión es de Nat King Cole:

2. iim7b5-V7-im7 (menor): Dm7b5-G7-Cm7

Esta es una variación menor del ii-V-I anterior. Al basarse en un modo musical diferente, los acordes que la forman varían respecto a la versión mayor.

El ii-V-i menor puede escucharse en “Blue In Green” de Miles Davis:

3. Imaj7-VI7-iim7-V7: Cmaj7-A7-Dm7-G7

Esta progresión procede de la canción “I Got Rhythm” de George Gershwin y se conoce comúnmente como “rhythm changes”.

Aunque la progresión se amplía y se desarrolla más adelante, estos cuatro acordes constituyen la base de esta célebre estructura armónica.

Puedes escucharla en esta versión de “I Got Rhythm” interpretada por Sarah Vaughan:

4. Imaj7-II7-iim7-V7-Imaj7: Cmaj7-D7-Dm7-G7-Cmaj7

Aquí entra en juego el “intercambio modal”, donde los modos vuelven a cobrar protagonismo.

El intercambio modal se produce cuando se toman acordes prestados de otros modos para utilizarlos en una tonalidad paralela. En este caso, el acorde II7 procede del modo lidio paralelo.

Puedes escuchar esta progresión en “Take The A Train” de Duke Ellington:

5. I7-IV7-I7-IV7-I7-V7-IV7-I7-V7: C7-F7-C7-F7-C7-G7-F7-C7-G7

Puede parecer una progresión larga, pero solo incluye tres acordes: el I, el IV y el V.

La estructura de esta progresión es fundamental para reconocerla como un blues. Esta forma se ha interpretado y transformado en infinidad de grabaciones, y se ha convertido en un elemento icónico también en géneros ajenos al jazz.

Puedes escuchar a Milt Jackson improvisar sobre la progresión y la estructura de blues en “Bags’ Groove”.

Empieza a usar progresiones de acordes de jazz para darle color a tu música

Las progresiones de acordes de jazz han ejercido una gran influencia sobre muchos músicos “ajenos al jazz”. El jazz destaca por su lenguaje armónico rico e innovador, por lo que todo tipo de productores y beatmakers pueden aprender mucho de él. Tanto si te interesa el jazz en sí como si simplemente quieres dar más color a tus acordes, las progresiones de jazz son un excelente punto de partida.

¿Buscas todavía más progresiones de acordes? Echa un vistazo a nuestras guías sobre progresiones de pop, R&B, lo-fi y progresiones de acordes emotivas.

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